Una visita inoportuna al lugar equivocado
La directora del Indec pasó por Tucumán y reclamó celeridad con el Censo Agropecuario. Alperovich fustiga a los sojeros, quienes desconfían de los propósitos de la encuesta. Por Marcelo Aguaysol - Redacción LA GACETA.
11 Julio 2008 Seguir en 
Llegó en silencio, para no tener que explicar públicamente por qué las estadísticas oficiales atraviesan el peor momento de la historia. Se fue del mismo modo, porque Tucumán la recibió con un conflicto que no encuentra la luz al final del túnel. Fue el paso fugaz por Tucumán de la directora del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Ana María Edwin. Edwin visitó el lunes al gobernador José Alperovich y le pidió formalmente que la Provincia avance con el Censo Nacional Agropecuario. No era el mejor momento para hacer el planteo: el mandatario aún no había digerido los escraches de ruralistas, durante el fin de semana pasado, a los diputados nacionales que aprobaron el proyecto oficial de suba de las retenciones móviles. Su esposa, Beatriz Rojkés, figuran en la lista de "personas no gratas" para el mundo rural.
Con pasividad, Edwin escuchó las explicaciones de Alperovich. "Lo veo muy complicado", le dijo. Ella insistió y puso como ejemplo que 10 provincias ya habían avanzado con el censo, y que tres de ellas terminaron el trabajo de campo sin inconvenientes. De esa reunión salieron algunos datos estadísticos del discurso que no tuvo lugar. El mandatario tenía previsto marcarles la cancha a los productores apuntando hacia los perjuicios de la sojización para el agro, tal como señaló en la edición de ayer el secretario de Redacción Federico van Mameren.
El discurso frustrado, que el mandatario tenía previsto pronunciar en el Hipódromo, no era más que otro gesto de complacencia con la Casa Rosada. El infortunio lo impidió. Era música para los oídos de Cristina Fernández de Kirchner, que el miércoles encabezó en esta ciudad los actos conmemorativos del Día de la Independencia. El gobernador tuvo otra oportunidad. Fue ayer, en el Senado, cuando embistió contra los sojeros. El mandatario expuso que ese sector es uno de los que menos empleos genera en la provincia y que la expansión de la actividad podría impactar negativamente en otros cultivos que crean miles de puestos de trabajo.
En la tranquera
Alperovich tiene en sus manos un informe que señala que el 78% de los productores tucumanos y foráneos poseen menos de 500 hectáreas, igual al promedio nacional, y que el 20% concentra la superficie implantada. Los productores consideran que no se puede demonizar al sector y que Alperovich se equivoca cuando habla de un avance de la soja sobre otros cultivos. El cultivo de soja, por clima y por condiciones del terreno, sólo puede llevarse a cabo en el este provincial, con Burruyacu como centro, y llegando al límite con Santiago del Estero, justo allí donde el gobernador tiene sus plantaciones.
La directora del Indec considera que Tucumán debe ponerse a tono con el Censo Agropecuario hasta antes del 1 de agosto. La Dirección de Estadística ya preparó un equipo con 300 censistas, supervisados por ingenieros agrónomos, para hacer el sondeo de campo en no menos de 12.500 exploraciones. Sin embargo, los productores no están dispuestos a abrirles la tranquera. Dudan de que el trabajo sólo persiga un fin meramente estadístico, porque las consultas abarcan desde la superficie sembrada, pasando por los costos y la contratación de personal, el gasto total y, evidentemente, las ganancias que genera la actividad.
Además, creen que se repetirá la situación de 2002, cuando se hizo el anterior censo agropecuario: muchos productores temían brindar información a los encuestadores porque estaban saliendo de una profunda crisis, aunque de distintas características que las actuales.
En un gobierno acostumbrado a resolver los problemas cerca de la Rosada, llamó la atención el viaje de Edwin a Tucumán. Muchos evaluaron que se trató de una visita inoportuna al lugar equivocado.







