Las víctimas de Fritzl narran al juez su infierno

Las comparecencias de Elisabeth están siendo grabadas en video y serán mostradas durante el juicio al hombre, llamado el "monstruo de Amstetten".

ANTES DEL HORROR. Elisabeth Fritzl (en la segunda fila en el centro) en una foto del colegio cuando tenía 15 años. FOTO TOMADA DE ELMUNDO.ES/RADIAL PRESS
ANTES DEL HORROR. Elisabeth Fritzl (en la segunda fila en el centro) en una foto del colegio cuando tenía 15 años. FOTO TOMADA DE ELMUNDO.ES/RADIAL PRESS
11 Julio 2008
VIENA, Austria.- Las víctimas de Josef Fritzl, el austríaco que encerró y abusó de su hija durante 24 años, comenzaron hoy a declarar ante la jueza encargada del caso, Andrea Humer, reprodujo el diario español "El País".

La magistrada ya anticipó a los medios que no revelará los detalles que le cuente Elisabeth y tres de los siete hijos que ésta tuvo con su padre. Sin embargo, las declaraciones están siendo grabadas en video y se mostrarán en el juicio que se le inicie al hombre, llamado "el monstruo de Amstetten, a fin de año.

Aunque las víctimas de Fritzl siguen viviendo en la clínica donde fueron internadas luego de que se descubrió el caso, sus vidas parecen volver paulatinamente a la normalidad. Una de las hijas-nietas del carcelero asistió el fin de semana a un campamento, donde se reencontró con sus amigos por primera vez en dos años.

El caso de Elisabeth, de 42 años, se conoció a fines de abril. A los 18 años, su padre la encerró en un sótano de su propia casa y la mantuvo allí durante casi un cuarto de siglo, durante el cual la sometió a constantes violaciones.

La mujer tuvo siete hijos, de los que uno murió poco después de nacer. Fritzl se llevó a tres de ellos a la casa de arriba, alegando que habían sido abandonados por su hija. Los otros tres permanecieron con su madre y, por lo tanto, nunca vieron la luz del sol.

El "monstruo" no pudo ocultar más su secreto cuando la primera de sus hijas nietas, de 19 años, contrajo una enfermedad hasta ahora desconocida en el sótano, que la llevó al borde de la muerte. Debió ser hospitalizada, con lo que se destapó el drama de Amstetten. (DPA-Especial)


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