12 Julio 2008 Seguir en 
Paraguaná, Venezuela.- “En el fondo de mi alma lo que hay hacia Colombia es afecto, cariño, amor. Hay un potencial para nuestra países, para nuestras economías”, dijo ayer el presidente venezolano, Hugo Chávez, que ayer se reencontró con su par colombiano, Alvaro Uribe, para restaurar las relaciones políticas tras largos meses de controversias y de agresiones verbales.
Chávez recibió a Uribe en el complejo petrolero de Amuay, en el Estado occidental de Falcón. Vestido con una camisa roja, le estrechó la mano al mandatario colombiano cuando este bajó de una camioneta que lo llevó al lugar. Inmediatamente intercambiaron saludos. A lo largo de los años, ambos han mostrado casi siempre una buena relación, llamándose hermanos, e intercambiando abrazos y bromas pese a las diferencias ideológicas.
Se habían dicho de todo
Pero este año, Chávez dijo que Uribe era un “lacayo” de Washington para causar una guerra entre los dos países y sacarlo del poder. También lo llamó mentiroso, cobarde y lo acusó de ser más un mafioso que un líder, por lo que había prometido no volver a tener relaciones con Colombia mientras Uribe sea presidente. Este, por su parte, lo acusó en abril de respaldar el terrorismo de las FARC y llegó a amenazar que lo llevaría ante un tribunal internacional para que responda por tales cargos. A fines del año pasado, Uribe había invitado a Chávez a mediar con los rebeldes para lograr un canje humanitario. Pero abruptamente clausuró la misión, alegando que Chávez se había excedido en sus funciones. No obstante, Chávez mantuvo contactos con las FARC y logró la liberación unilateral de seis rehenes, a principios de año.
La cuestión energética
Ayer, la reunión entre ambos, mucho más extensa que lo previsto, se desarrolló en la refinería de Amuay, a más grande del mundo, en la localidad de Paraguaná. Allí se oficializó el restablecimiento de relaciones bilaterales mediante la firma de un documento que contiene, en su mayoría, acuerdos de tipo económico, específicamente en asuntos de energía, como el compromiso de construir un gasoducto transfronterizo, que habían inaugurado poco antes de enemistarse, en noviembre de 2007. Además, impulsarán el comercio bilateral que rondará los U$S 6.000 millones este año. Venezuela importa alimentos y textiles colombianos, mientras que Colombia le compra petroquímicos y vehículos. (Télam-Reuter-AFP-NA)
Chávez recibió a Uribe en el complejo petrolero de Amuay, en el Estado occidental de Falcón. Vestido con una camisa roja, le estrechó la mano al mandatario colombiano cuando este bajó de una camioneta que lo llevó al lugar. Inmediatamente intercambiaron saludos. A lo largo de los años, ambos han mostrado casi siempre una buena relación, llamándose hermanos, e intercambiando abrazos y bromas pese a las diferencias ideológicas.
Se habían dicho de todo
Pero este año, Chávez dijo que Uribe era un “lacayo” de Washington para causar una guerra entre los dos países y sacarlo del poder. También lo llamó mentiroso, cobarde y lo acusó de ser más un mafioso que un líder, por lo que había prometido no volver a tener relaciones con Colombia mientras Uribe sea presidente. Este, por su parte, lo acusó en abril de respaldar el terrorismo de las FARC y llegó a amenazar que lo llevaría ante un tribunal internacional para que responda por tales cargos. A fines del año pasado, Uribe había invitado a Chávez a mediar con los rebeldes para lograr un canje humanitario. Pero abruptamente clausuró la misión, alegando que Chávez se había excedido en sus funciones. No obstante, Chávez mantuvo contactos con las FARC y logró la liberación unilateral de seis rehenes, a principios de año.
La cuestión energética
Ayer, la reunión entre ambos, mucho más extensa que lo previsto, se desarrolló en la refinería de Amuay, a más grande del mundo, en la localidad de Paraguaná. Allí se oficializó el restablecimiento de relaciones bilaterales mediante la firma de un documento que contiene, en su mayoría, acuerdos de tipo económico, específicamente en asuntos de energía, como el compromiso de construir un gasoducto transfronterizo, que habían inaugurado poco antes de enemistarse, en noviembre de 2007. Además, impulsarán el comercio bilateral que rondará los U$S 6.000 millones este año. Venezuela importa alimentos y textiles colombianos, mientras que Colombia le compra petroquímicos y vehículos. (Télam-Reuter-AFP-NA)
NOTICIAS RELACIONADAS








