Surcoreanos rechazan la carne vacuna importada de EE.UU.

El acuerdo está unido a un posible tratado de libre comercio bilateral.

EL RESPONSABLE. Manifestantes marchan con caretas del cuestionado presidente del país, Lee Myung-bak. REUTERS
EL RESPONSABLE. Manifestantes marchan con caretas del cuestionado presidente del país, Lee Myung-bak. REUTERS
06 Julio 2008
SEUL.- Decenas de miles de surcoreanos volvieron a protestar en todo el país contra las importaciones de carne de ternera de Estados Unidos. Debido a los recientes casos de encefalopatía espongiforme bovina (BSE) o “mal de la vaca loca” en Estados Unidos, muchos coreanos temen riesgos para la salud debido a las importaciones cárnicas. No obstante, los gobiernos de ambos países afirman que la seguridad de la carne está garantizada.
La mayor de las manifestaciones tuvo lugar en la capital, donde 50.000 personas se congregaron en una vigilia con velas para exigir nuevas negociaciones sobre el controvertido acuerdo entre el gobierno conservador y Washington. Entre los participantes de la protesta se encontraban incluso políticos, sacerdotes católicos, monjes budistas, dirigentes sindicales y de partidos de la oposición.

El fondo de la cuestión
La aprobación de la importación de carne de Estados Unidos es una condición previa a la ratificación, por parte del Congreso estadounidense, de un acuerdo bilateral de libre comercio con Corea del Sur. En Seúl, una contramanifestación promovida por el gobierno exigió el fin de las protestas, que duran ya semanas. Desde la firma del acuerdo de importación, en abril, y la reanudación de las importaciones a fines de junio, se registran protestas casi a diario en Corea del Sur, que en algunos casos desembocaron en fuertes choques con la policía. La reacción popular contra una aparentemente simple cuestión de compra de carne bovina ha sido de tal magnitud que ha dejado en niveles mínimos la abrumadora popularidad con la que, hace sólo 100 días, Lee Myung-bak ganó las elecciones presidenciales. El problema que lo acosa se originó en 2003, cuando el comercio de carne con Washington, de U$S 850 millones anuales, se interrumpió al detectarse casos de “vaca loca” en Estados Unidos. (Reuter)

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