Una jornada patria cruzada por la crisis

El Gobierno tiene por delante desafíos de fuste para su gestión, ya que en medio del conflicto agrario deberá lidiar con la misión de EEUU que auditará las finanzas locales. Por Angel Anaya - Columnista.

10 Julio 2008
BUENOS AIRES.- Ha sido un 9 de Julio muy particular y congestivo, desde la ruptura del glaciar Perito Moreno en pleno invierno hasta los efectos de la nueva explosión de la CGT, víctima de ese mal de San Vito que parece estar afectando la interna kirchnerista por efecto de la crisis rural y que, a pesar de la fiesta patria, mantuvo la actividad en el Senado. El mensaje presidencial en Tucumán no alcanzó para centralizar las expectativas políticas, entre las que la sindical ha sido la más elocuente de lo que está aconteciendo con rango crítico en el bunquer oficial. El moyanismo se quedó con la mayor tajada numérica, pero el barrionuevismo se dividió con un  mensaje antikirchnerista que en la larga historia de divisiones de la central obrera no tiene antecedentes, para echar amarras en el peronismo disidente.
Curiosamente, en todas las tribunas de oposición política, agraria y sindical los mensajes a la Presidenta la exhortan a desprenderse de Néstor Kirchner, con promesas de acompañamiento; una especie de señuelo seductor artificioso pero poco eficiente para el consenso público y donde el perfil del vicepresidente Julio Cobos aparece constantemente como una señal que el jefe de la bancada oficialista del Senado, Miguel Angel Pichetto, no consigue ocultar. El conteo de bancas por sí y por no parece también afectado por ese mal de San Vito, pero lo cierto es que el kirchnerismo no ha podido impedir que deba transcurrir una semana más para definir la ratificación de la media sanción de Diputados.

Los enviados de Washington
Serán jornadas difíciles para la Presidenta, pues la misión de Washington llega hoy con varios emisarios oficiales encabezados por el subsecretario para la región Tom Shannon, en búsqueda de consensos, aunque en el momento más complejo de la crisis.
También lo hará el subsecretario del Tesoro, Brian O´Neill, portando en su agenda la negociación con el Club de París, un tema descartado por la Casa Rosada por exigir el estatuto del acreedor la participación del Fondo Monetario, cuya auditoria anual, por ser Argentina país miembro, lleva en espera hace año y medio por decisión presidencial. Ciertamente, un laberinto que no pudo eludirse, como hizo la Presidenta con su viaje a Madrid, pero que el canciller Taiana debe recorrer bajo las directivas presidenciales.
Nunca en tan poco tiempo se cruzaron tantas líneas adversas en la gestión gubernamental. Pero en el pensamiento del arzobispo de Tucumán, monseñor Luís Villalba,“es relativamente fácil conseguir la convivencia en paz, siempre que desde el poder, ya sea político, eclesial, económico o social, se dé un ejemplo de concordancia y se sepa utilizar el diálogo sincero y honrado”. Una homilía virtualmente cercada por el cordón policial y de activistas que acotó severamente el histórico territorio de la independencia para que la comitiva presidencial fuera preservada de los afectos nocivos de la crisis. (De nuestra Sucursal)

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