Ideas de futuro
Las expectativas que han generado los arreglos en la ciudad y las pocas cosas que se hacen en turismo chocan con la falta de criterios acerca del patrimonio. Por Roberto Delgado - Prosecretario de Redacción
08 Julio 2008 Seguir en 
Pasada la euforia de la Cumbre del Mercosur, y en medio de las renovadas tensiones por el conflicto del campo, la vieja polémica por la forma en que se manejan las cuestiones patrimoniales volvió a estallar en Tucumán. Ahora la chispa fue la norma que desafecta 14 inmuebles de la Ley de Activo por Activo y permite venderlos para comprar con esos recursos maquinaria vial para hacer obras públicas. En ese paquete se encuentra la transferencia del ex edificio de Rentas a la Caja Popular, operación que hizo levantar airadas voces en la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural, cuyos miembros aseguran que no emitieron dictamen favorable.No se trata de criticar porque sí. Muchos lugares de la provincia hoy pareces distintos tras la Cumbre. El parque 9 de Julio, los hoteles y la zona de la plaza Independencia quedaron fantásticos. La demostración de que se pueden cambiar cosas, idea expresada poco antes del encuentro de presidentes por el titular del Ente Tucumán Turismo, Bernardo Racedo Aragón, aun cuando haya sido un buen maquillaje, tuvo efecto positivo. Los operadores de turismo de Tucumán (incluso, los integrantes del Ente Norte y las cámaras de Turismo de la región) están contentos, pese a que lo que se conoce del plan es todavía modesto. Se construyen baños en la zona de El Indio y de El Cristo de San Javier; habrá guías trabajando en el camino a Tafí del Valle; se perfeccionó el circuito de recorrido de las Yungas; intentan acomodar horarios para visitas de turistas a Loma Bola y para establecer salidas en el catamarán de El Cadillal, y se encara con fuerza una campaña para hacer conocer la "Casita de Tucumán" en Buenos Aires. Desde ayer, los subterráneos de la Capital Federal están pintados con imágenes de la Casa Histórica.
Aprovechar lo que hay
Por ahora, hay más ideas que realidades en desarrollo turtístico. El mismo Racedo Aragón les pone freno a las ansiedades y enfatiza que hay que explotar las condiciones propias de la provincia (movimiento de negocios y de deportes, como golf, rally y fútbol). Lanzó planes para jerarquizar San Pedro de Colalao como una ciudad para niños; pidió city tours nocturnos a los operadores; propuso montar un museo referido a Lola Mora en la Secretaría de Turismo y trajo especialistas para que estudien y propongan la forma de jerarquizar los menhires en El Mollar en un parque temático.
¿Por qué les gustó el programa a los operadores turísticos? Porque se les ofrecieron, a partir de lo que hay, ideas que parecen aplicables.
El choque que viene
¿Cómo se vincula esto con el patrimonio? Aunque Racedo Aragón evitó por todos los medios entrar en polémicas, es obvio que en algún momento la política de turismo va a chocar con la ausencia de política referida al patrimonio cultural (en este caso, edilicio), sobre todo si se piensa que en realidad no es que no haya política de patrimonio, sino que la visión es exclusivamente pragmática y mercantilista.
Hoy se venden 14 inmuebles -bienes durables y que se valorizan con el correr del tiempo- para comprar maquinaria vial -bienes que se deterioran y que pierden valor en pocos años- y, para colmo, se hace todo sin control y sin debate (o bien, cuando hay debate, se ahogan las voces opositoras con la fuerza del número). Y se vuelven a hacer operaciones poco claras, como aquella de la que fue objeto el edifico de Rentas y que dio lugar a la queja de las arquitectas Gabriela Lo Giudice y Silvia Rossi. ¿Para qué está la Comisión de Patrimonio? Se revive lo de hace un año, cuando se acordó con una empresa la construcción de un shopping en el ex Mercado de Abasto: miembros de la Comisión de Patrimonio y de la comunidad tuvieron que poner el grito en el cielo porque se estaba demoliendo toda la estructura del edificio.
El ex director nacional de Museos Américo Castilla aclaró varios conceptos muy concretos sobre cultura y patrimonio durante su visita a Tucumán. Una de las ideas claves es que hay que pensar cuidadosamente los vestigios del pasado como vínculos necesarios para idear el futuro. Otra, que en Tucumán no hay gestión en este sentido. en tercer lugar, resaltó que el Estado tiene una responsabilidad muy grande, porque puede modificar las cosas de raíz. El problema es que los legisladores del oficialismo no lo advierten, o no les importa. Y así actúan. Tarde o temprano, los proyectos de Turismo chocarán con las desinteligencias en Patrimonio.







