06 Julio 2008 Seguir en 
SAPPORO.- Miles de personas protestaron ayer en el norte de Japón contra la cumbre del Grupo de los Ocho (G8) países más industrializados y exigieron su disolución, mientras que Francia, miembro del club de los países más ricos del planeta, pedía que Estados emergentes como China e India se incorporen al grupo.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que el grupo debería incluir también a representantes de América Latina, de Africa y de Oriente Medio, pues el mundo actual es multipolar. “No es razonable seguir reuniendo a los ocho para solucionar los grandes asuntos del mundo, olvidando a China, con 1.300 millones de personas; sin invitar a India, con 1.000 millones de personas; sin tener ningún país árabe,ni africano y sin tener ninguno de América Latina”, dijo.
Círculo vicioso
Las cumbres del G8, que reúnen cada año a líderes de Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos, se han convertido en un imán de manifestantes enojados por las acciones de los líderes mundiales respecto del cambio climático y por los efectos de la globalización. Hambre, epidemias, guerras configuran la rutina del horror en el mundo que ha dominado cada encuentro. Esta vez, el club de los poderosos que iniciará mañana su cita anual en la norteña isla nipona de Hokkaido afronta un desafío más: los flagelos referidos se han multiplicado y se está gestando una mezcla explosiva con ellos. Acordar fondos de ayuda y programas de desarrollo apenas alcanzará para dominar los peligros, dijeron observadores.
El que se va
Más que nunca, los líderes deberán superar diferencias y unir sus fuerzas políticas y económicas. Pero con el mandatario norteamericano, George W. Bush, que ya se va, es dudoso que pueda haber acuerdo en temas centrales. Desde que el G8 se reunió en junio de 2007 en Alemania, los precios de la energía y de los alimentos han venido sufriendo un alza inédita. Por entonces el barril (159 litros) de crudo costaba U$S 66; hoy se acerca a los U$S 150 y puede llegar a los U$S 200. En cuanto a las materias primas, alimentos básicos como la soja, el trigo y el maíz alcanzan precios récord. Estos hechos tienen múltiples causas. Algunas datan de hace decenios y probablemente también sean responsabilidad de los socios del G8, por sus planes de desarrollo mal dirigidos, cierres de sus propios mercados y millonarias subvenciones a la propia agricultura.
Los políticos se esfuerzan por hallar soluciones, pero la demanda de energía permanece alta, y a corto plazo la oferta apenas se modifica. Además, los mercados financieros internacionales especulan con el crudo. Después de que Bush abogó por un mayor uso de biocombustibles en los coches, se registró una fuerte alza de precio para los campesinos que siembran maíz en México, y también hubo disturbios entre los pobres, que ya no pueden pagar su alimento diario. La alimentación de los pobres se ha convertido en un problema central, ya que las organizaciones humanitarias también compran en el mercado mundial. Durante sus conversaciones, los líderes del G8 tendrán de visita a gobernantes de siete países africanos, así como de China, India, Brasil, México y Sudáfrica, que les recordarán promesas pasadas. (DPA)
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que el grupo debería incluir también a representantes de América Latina, de Africa y de Oriente Medio, pues el mundo actual es multipolar. “No es razonable seguir reuniendo a los ocho para solucionar los grandes asuntos del mundo, olvidando a China, con 1.300 millones de personas; sin invitar a India, con 1.000 millones de personas; sin tener ningún país árabe,ni africano y sin tener ninguno de América Latina”, dijo.
Círculo vicioso
Las cumbres del G8, que reúnen cada año a líderes de Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos, se han convertido en un imán de manifestantes enojados por las acciones de los líderes mundiales respecto del cambio climático y por los efectos de la globalización. Hambre, epidemias, guerras configuran la rutina del horror en el mundo que ha dominado cada encuentro. Esta vez, el club de los poderosos que iniciará mañana su cita anual en la norteña isla nipona de Hokkaido afronta un desafío más: los flagelos referidos se han multiplicado y se está gestando una mezcla explosiva con ellos. Acordar fondos de ayuda y programas de desarrollo apenas alcanzará para dominar los peligros, dijeron observadores.
El que se va
Más que nunca, los líderes deberán superar diferencias y unir sus fuerzas políticas y económicas. Pero con el mandatario norteamericano, George W. Bush, que ya se va, es dudoso que pueda haber acuerdo en temas centrales. Desde que el G8 se reunió en junio de 2007 en Alemania, los precios de la energía y de los alimentos han venido sufriendo un alza inédita. Por entonces el barril (159 litros) de crudo costaba U$S 66; hoy se acerca a los U$S 150 y puede llegar a los U$S 200. En cuanto a las materias primas, alimentos básicos como la soja, el trigo y el maíz alcanzan precios récord. Estos hechos tienen múltiples causas. Algunas datan de hace decenios y probablemente también sean responsabilidad de los socios del G8, por sus planes de desarrollo mal dirigidos, cierres de sus propios mercados y millonarias subvenciones a la propia agricultura.
Los políticos se esfuerzan por hallar soluciones, pero la demanda de energía permanece alta, y a corto plazo la oferta apenas se modifica. Además, los mercados financieros internacionales especulan con el crudo. Después de que Bush abogó por un mayor uso de biocombustibles en los coches, se registró una fuerte alza de precio para los campesinos que siembran maíz en México, y también hubo disturbios entre los pobres, que ya no pueden pagar su alimento diario. La alimentación de los pobres se ha convertido en un problema central, ya que las organizaciones humanitarias también compran en el mercado mundial. Durante sus conversaciones, los líderes del G8 tendrán de visita a gobernantes de siete países africanos, así como de China, India, Brasil, México y Sudáfrica, que les recordarán promesas pasadas. (DPA)







