La figura de la mujer obispo divide a los anglicanos

Más de 1.000 miembros británicos del clero plantearon su escisión, lo que preocupa a las máximas autoridades de la Iglesia de Inglaterra. La reforma debe recorrer un largo proceso para su aprobación. Las mujeres obispo recién asumirían funciones en 2014. La alternativa del "super obispo" no tuvo éxito.

11 Julio 2008
LONDRES.- El controvertido principio de la ordenación de mujeres obispos en Inglaterra por la Iglesia Anglicana a comienzos de la semana ha creado una grave crisis en esa institución, con las amenazas de escisión de más de 1.300 miembros del clero.
Tras un apasionado debate entre liberales y tradicionalistas, el Sínodo de la Iglesia de Inglaterra, la iglesia madre de la comunidad anglicana, reunido en York (norte), aprobó con una confortable mayoría el principio. Un texto para implementar la reforma será presentado al Sínodo en febrero y luego sometido a la aprobación diocesal, antes de volver al Sínodo en 2011 o 2012. Es poco probable que una mujer obispo asuma funciones antes de 2014. El Vaticano lamentó  esta decisión y afirmó que ella constituirá un nuevo obstáculo a la reconciliación que tendrá consecuencias para el diálogo entre anglicanos y católicos, “que comenzaba a dar frutos”. Los sacerdotes y obispos de la Iglesia católica son exclusivamente de sexo masculino y las mujeres no pueden oficiar la misa. Esta votación consagró la influencia de los liberales, al punto que el Sínodo rechazó mociones de compromiso con los conservadores, lo que inquieta al arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, quien pese a militar en la línea modernizadora, no deja de preocuparse por el riesgo de una escisión.

Un código no escrito
Por ejemplo, la instauración de “súper obispos”, que habrían sido encargados de oficiar en las parroquias que rechacen a las mujeres obispo, fue rechazada, lo mismo que la creación de nuevas diócesis para las parroquias que se negasen a aceptar a las mujeres obispo. La única concesión a los tradicionalistas fue la de aceptar un código de conducta, no desarrollado todavía, para quienes sus convicciones religiosas les impidan reconocer la legitimidad de las mujeres obispo.
De este modo, el sínodo ignoró la amenaza de más de 1.300 religiosos anglicanos, entre ellos 11 obispos, que escribieron al arzobispo de Canterbury anunciándole que estaban decididos a romper con la Iglesia de Inglaterra si ésta no imponía su veto al obispado femenino. El obispo tradicionalista de Fulham, John Broadhurst, lanzó una advertencia después de la votación. “Pienso que muchos de nosotros han dicho claramente que si no se nos dan los medios para vivir con dignidad, inevitablemente nos estarán empujando hacia la puerta de salida”, dijo.

Pesar del Vaticano
El Vaticano anunció su pesar por la decisión de la Iglesia Anglicana de aprobar la ordenación de mujeres obispo. Este hecho representa un “mayor obstáculo para la reconciliación entre la Iglesia Católica y la Iglesia de Inglaterra”, señaló en un comunicado el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. El lunes por la noche el parlamento eclesiástico anglicano, el Sínodo General, votó a favor de la ordenación de mujeres obispo. La decisión se produjo 15 años después de que la Iglesia de Inglaterra, en una actuación condenada por el Vaticano, comenzó la ordenación de mujeres sacerdotes en Inglaterra y Gales. “La posición católica sobre el tema fue expresada con claridad por los papas Paulo VI y Juan Pablo II” indicó el comunicado hecho público el miércoles por el Vaticano. Ambos pontífices argumentaban que Jesús había elegido sólo apóstoles. (AFP)

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