13 Julio 2008 Seguir en 
Iñaki Urlezaga tenía apenas 8 años de edad cuando los deseos de la infancia lo condujeron, decidido, hacia el mundo de la danza. El niño de La Plata rápidamente se convirtió en promesa y cumplió con creces los fines trazados. Durante una década fue la figura del Royal Ballet de Londres hasta que -convocado por Ted Brand, director del Dutch National Ballet de Holanda-, se sumó a la compañía real holandesa como principal bailarín invitado, debut que realizó en abril de 2006. "La danza es lo que más me gratifica. Es la razón de mi vida. Después de tantos caminos recorridos, creo que no puedo hacer otra cosa más que bailar", señala el artista. Su voz suena contundente a pesar de la distancia y del teléfono celular. "Estoy ahora en Bariloche y me encuentro viajando en la ruta, pero igual puedo conversar con ustedes mientras la comunicación no se corte", señaló amablemente el bailarín tras responder a un llamado de LA GACETA. Urlezaga actuará el martes y el miércoles, a las 21, en el teatro Alberdi (Jujuy y Crisóstomo Alvarez), en el marco del X Julio Cultural.
- Los tucumanos te esperan con mucha ansiedad...
- Debe ser porque hace bastante tiempo que no actúo en esa provincia. Siempre me da mucho gusto poder llevar mis espectáculos al norte del país.
- ¿Y qué mostrarás en esta oportunidad?
- Voy a llevar dos espectáculos distintos, como para que aquellos que verán las dos funciones no se queden con las mismas obras. En el primer espectáculo haré "Carmen", de Bizet, una obra hermosa que la gente siempre quiere escuchar y ver; y también el "Bolero", de Ravel, que es una puesta fantástica. En la segunda función, que será el miércoles, presentaré un repertorio constituido exclusivamente por tangos.
- La danza es una profesión en la que estás desde chico. ¿No te aprisiona?
-Y sí, tenés una especie de campo de concentración. Pero es la única manera que conozco de vivir. Hago esto desde tan chico que no sé vivir de otra manera. No estoy acostumbrado a pasar mucho tiempo parado, sin hacer nada, sin actuar, sin ensayar... Es mi vocación. Y la seguiré hasta el final.
- ¿Y no estás un poco harto de tanta danza?
- Lo que pasa es que con los años te lo vas tomando con otra filosofía, vas haciendo más psicología, vas entendiendo las cosas y con muchas necesitas seguir en contacto. Eso no quiere decir que no tenga mis momentos. Me he revelado muchas veces a este destino. Pero he aprendido a aceptarlo y a disfrutarlo plenamente. Cada vez que actúo me digo a mí mismo que sigo vivo.
- ¿El ballet sigue siendo un arte elitista?
- Yo creo que hay mucho prejuicio en torno del ballet. De cualquier manera, en la actualidad hay menos prejuicio que hace décadas atrás. Yo soy de los que piensa que el ballet es, decididamente, un arte popular. Nunca debería ser elitista. Lo que pasa es que a veces la gente no lo entiende de esa manera.
- ¿Hasta cuándo seguirás bailando? ¿Hasta que el cuerpo aguante?
- No. Seguiré hasta cuando ya no lo disfrute más. No sé cuando será eso.
- Vos sos uno de esos artistas que viaja por todo el mundo y actúa en las plazas de los pueblos más pequeños. ¿Cómo manejas tus actividades, cuando hay tantas giras de por medio?
- Es que soy una persona muy activa. Ahora, por ejemplo, estoy muy lejos de Tucumán. Estoy en el otro extremo del país. Tengo prevista algunas actuaciones este fin de semana y el lunes ya salgo para Tucumán. Así son todos mis viajes. Y no me quejo. Por supuesto que los viajes son extremadamente cansadores, pero uno disfruta mucho de la calidez de la gente del interior.
- ¿El público es uno solo, o hay varios?
