Un dilema

Análisis. Por Jeffrey Heller - Agencia Reuter.

04 Julio 2008
JERUSALEN.- El mortífero ataque con una máquina excavadora por parte de un residente palestino dejó al gobierno israelí tratando de resolver el dilema de cómo mantener la seguridad en la ciudad junto con la premisa de que no sea dividida. Israel capturó Jerusalén Este en la guerra de Medio Oriente de 1967 y la anexó junto con los poblados cercanos en una medida no reconocida internacionalmente, otorgando a los residentes palestinos tarjetas de identidad israelíes que les dieron amplia libertad de movimiento. Al emitir los mismos documentos utilizados por los judíos, Israel estaba enviando una señal indicando que Jerusalén Este, que los palestinos quieren como capital de un futuro Estado en Cisjordania y la Franja de Gaza, es parte de la capital “indivisible” del Estado judío. Pero el ataque del miércoles, en el que murieron tres israelíes, y un tiroteo en marzo -que dejó ocho israelíes muertos en un seminario religioso- se combinaron para generar particular preocupación. Ambos atentados fueron realizados por palestinos desde áreas que Israel considera como parte de Jerusalén Este. A diferencia de los palestinos de Cisjordania, en donde el Estado judío construyó un cerco, los dos hombres podían trabajar y viajar por toda la ciudad. 

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