Los sitios en los que el arte sirve para dialogar
Expertos en gestión cultural señalan que en Tucumán hay una muy interesante producción artística. La tarea pendiente es crear un público para esa producción. Por Nora Lía Jabif - Redacción LA GACETA.
05 Julio 2008 Seguir en 
Tucumán es un semillero de jóvenes talentos en arte contemporáneo, afirmó hace unos días el ex director Nacional de Museos, Américo Castilla. Abonando esa afirmación generosa, mientras Castilla daba un curso en Tucumán, otro reconocido experto en gestión, el paraguayo Ticio Escobar, ofrecía un seminario regional para artistas; y el Museo de la UNT -el MUNT- se aprestaba a inaugurar el Salón de la UNT, que ya ha saltado las fronteras provinciales, y se ha vuelto regional. Como Castilla, Escobar quedó sorprendido por el dinamismo que muestra en el rubro de las artes visuales, y en el plano cultural, en general, esta provincia ubicada en una de las dos regiones más pobres del país (NOA y NEA). Consecuentemente con este escenario paradojal, Tucumán aparece como una provincia que produce artes visuales, pero que no tiene un mercado que absorba esa producción. Paradoja que no es nueva, porque Tucumán tiene un espacio académico de privilegio -la Facultad de Artes de la UNT- por el que han pasado maestros de la talla de Spilimbergo o de Carlos Alonso. Los memoriosos sostienen que la calificada producción estética de Tucumán en el área de las Artes Visuales nunca tuvo su correlato de mercado, a excepción de algunos brevísimos períodos, en los años 70.
Sin embargo, hay algunas señales de cambio. En los años 80, en el mundo se ha profundizado la tendencia de comprar obras de arte más como inversión a futuro que por fruición estética. Y Tucumán -parece- se está subiendo de a poco, en forma módica, a esa tendencia: valga recordar que el director "Pepe" Cibrián se llevó el mes pasado de la provincia una docena de cuadros de artistas tucumanos, y que en los últimos años se han abierto galerías en la ciudad de Tucumán y en Yerba Buena. Hasta aquí, un módico pantallazo de la relación entre arte y mercado en la provincia.
Pero la imposibilidad económica de acceder a la compra de una obra de arte no debería inhibir al ciudadano común de poder disfrutar de ella. Y ese pasaje sólo es posible si existe desde el Estado una política de educación en el arte, sobre todo si se piensa en aquellos sectores que difícilmente llegarían por sí mismos a un museo. El mismo memorioso que le recordaba a esta columnista que en Tucumán no hubo sino islas de mercado de arte, relataba cómo los alumnos mexicanos aprenden su historia frente a los murales de Diego de Rivera. En ese aspecto, la provincia se debe una estrategia de aprovechamiento de sus museos, con el objetivo específico de formar nuevos públicos, al margen de las diversas acciones de recuperación edilicia museográfica que ha encarado el Ente Cultural. Lo que se extraña hasta ahora es la presencia masiva de gente en los museos, tarea en la que -siguiendo otros ejemplos- deberían trabajar en forma conjunta el Ente Cultural y el sistema educativo. Américo Castilla, que ha dirigido el Museo Nacional de Bellas Artes, le dijo a LA GACETA: "La gente realmente pobre no ingresa al Museo Nacional. No sabe si va a ser aceptada". Y cuando se le preguntó cómo se puede crear el hábito de ir a un museo, reflexionó: "el museo debe ser un sitio que tiene que incentivar el diálogo. Que vayan un padre y un hijo con sus respectivas experiencias, y que haya una razón para el intercambio".
Ayer se inauguró en el Centro Cultural Virla -que no es un museo, pero que también debe ser formador de nuevos públicos- un "laboratorio" en el que varios diseñadores trabajan sobre las camisetas de Atlético Tucumán y de San Martín, y las "resignifican", bajo el título de "Pasión tucumana". La propuesta de las organizadoras va en la misma dirección que la que plantea Castilla: que un espacio cultural está vivo cuando incentiva el diálogo, más allá de las respetadas diferencias. Y que si no se construye un público desde la educación, los museos seguirán siendo -también Castilla dixit- depósitos de conquistas en los que está demostrado el predominio de una cultura sobre otra.







