14 Julio 2008 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra.- Tres de los ocho musulmanes británicos que estaban acusados de organizar un complot para derribar aviones comerciales con explosivos líquidos se declararon hoy culpables ante el tribunal de Londres, según informaron medios europeos.
Los procesados admitieron haber conspirado para bombardear las naves y provocado alteración del orden público al divulgar videos en los que amenazaban con perpetrar ataques suicidas.
El plan, descubierto por la Policía británica en 2006, consistía en fabricar bombas líquidas que algunos de los procesados introducirían en las naves, en el equipaje de mano. Las explosiones ocurrirían durante los viajes que iban desde el aeropuerto londinense hasta Canadá y, especialmente, a Estados Unidos.
La conspiración causó un gran trastorno en los aeropuertos de Inglaterra, que prohibieron a los pasajeros viajar con líquidos y debieron suspender más de 1.000 vuelos en plenas vacaciones.
Los acusados, la mayoría de origen paquistaní, fueron detenidos en redadas realizadas en Londres y Birmingham durante agosto de 2006. Ahora, el jurado que investiga el caso deberá decidir si los otros cinco procesados son culpables. Además, tendrá que determinar si los ocho son culpables de conspirar para asesinar, cargo que todos niegan. (Especial)
Los procesados admitieron haber conspirado para bombardear las naves y provocado alteración del orden público al divulgar videos en los que amenazaban con perpetrar ataques suicidas.
El plan, descubierto por la Policía británica en 2006, consistía en fabricar bombas líquidas que algunos de los procesados introducirían en las naves, en el equipaje de mano. Las explosiones ocurrirían durante los viajes que iban desde el aeropuerto londinense hasta Canadá y, especialmente, a Estados Unidos.
La conspiración causó un gran trastorno en los aeropuertos de Inglaterra, que prohibieron a los pasajeros viajar con líquidos y debieron suspender más de 1.000 vuelos en plenas vacaciones.
Los acusados, la mayoría de origen paquistaní, fueron detenidos en redadas realizadas en Londres y Birmingham durante agosto de 2006. Ahora, el jurado que investiga el caso deberá decidir si los otros cinco procesados son culpables. Además, tendrá que determinar si los ocho son culpables de conspirar para asesinar, cargo que todos niegan. (Especial)







