Ante el frío, Jorrat señala que hay que evitar la pulmonía

13 Julio 2008
El paciente ha evidenciado un cuadro febril de incremento del gasto público en 2007. Siguió emitiendo deudas para sostener el tipo de cambio en un contexto inflacionario para financiarse. El termómetro marca el enfriamiento (el índice de demanda laboral baja y se frena la obra pública). Algunos médicos prefieren no decir lo que el paciente padece. Por caso, el Ministerio de Economía demora la difusión del empleo registrado y de las remuneraciones promedio. Está clara la enfermedad que registra la Argentina: se llama enfriamiento, dice a LA GACETA el economista Juan Mario Jorrat.
"La economía se desacelera cuando un país crece a tasas por encima del nivel de incremento de largo plazo sin inversión, como ocurrió en la Argentina", puntualiza el docente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Jorrat insiste que el remedio para la enfermedad que hoy padece el país es el mismo que debía tomar hace algunos meses atrás: "reglas de juego estables y seguridad jurídica, signos muy sensibles que se tienen en cuenta para expandir la inversión". El conflicto con el campo le agregó al Gobierno un elemento adicional que enturbia el rumbo económico. Según Jorrat, el Estado debe corregir el rumbo -particularmente frenando el gasto público- para que la actividad económica sólo se enfríe y no le agarre una pulmonía que lo lleve a la recesión.
El escenario actual complica la inversión, lo que exacerba las tensiones presentes en inflación y crecimiento en la Argentina, señala, por su parte, Gabriel Sánchez, del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea. "Hoy estamos entrando en una etapa de enfriamiento asociada al conflicto con el campo, al giro en la política monetaria y a  los efectos negativos de la aceleración de la inflación. Este proceso continuará hasta hayamos revertido a niveles de crecimiento consistentes con una inflación estable", expresa. "Hasta ahora este proceso está siendo relativamente turbulento por causa del  conflicto político, con lo cual la inversión estaría recibiendo el doble impacto de la  desaceleración económica y de la mayor incertidumbre. Esto debe corregirse, ya que el nivel de crecimiento potencial al que converjamos será menor mientras más caiga la inversión", finaliza.

Comentarios