Cartas de lectores

05 Julio 2008
EL TRABAJO
Dice José Ingenieros: “El pobre no puede vivir su vida, tantos son los compromisos de la indigencia; redimirse de ella es comenzar a vivir. Todos los hombres altivos viven soñando una modesta independencia material; la miseria es una mordaza que traba la lengua y paraliza el corazón. Hay que escapar de sus garras para elegirse el ideal más alto, el trabajo más agradable, la mujer más santa, los amigos más leales, los horizontes más risueños, el aislamiento más tranquilo. La pobreza impone el enrolamiento social; el individuo se inscribe en un gremio, más o menos jornalero, más o menos funcionario, contrayendo deberes y sufriendo presiones denigrantes que le empujan a domesticarse. Enseñaban los estoicos los secretos de la dignidad: contentarse con lo que se tiene, restringiendo las propias necesidades. Un hombre libre no espera nada de otros, no necesita pedir. La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse de él;  por ignorar ese precepto no es libre el avaro ni es feliz”. Evidentemente, por lo que expone Ingenieros, el trabajo no es buen amigo de la pobreza, del ocio improductivo ni de la especulación. Es por eso que muchos de quienes compartimos la tesis de que “el hombre es la medida de todas las cosas”, seguramente compartiremos el principio cristiano que dice que, por disposición divina, el trabajo es la principal actividad del hombre, porque lo enaltece, lo eleva en su dignidad y le permite desarrollarse personal, familiar y socialmente, hasta el punto de trascender lo meramente humano para encontrar su semejanza con Dios; esto, porque el trabajo le brinda la oportunidad de vivir responsablemente, no haciendo del descanso un fin paralizante, sino un gozo, resultado de la actividad que realiza. Una actividad que le llena de felicidad, le permite ser útil a la sociedad y le abre las puertas a la sabiduría virtuosa, tan necesaria en los tiempos que vivimos. La vida feliz se considera conforme a la virtud, y esta transcurre en el esfuerzo, no en los divertimentos ni en el dejarse estar dilapidando las energías y el tiempo.

Daniel E. Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán


TRANSITO PELIGROSO
Sabido es que las calles Santiago del Estero y San Juan son las únicas que unen a la ciudad entre la avenidas Sarmiento y 24 de Setiembre. Por ello, es alarmante la cantidad de infracciones que se cometen, en la primera de las arterias, en el tramo comprendido entre avenida Mitre y Suipacha. Los autos y las motos entran a contramano cuando quieren; en especial, lo hacen para ingresar a la estación de servicio que tiene salida por calle San Juan, doblan a la izquierda en la Mitre y toman la San Juan como si nada. Los semáforos no se respetan y las bicicletas y motos transitan por la vereda con toda normalidad. Creo que por la importancia del sector, en donde ya hubo múltiples accidentes de tránsito, merece que se ponga una guardia permanente de la Policía Municipal en las dos intersecciones. Si no hay control y si no hay escala de premios y de castigos, nunca habrá educación. Nuestra sociedad está muy lejos de la autodisciplina.

Carlos Fraile
San Juan 1.311
San Miguel de Tucumán


PERDIDA DE AGUA
Quiero poner en conocimiento de las autoridades, ya sean nacionales o provinciales, que en la calle Saavedra al 1.500 se registra, desde hace bastante tiempo, una pérdida de agua. El problema se ocasiona justo en el medio de la calzada. La cantidad de líquido no llega a inundar la calle,  pero la situación se hace insostenible, porque como en la zona no hay cordón cuneta y el barrendero no pasa nunca, la acumulación del líquido y de basura de todo tipo provoca malos olores y afea el lugar. Dejamos constancia de que la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) jamás respondió los innumerables reclamos que, por esta situación, efectuamos los vecinos.


IMPREVISION PELIGROSA
Es increíble ver que las cosas que ocurren, muchas veces, en nuestra ciudad. Siempre se hace con una imprevisión total, lo que conlleva un peligro latente para los transeúntes. El viernes pasado, cerca del mediodía y justo a media cuadra de la Casa de Tucumán, dos operarios que trabajaban frente a una nueva cosntrucción en la esquina de la calle Crisóstomo Alvarez y la Peatonal de la Independencia, colocaban un gran blindex (de aproximadamente 60 kgrs), sin importarles, para nada, que a ese trabajo lo estaban haciendo sobre las personas que transitaban por esa vereda sin ningún tipo de vallado. Además de eso, dos efectivos de la Policía provincial y dos agentes de la Municipalidad de la nuestra ciudad estaban sin darse cuenta de tan grave peligro. Frente a esto, me acerqué a las agentes policiales, y, haciéndoles ver tal circunstancia, estos se quedaron viendo sin tomar ningún recaudo para resguardar a los peatones que transitaban por la zona. Como vemos, desde el dueño de la construcción hasta la instrucción que reciben las personas que están distribuidas por las calles de la provincias para ayudar y cuidar a los ciudadanos y, obviamente los requisitos para hacer estos tipos de obra están fallando sobremanera ¿Es necesario que se pierdan vidas humanas para que la gente tome conciencia de los peligros que representan determinadas cosas?

Sebastián Minahk
Pasaje Tiburcio Padilla 154
S.M. de Tucumán


82% MOVIL
Soy jubilado de la ex Caja de Industria y Comercio, con 45 años de aporte y 65 de edad, como marca la ley. Queremos recordarles a los legisladores nacionales que el 10/2/1994 el diputado nacional por Buenos Aires, Crisólogo Larralde, presentó un proyecto de Ley para que se reconozca el 82% móvil a todos los jubilados nacionales encuadrados en la Ley 23789 con 30 años de aportes y 65 de edad al sistema de reparto. En el mismo año, se promulgó la reforma de la Constitución y Raúl Zaffaroni y Carmen Argibay, ministros de la Corte, resuelven incorporar en el Art. 14 bis la movilidad del 82% en los sistemas provincial y de reparto. En 1998 hicimos juicio por medio del defensor del Pueblo, con fallo favorable de la Corte. El 2/3, Eduardo Mondino, defensor del Pueblo de Buenos Aires, con 1,2 millón de firmas, presentó una denuncia colectiva para que todos los jubilados reciban el mismo beneficio que el “caso Badaro”, ya que lo dictado por la Corte sentaba jurisprudencia. Acá, en Tucumán, lo avalamos con miles de juicios a la Anses sin respuesta a la fecha. Nos dieron un aumento del 7,5% en abril y del 7,5% en julio, publicitando 70.000 jubilaciones más, hayan aportado al Sistema o no. Preguntamos: ¿de dónde sale tanto dinero para pagar esto? Y nosotros, que aportamos, no podemos cobrar lo que nos corresponde por ley. Les solicitamos a quienes nos representan en el Congreso que hagan algo para poner fin a esta injusticia social que ya lleva 14 años.

Américo Sen
Colombia 1.385
S. M. de Tucumán


CALLE JUJUY
Una vez más, los vecinos volvemos a denunciar que la calle Jujuy, que próximamente será avenida, está en muy mal estado. Tiene baches y pozos demasiado grandes, por lo que la circulación de vehículos es difícil y peligrosa. Además, hay sectores donde se formaron lomos de  burros y varios problemas más. La Municipalidad debe resolver urgentemente esta situación.

Aldana Lucía Jaume
lucia_jaume@hotmail.com


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas  por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA 
se reserva el derecho de publicación.

Tamaño texto
Comentarios