12 Julio 2008 Seguir en 
PARIS, Francia.- La cantante y ex modelo Carla Bruni confesó que es muy "sensible" a lo que dice la opinión pública sobre su esposo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy. "Sufro cuando se lo critica y soy feliz cuando la gente es positiva con él", declaró en una entrevista emitida anoche por la cadena de televisión "TF1", con motivo de la salida al mercado (hoy) de su tercer disco.
La cantante, de origen italiano, quien se acaba de nacionalizar francesa, dijo que su actual posición no la llevó en ningún momento a pensar en dejar de sacar este álbum, "Comme si de rien n'était", el primero que lanza desde que se convirtió en primera dama. En las canciones habla de los numerosos amantes que hubo en su vida y de su nostalgia por el paso del tiempo.
"Estoy sometida al amor y es muy bello, pero no soy una mujer sumisa. Hablé con mi marido y decidí hacer esta producción discográfica para cumplir con mis compromisos, asumidos incluso antes de conocerlo", expresó. Sin embargo, reconoció que por motivos de seguridad no ofrecerá conciertos mientras sea la esposa del jefe de Estado, y promocionará su música sólo en televisión.
Rumores de embarazo
En otro reportaje, Bruni, negó que estuviera embarazada y culpó de su aparente subida de peso a su inclinación por la cerveza. "Creo que tendré que dejar de tomar cerveza... esa es la verdad. Si he engordado, es porque me gusta esa bebida", reconoció la ex modelo, famosa por su delgadez y piel de porcelana. Las declaraciones fueron publicadas en una entrevista que le concedió al diario parisino "Metro".
Bruni se casó con Sarkozy en febrero pasado, menos de tres meses después de empezar a salir con el mandatario. Versiones de que ella estaba embarazada se difundieron antes de que la pareja contrajera matrimonio, pero desde entonces se han ido apagando.
En una serie de reportajes con motivo del lanzamiento de su tercer disco, Bruni ha sido consultada en varias ocasiones sobre si quiere tener hijos, una posibilidad ante la que ella se mostró encantada."Si estuviera embarazada, no fumaría," dijo la artista, de 40 años.
Indagada también sobre por qué a menudo baja la cabeza en visitas oficiales -como hizo cuando llegó a Israel con su marido el mes pasado-, respondió: "simplemente es porque tengo los ojos claros y el sol de frente me molesta. Sino bajo la mirada, mis ojos se llenarían de lágrimas frente a las cámaras de todo el mundo", concluyó. (Especial-Reuters)
La cantante, de origen italiano, quien se acaba de nacionalizar francesa, dijo que su actual posición no la llevó en ningún momento a pensar en dejar de sacar este álbum, "Comme si de rien n'était", el primero que lanza desde que se convirtió en primera dama. En las canciones habla de los numerosos amantes que hubo en su vida y de su nostalgia por el paso del tiempo.
"Estoy sometida al amor y es muy bello, pero no soy una mujer sumisa. Hablé con mi marido y decidí hacer esta producción discográfica para cumplir con mis compromisos, asumidos incluso antes de conocerlo", expresó. Sin embargo, reconoció que por motivos de seguridad no ofrecerá conciertos mientras sea la esposa del jefe de Estado, y promocionará su música sólo en televisión.
Rumores de embarazo
En otro reportaje, Bruni, negó que estuviera embarazada y culpó de su aparente subida de peso a su inclinación por la cerveza. "Creo que tendré que dejar de tomar cerveza... esa es la verdad. Si he engordado, es porque me gusta esa bebida", reconoció la ex modelo, famosa por su delgadez y piel de porcelana. Las declaraciones fueron publicadas en una entrevista que le concedió al diario parisino "Metro".
Bruni se casó con Sarkozy en febrero pasado, menos de tres meses después de empezar a salir con el mandatario. Versiones de que ella estaba embarazada se difundieron antes de que la pareja contrajera matrimonio, pero desde entonces se han ido apagando.
En una serie de reportajes con motivo del lanzamiento de su tercer disco, Bruni ha sido consultada en varias ocasiones sobre si quiere tener hijos, una posibilidad ante la que ella se mostró encantada."Si estuviera embarazada, no fumaría," dijo la artista, de 40 años.
Indagada también sobre por qué a menudo baja la cabeza en visitas oficiales -como hizo cuando llegó a Israel con su marido el mes pasado-, respondió: "simplemente es porque tengo los ojos claros y el sol de frente me molesta. Sino bajo la mirada, mis ojos se llenarían de lágrimas frente a las cámaras de todo el mundo", concluyó. (Especial-Reuters)







