09 Julio 2008 Seguir en 
TOYAKO, Japón.- Los países emergentes instaron hoy a las naciones más industrializadas y ricas a que levanten las barreras comerciales y las subvenciones agrícolas, a las que señalan como las causas de la crisis alimentaria mundial.
El reclamo fue presentado en la tercera jornada de la Cumbre del Grupo de los Ocho (G8), que se celebra en la ciudad japonesa de Toyako.
Los jefes de Estado y de gobierno de China, India, Brasil, México y Sudáfrica redactaron una declaración conjunta en la que señalan: "nuestro objetivo debe ser la creación de un sistema de comercio internacional justo, abierto, razonable y no discriminatorio".
Los países emergentes denuncian distorsiones proteccionistas, incertidumbre financiera y el permanente aumento del precio del petróleo y de los cereales. También se manifestaron preocupados por la inflación.
"Para lograr un sistema financiero internacional estable y transparente, los órganos de decisión como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial deben oír más a los países en desarrollo", concluyeron.
Rechazo de China e India
En otro orden, los países emergentes recordaron al G8 su responsabilidad en el tema del calentamiento global y exigieron que asuma compromisos de una reducción real del efecto invernadero.
"Deben reducir las emisiones de dióxido de carbono hasta el año 2020 entre el 25 % y el 40 % respecto de 1990", indicaron, en sintonía con las metas fijadas por el Protocolo de Kyoto.
Ayer, el G8 acordó reducir al menos a la mitad las emisiones de gases de aquí a 2050. Sin embargo, China e India aclararon hoy que no están listas todavía para comprometerse con ese objetivo.
Esas dos florecientes economías asiáticas -que suman un 25 % de las emisiones que los científicos dicen que contribuyen al calentamiento global- podrían unirse a la meta más adelante.
El presidente chino, Hu Jintao, declaró que su país se toma el problema del cambio climático muy seriamente y que los países en desarrollo deberían hacer todo lo que puedan contra él. Sin embargo, señaló que la mayor carga deben llevarla los países ricos.
Añadió que China participará en las conversaciones sobre el pacto que reemplace al Protocolo de Kyoto, que expira en 2012. "Debemos demostrar voluntad política y flexibilidad para asegurar el éxito", opinó. (Reuters-Télam)
El reclamo fue presentado en la tercera jornada de la Cumbre del Grupo de los Ocho (G8), que se celebra en la ciudad japonesa de Toyako.
Los jefes de Estado y de gobierno de China, India, Brasil, México y Sudáfrica redactaron una declaración conjunta en la que señalan: "nuestro objetivo debe ser la creación de un sistema de comercio internacional justo, abierto, razonable y no discriminatorio".
Los países emergentes denuncian distorsiones proteccionistas, incertidumbre financiera y el permanente aumento del precio del petróleo y de los cereales. También se manifestaron preocupados por la inflación.
"Para lograr un sistema financiero internacional estable y transparente, los órganos de decisión como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial deben oír más a los países en desarrollo", concluyeron.
Rechazo de China e India
En otro orden, los países emergentes recordaron al G8 su responsabilidad en el tema del calentamiento global y exigieron que asuma compromisos de una reducción real del efecto invernadero.
"Deben reducir las emisiones de dióxido de carbono hasta el año 2020 entre el 25 % y el 40 % respecto de 1990", indicaron, en sintonía con las metas fijadas por el Protocolo de Kyoto.
Ayer, el G8 acordó reducir al menos a la mitad las emisiones de gases de aquí a 2050. Sin embargo, China e India aclararon hoy que no están listas todavía para comprometerse con ese objetivo.
Esas dos florecientes economías asiáticas -que suman un 25 % de las emisiones que los científicos dicen que contribuyen al calentamiento global- podrían unirse a la meta más adelante.
El presidente chino, Hu Jintao, declaró que su país se toma el problema del cambio climático muy seriamente y que los países en desarrollo deberían hacer todo lo que puedan contra él. Sin embargo, señaló que la mayor carga deben llevarla los países ricos.
Añadió que China participará en las conversaciones sobre el pacto que reemplace al Protocolo de Kyoto, que expira en 2012. "Debemos demostrar voluntad política y flexibilidad para asegurar el éxito", opinó. (Reuters-Télam)







