Fugaz homenaje a los congresales de 1816

Fugaz homenaje a los congresales de 1816

En la Sala de la Jura de la Casa Histórica, la presidenta, Cristina Fernández, encabezó un acto que solamente duró siete minutos. En su caminata por el paseo de la Independencia, la jefa de Estado abrazó a sus simpatizantes, se fotografío con ellos y hasta les dio autógrafos. A puertas cerradas.

NO VOY EN TREN... Cristina baja del helicóptero. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO NO VOY EN TREN... Cristina baja del helicóptero. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
10 Julio 2008
“Necesito imágenes, chicos”. El locutor oficial se desesperó. Había dado la señal para que en 10 segundos entraba en cadena a través de LRA 1 Radio Nacional y no podía ver lo que pasaba ayer dentro de la Sala de la Jura de la Casa Histórica. El plasma colocado justo en la puerta de entrada de esa sala no transmitía lo que sucedía adentro.
El acto de homenaje a los próceres de 1816, por primera vez encabezado por Cristina Fernández de Kirchner como presidenta de la Nación, se hizo ayer a puertas cerradas. El hermetismo fue tal que el locutor tuvo que arrimar el micrófono hasta la ventana para seguir la secuencia protocolar.
A ocho años de bicentenario de la Declaración de la Independencia Argentina, el homenaje de los funcionarios a los congresales de 1816 fue brevísimo. Pasaron sólo siete minutos, desde que la Presidenta ingresó a la Sala de Jura hasta que firmó el libro de visitantes ilustres. Fue el mismo tiempo que le llevó a su esposo, Néstor Kirchner, participar de la misma ceremonia.
El ministro de Planificación, Julio de Vido, fue el primer miembro del gabinete nacional que ingresó por la puerta principal de la Casa Histórica. Luego lo hicieron Florencio Randazzo (Interior) y Alicia Kirchner (Desarrollo Social), ovacionada por el público que se ubicó detrás de las vallas en el paseo de la Independencia. “Feliz Día de la Patria”, atinó a decirle a los periodistas la cuñada de la Presidenta. Ningún otro funcionario habló en el interior del edificio.
Cristina arribó al paseo de la Independencia a las 13.30. En su caminata hacia la Casa Histórica, la jefa de Estado se salió del protocolo: estrechó su mano con sus simpatizantes; se sacó fotografías y hasta firmó autógrafos.
A diferencia de su comitiva de funcionarios, Cristina ingresó al museo por los salones laterales y no por el patio central. Se dirigió hasta la Sala de la Jura. La banda de música del Liceo Militar Gregorio Aráoz de La Madrid ejecutó el himno; luego, la Presidenta y el gobernador José Alperovich colocaron una ofrenda de laureles al pie del escritorio que usó el presidente del Congreso, Francisco Narciso de Laprida. A continuación, los presentes rindieron un minuto de silencio a la memoria de los congresales. Finalmente, la directora del Museo de la Casa Histórica, Patricia Fernández Murga, invitó a la mandataria a firmar el libro de visitantes ilustres. Cristina es la quinta Presidenta que rubrica ese libro desde que en 1991, Carlos Menem declaró a San Miguel de Tucumán como capital de la República en el Día de la Independencia. También lo hicieron Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde.  
El acto de homenaje a los congresales de 1816 tan fue fugaz que el locutor oficial cerró rápidamente la transmisión, agarró su portafolios y salió corriendo de la Casa Histórica rumbo al Hipódromo, donde se hizo el acto central.

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