14 Julio 2008 Seguir en 
PARIS, Francia.- En un hecho sin precedentes, el tradicional desfile militar de la fiesta patria francesa del 14 de julio, aniversario de la Revolución de 1789, contó con la presencia de unos 40 jefes de Estado y de Gobierno y del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, invitado de honor en esta ocasión.
Los mandatarios que ayer habían participado de la cumbre de la Unión por el Mediterráneo en la capital francesa fueron invitados hoy a la parada militar. Especialmente simbólica fueron las presencias conjuntas del presidente sirio, Bashar Al Assad; del primer ministro israelí, Ehud Olmert; y del presidente palestino, Mahmud Abbas.
La visita de Assad provocó duras críticas en Francia: a Siria se la acusa de estar involucrada en un atentado terrorista en Beirut por el que 58 soldados de paz franceses perdieron la vida en 1983. Por este motivo, el ex presidente Jacques Chirac rechazó acudir al acto.
Según medios franceses, el líder de la organización de derechos humanos "Reporteros sin Fronteras", Robert Menard, fue arrestado por protestar contra la presencia de Assad. Menard y otra docena de manifestantes recitaban eslóganes en los Campos Elíseos justo antes de que la ceremonia empezara cuando la Policía los detuvo.
Tras la cumbre, 22 de los 27 países de la Unión Europea y los representantes de 11 países del Mediterráneo prolongaron su estancia en París para asistir a las celebraciones.
Entre los ausentes se encontraban el libio Muammar El Gaddafi, el primer ministro de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, y su homólogo tunecino, Ben Ali. De los mandatarios europeos faltaban el primer ministro británico, Gordon Brown, y los representantes de la República Checa, Eslovaquia, Luxemburgo y Bélgica.
La primera dama, Carla Bruni, acudió junto con su esposo. Por la tarde, el matrimonio recibirá a sus invitados en la tradicional fiesta que se celebra en los jardines del Palacio Elíseo.
Homenaje a la paz
Otro hecho sin precedentes fue el desfile de dos contingentes de Cascos Azules. Cerca de 4.000 soldados de la paz participaron del evento después del paso por el cielo parisino de la escuadrilla acrobática de la Patrulla de Francia. Así se pretendió dar un homenaje especial a las fuerzas de la ONU desplegadas en el Mediterráneo.
En la parte militar también hubo novedades, como la participación de siete paracaidistas que cerraron la ceremonia con un salto sobre la plaza de la Concordia.
"Fue un desfile magnífico", opinó Sarkozy al término de la procesión. El evento, que se supone una demostración de las Fuerzas Armadas, tiene lugar cuando las relaciones entre el presidente y el Ejército no pasan por un buen momento.
Los planes de Sarkozy de reducir el tamaño de la fuerza y la reacción del mandatario ante un aparente accidente durante una demostración militar, en la que resultaron heridas 17 personas y por la que calificó al alto mando del Ejército de aficionados, provocaron el malestar entre los militares. (AFP-NA-DPA)
Los mandatarios que ayer habían participado de la cumbre de la Unión por el Mediterráneo en la capital francesa fueron invitados hoy a la parada militar. Especialmente simbólica fueron las presencias conjuntas del presidente sirio, Bashar Al Assad; del primer ministro israelí, Ehud Olmert; y del presidente palestino, Mahmud Abbas.
La visita de Assad provocó duras críticas en Francia: a Siria se la acusa de estar involucrada en un atentado terrorista en Beirut por el que 58 soldados de paz franceses perdieron la vida en 1983. Por este motivo, el ex presidente Jacques Chirac rechazó acudir al acto.
Según medios franceses, el líder de la organización de derechos humanos "Reporteros sin Fronteras", Robert Menard, fue arrestado por protestar contra la presencia de Assad. Menard y otra docena de manifestantes recitaban eslóganes en los Campos Elíseos justo antes de que la ceremonia empezara cuando la Policía los detuvo.
Tras la cumbre, 22 de los 27 países de la Unión Europea y los representantes de 11 países del Mediterráneo prolongaron su estancia en París para asistir a las celebraciones.
Entre los ausentes se encontraban el libio Muammar El Gaddafi, el primer ministro de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, y su homólogo tunecino, Ben Ali. De los mandatarios europeos faltaban el primer ministro británico, Gordon Brown, y los representantes de la República Checa, Eslovaquia, Luxemburgo y Bélgica.
La primera dama, Carla Bruni, acudió junto con su esposo. Por la tarde, el matrimonio recibirá a sus invitados en la tradicional fiesta que se celebra en los jardines del Palacio Elíseo.
Homenaje a la paz
Otro hecho sin precedentes fue el desfile de dos contingentes de Cascos Azules. Cerca de 4.000 soldados de la paz participaron del evento después del paso por el cielo parisino de la escuadrilla acrobática de la Patrulla de Francia. Así se pretendió dar un homenaje especial a las fuerzas de la ONU desplegadas en el Mediterráneo.
En la parte militar también hubo novedades, como la participación de siete paracaidistas que cerraron la ceremonia con un salto sobre la plaza de la Concordia.
"Fue un desfile magnífico", opinó Sarkozy al término de la procesión. El evento, que se supone una demostración de las Fuerzas Armadas, tiene lugar cuando las relaciones entre el presidente y el Ejército no pasan por un buen momento.
Los planes de Sarkozy de reducir el tamaño de la fuerza y la reacción del mandatario ante un aparente accidente durante una demostración militar, en la que resultaron heridas 17 personas y por la que calificó al alto mando del Ejército de aficionados, provocaron el malestar entre los militares. (AFP-NA-DPA)
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