04 Julio 2008 Seguir en 
LOS ANGELES, Estados Unidos.- Una mujer estadounidense que hace 10 años se convirtió legalmente en hombre y quedó embarazada mediante una inseminación artificial dio a luz a una niña el último fin de semana.
Thomas Beatie -tal su nombre masculino- tuvo a su bebé por parto normal en un hospital de Bend, Oregon. "La pequeña es muy dulce, verdaderamente hermosa", opinó una fuente anónima, citada por medios estadounidenses.
Para cambiar de sexo, Beatie se sometió a una operación en la que le quitaron los pechos e inició una terapia hormonal. Pese a ello, mantuvo sus órganos reproductores femeninos.
Hace cinco años, contrajo matrimonio con una mujer, Nancy, quien no puede tener hijos como consecuencia de una histerectomía. La transexual recibió entonces una inseminación practicada con esperma de un donante anónimo, comprado en un banco. Para embarazarse, debió dejar su tratamiento bimensual de testosterona.
Su historia, que fue divulgada por una revista destinada al público homosexual, atrajo la atención mundial en abril. Desde entonces, Beatie -que usa barba- fue bautizado "el hombre embarazado".
"Creo que el deseo de tener un niño no es masculino ni femenino. Es una necesidad humana. Soy una persona y tengo derecho a tener un hijo biológico", declaró entonces.
"Nuestra situación desencadena incógnitas legales, políticas y sociales", admitió la pareja, que añadió que se enfrentó con la oposición de médicos, amigos y familiares. (AFP-NA-DPA)
Thomas Beatie -tal su nombre masculino- tuvo a su bebé por parto normal en un hospital de Bend, Oregon. "La pequeña es muy dulce, verdaderamente hermosa", opinó una fuente anónima, citada por medios estadounidenses.
Para cambiar de sexo, Beatie se sometió a una operación en la que le quitaron los pechos e inició una terapia hormonal. Pese a ello, mantuvo sus órganos reproductores femeninos.
Hace cinco años, contrajo matrimonio con una mujer, Nancy, quien no puede tener hijos como consecuencia de una histerectomía. La transexual recibió entonces una inseminación practicada con esperma de un donante anónimo, comprado en un banco. Para embarazarse, debió dejar su tratamiento bimensual de testosterona.
Su historia, que fue divulgada por una revista destinada al público homosexual, atrajo la atención mundial en abril. Desde entonces, Beatie -que usa barba- fue bautizado "el hombre embarazado".
"Creo que el deseo de tener un niño no es masculino ni femenino. Es una necesidad humana. Soy una persona y tengo derecho a tener un hijo biológico", declaró entonces.
"Nuestra situación desencadena incógnitas legales, políticas y sociales", admitió la pareja, que añadió que se enfrentó con la oposición de médicos, amigos y familiares. (AFP-NA-DPA)







