05 Julio 2008 Seguir en 
La Paz.- La oposición regional al gobierno de Bolivia intenta modificar la ley de referendo revocatorio del 10 de agosto para aceptar ir a esa consulta popular, pero en realidad como forma de bloquearla, mientras el senador opositor Roberto Ruiz dijo que ya no es posible cambiar esas reglas.
“Propondré a los prefectos (gobernadores) que sí vayamos al referendo revocatorio para que el pueblo hable otra vez, pero con igualdad de condiciones para todos”, dijo el prefecto de Tarija, Mario Cossío, en lo que supone la aprobación de una ley modificatoria de la que llamó a esa consulta para el 10 de agosto.
El Consejo Nacional para la Democracia, del que Cossío es uno de los principales miembros, junto a sus pares de Santa Cruz, Beni, Pando y Cochabamba, decidió no ir al referendo revocatorio.
Además, emplazó a Evo Morales a aceptar un nuevo proceso de diálogo, que fue rechazado por el mandatario, o convocar de inmediato a elecciones generales para presidente, vice, parlamentarios y prefectos.
De este modo, la propuesta de Cossio sólo es un cambio que busca justificar el rechazo al referendo revocatorio, porque igualdad de condiciones supone modificar la ley de convocatoria para que presidente y prefectos sean todos revocados con el 50% más uno de los votos. La ley de convocatoria al referendo, aprobada por el Congreso boliviano a principios de mayo -a iniciativa del principal partido de oposición, Poder Democrático y Social (Podemos)-, establece que para ser cesado en el mandato hace falta un voto más que los que obtuvo para ser elegido en el cargo respectivo.
Por lo tanto, para echar al presidente y vice hace falta un voto más que el 53,7% que lograron en 2005, pero para hacer lo propio con los prefectos de la oposición sólo hace falta entre el 38% y el 48% más uno, porque ninguno de ellos superó esos porcentajes inicialmente.
El senador de Podemos, Roberto Ruiz, consideró que va a ser difícil, si no imposible, modificar esa ley, por el Congreso que está en manos del gobernante Movimiento al Socialismo, que ya expresó su criterio de que quiere jugar con los “dados cargados”, al referirse a las normas que propuso Morales. (DPA)
“Propondré a los prefectos (gobernadores) que sí vayamos al referendo revocatorio para que el pueblo hable otra vez, pero con igualdad de condiciones para todos”, dijo el prefecto de Tarija, Mario Cossío, en lo que supone la aprobación de una ley modificatoria de la que llamó a esa consulta para el 10 de agosto.
El Consejo Nacional para la Democracia, del que Cossío es uno de los principales miembros, junto a sus pares de Santa Cruz, Beni, Pando y Cochabamba, decidió no ir al referendo revocatorio.
Además, emplazó a Evo Morales a aceptar un nuevo proceso de diálogo, que fue rechazado por el mandatario, o convocar de inmediato a elecciones generales para presidente, vice, parlamentarios y prefectos.
De este modo, la propuesta de Cossio sólo es un cambio que busca justificar el rechazo al referendo revocatorio, porque igualdad de condiciones supone modificar la ley de convocatoria para que presidente y prefectos sean todos revocados con el 50% más uno de los votos. La ley de convocatoria al referendo, aprobada por el Congreso boliviano a principios de mayo -a iniciativa del principal partido de oposición, Poder Democrático y Social (Podemos)-, establece que para ser cesado en el mandato hace falta un voto más que los que obtuvo para ser elegido en el cargo respectivo.
Por lo tanto, para echar al presidente y vice hace falta un voto más que el 53,7% que lograron en 2005, pero para hacer lo propio con los prefectos de la oposición sólo hace falta entre el 38% y el 48% más uno, porque ninguno de ellos superó esos porcentajes inicialmente.
El senador de Podemos, Roberto Ruiz, consideró que va a ser difícil, si no imposible, modificar esa ley, por el Congreso que está en manos del gobernante Movimiento al Socialismo, que ya expresó su criterio de que quiere jugar con los “dados cargados”, al referirse a las normas que propuso Morales. (DPA)