-Hay distintos tipos de públicos. Pero todo depende del tipo de espectáculo que uno presente. Esta idea de hacer dos presentaciones diferentes en Tucumán, apunta justamente a eso. Creo que hay público para todo y, por supuesto, la gente reacciona de distinta manera, según el show y el lugar donde se desarrolle la presentación. No es lo mismo un espectáculo presentado en un teatro, que otro realizado en una plaza o al aire libre. Y los públicos también son distintos.
-¿Y a vos que te gusta más, bailar en un teatro o al aire libre?
- Disfruto de ambas cosas. Se requiere actitudes distintas. Pero ambos son igualmente gratificantes.
- Los tucumanos te esperan con mucha ansiedad...
- Debe ser porque hace bastante tiempo que no actúo en esa provincia. Siempre me da mucho gusto poder llevar mis espectáculos al norte del país.
- ¿Y qué mostrarás en esta oportunidad?
- Voy a llevar dos espectáculos distintos, como para que aquellos que verán las dos funciones no se queden con las mismas obras. En el primer espectáculo haré "Carmen", de Bizet, una obra hermosa que la gente siempre quiere escuchar y ver; y también el "Bolero", de Ravel, que es una puesta fantástica. En la segunda función, que será el miércoles, presentaré un repertorio constituido exclusivamente por tangos.
- La danza es una profesión en la que estás desde chico. ¿No te aprisiona?
-Y sí, tenés una especie de campo de concentración. Pero es la única manera que conozco de vivir. Hago esto desde tan chico que no sé vivir de otra manera. No estoy acostumbrado a pasar mucho tiempo parado, sin hacer nada, sin actuar, sin ensayar... Es mi vocación. Y la seguiré hasta el final.
- ¿Y no estás un poco harto de tanta danza?
- Lo que pasa es que con los años te lo vas tomando con otra filosofía, vas haciendo más psicología, vas entendiendo las cosas y con muchas necesitas seguir en contacto. Eso no quiere decir que no tenga mis momentos. Me he revelado muchas veces a este destino. Pero he aprendido a aceptarlo y a disfrutarlo plenamente. Cada vez que actúo me digo a mí mismo que sigo vivo.
- ¿El ballet sigue siendo un arte elitista?
- Yo creo que hay mucho prejuicio en torno del ballet. De cualquier manera, en la actualidad hay menos prejuicio que hace décadas atrás. Yo soy de los que piensa que el ballet es, decididamente, un arte popular. Nunca debería ser elitista. Lo que pasa es que a veces la gente no lo entiende de esa manera.
- ¿Hasta cuándo seguirás bailando? ¿Hasta que el cuerpo aguante?
- No. Seguiré hasta cuando ya no lo disfrute más. No sé cuando será eso.
- Vos sos uno de esos artistas que viaja por todo el mundo y actúa en las plazas de los pueblos más pequeños. ¿Cómo manejas tus actividades, cuando hay tantas giras de por medio?
- Es que soy una persona muy activa. Ahora, por ejemplo, estoy muy lejos de Tucumán. Estoy en el otro extremo del país. Tengo prevista algunas actuaciones este fin de semana y el lunes ya salgo para Tucumán. Así son todos mis viajes. Y no me quejo. Por supuesto que los viajes son extremadamente cansadores, pero uno disfruta mucho de la calidez de la gente del interior.
- ¿El público es uno solo, o hay varios?
-Hay distintos tipos de públicos. Pero todo depende del tipo de espectáculo que uno presente. Esta idea de hacer dos presentaciones diferentes en Tucumán, apunta justamente a eso. Creo que hay público para todo y, por supuesto, la gente reacciona de distinta manera, según el show y el lugar donde se desarrolle la presentación. No es lo mismo un espectáculo presentado en un teatro, que otro realizado en una plaza o al aire libre. Y los públicos también son distintos.
-¿Y a vos que te gusta más, bailar en un teatro o al aire libre?
- Disfruto de ambas cosas. Se requiere actitudes distintas. Pero ambos son igualmente gratificantes.
Lo más popular
Ranking notas premium











