03 Julio 2008 Seguir en 
DISCAPACIDAD
En mi carácter de letrado apoderado de la parte actora en el fallo “Abril”, agradezco el comentario que se hizo en el Suplemento Tribunales de LA GACETA del 24/6. Sin embargo, recalco, para que no se preste a confusión, que es la provincia de Tucumán quien resulta condenada y no el Subsidio de Salud del Ipsst. Y esto es porque la interpretación de los vocales de la Cámara Contencioso Administrativo, Sala I, establece que, si bien las prestaciones de traslado aéreo y alojamiento necesarios para los controles médicos de un paciente discapacitado no son propiamente prestaciones de un servicio de salud, como por ejemplo lo sería la entrega de un medicamento o una práctica quirúrgica, no puede obviarse el hecho de que tales pretensiones (traslado aéreo y alojamiento) guardan íntima relación con el derecho a la salud de modo tal que su vulneración traería consigo riesgos ciertos de deterioro de la salud, toda vez que estas representan erogaciones que sobrepasan la capacidad adquisitiva de los progenitores. Y es en dicho contexto, donde el Estado provincial, en su carácter de garante de la salud, debe brindar protección especial a las personas con discapacidad, cubriendo en forma integral aquellas prestaciones que sean necesarias a los efectos de salvaguardar las vidas humanas y la salud de la población en pos de una mayor inserción social y calidad de vida. Es mi deseo que el fallo en cuestión sirva de precedente en todos aquellos casos de personas afectadas de graves dolencias y que realicen tratamientos médicos en centros lejanos, para que puedan usufructuar el traslado aéreo en caso de ser necesario. Un ejemplo sería el de aquellos niños que padecen severos grados de artritis con cuadros frecuentes de fiebres y que deben concurrir periódicamente a la Capital Federal, por estar allí los profesionales del área.
PERROS
Quiero referirme a las personas cuyos perros ensucian las veredas y otros sitios de nuestra ciudad. Esta gente no entiende lo que es vivir en democracia, porque ignora y hace caso omiso de que sus derechos terminan donde comienzan los de los demás, principio fundamental en toda sociedad civilizada. Si hacemos una encuesta, todos responderían con total seguridad que esos animales tienen inteligencia. Si fuera así, pregunto, ¿por qué no les enseñan a hacer sus necesidades en el baño de sus viviendas y no utilizar la vía pública para tal fin? O en todo caso podrían ocuparse de limpiar ellos lo que sus perros ensucian, sin trasladarles a otros vecinos la responsabilidad y el trabajo de la limpieza de sus veredas. Como estoy seguro de que estas personas no van a darse por aludidas, les dejo a los funcionarios municipales la responsabilidad de hacer cumplir la ordenanza correspondiente que prohíbe esta práctica, algo que ya se hizo una mala costumbre en nuestra ciudad.
ARROYO EL TEJAR
El 14/06 se publicó en esta sección una carta titulada “Monteros”, en la que se hablaba del arroyo El Tejar y de la falta de mantenimiento. Dicho comentario tuvo efecto positivo, ya que se está realizando la limpieza del arroyo, pero -siempre hay un pero- la máquina que hace el trabajo está destruyendo gran parte del adoquinado y el cordón cuneta de las calles que están a la vera del arroyo, como así también los árboles que fueron colocados por los vecinos de la zona, con el fin de forestar el lugar. ¿Acaso no hay personas idóneas para cumplir con el trabajo? ¿Los encargados de planificar las obras no consideraron que la máquina es muy pesada para esas tareas? Ahora deberemos esperar que vuelvan a forestar y a arreglar lo que se rompió.
CUMBRE
Quienes vivimos en zonas aledañas a los lugares que fueron elegidos para la Cumbre del Mercosur sabíamos que tendríamos obligaciones extraordinarias por el evento. Dispuestos a cumplirlas, llamé al 103 para pedir instrucciones. Luego, en el 4204227 me informaron que la calle Honduras primera cuadra y la avenida Soldati al 700, donde están mi casa y mi estudio, no serían cortadas y que podríamos circular sin restricciones. El domingo se montó el “cerrojo”, sin cortes en esos lugares, al igual que el lunes a primera hora. Pero al mediodía cambiaron las órdenes: me impidieron pasar y me dijeron que en Avellaneda y Guatemala me darían una credencial para poder ir a mi casa. La promesa del ministro de Seguridad de la provincia de “restringir al mínimo posible los inconvenientes de la vida diaria de la ciudad” resultó vana. Jamás fuimos censados, como dijo la Policía y como era su obligación hacerlo. Un trabajo respetuoso de los vecinos imponía prever una zona más amplia, visitarnos y darnos credenciales, aunque después la restricción fuera menor, y no al revés como resultó finalmente.
PODA Y PAVIMENTO
Los vecinos del pasaje Boulogne Sur Mer, comprendido entre Coronel Zelaya y avenida Ernesto Padilla, del barrio San Bernardo, les solicitamos a las autoridades de la Municipalidad que poden los inmensos árboles que hay en la zona y que afectan la iluminación de las calles. Además, cabe acotar que las ramas de los ejemplares se recuestan sobre el tendido eléctrico, por lo que, en la época de lluvia y cuando hay viento, nos quedamos sin suministro de energía en nuestras casas. También solicitamos la pavimentación de dicho pasaje, ya que, por el estado de las calles, cuando llueve, se torna intransitable. Cabe consignar que a las arterias adyacentes y paralelas a dicho pasaje las están están pavimentando de nuevo.
BARRIO OJO DE AGUA
Cómo me gustaría que en mi calle, en mi barrio, se celebrara una fiesta de la comunidad, o que estuviera en la ruta diaria que debe recorrer el gobernador. Quizás de ese modo se colocarían las luces que hasta hoy faltan. Lamentablemente, muchas zonas de la ciudad se tornaron inseguras, pero mi barrio, el Ojo de Agua y sus alrededores, es noticia frecuente por los asaltos, robos y ataques de los amigos de lo ajeno, de los que les gusta vivir bien pero no honradamente, sino a costa de los demás. Si bien es cierto que la entrada del barrio -la calle Pablo Rojas Paz- y las dos primeras cuadras están bien iluminadas, a las del interior y a la plaza les faltan luminarias o están quemadas. A estas no solamente no se les hacen los controles de rutina, sino que tampoco se atienden los numerosos reclamos de los vecinos. Esto me consta porque en la intersección de Rojas Paz y Las Piedras, por donde transito casi todas las noches, hace dos meses y medio se quemó la luminaria. Lo mismo ocurrió en la plaza. Hace aproximadamente un mes logré comunicarme con Alumbrado Público de la Municipalidad y radiqué el correspondiente reclamo, asentado bajo el Nº 150299. Pero hasta la fecha todo sigue igual.
En mi carácter de letrado apoderado de la parte actora en el fallo “Abril”, agradezco el comentario que se hizo en el Suplemento Tribunales de LA GACETA del 24/6. Sin embargo, recalco, para que no se preste a confusión, que es la provincia de Tucumán quien resulta condenada y no el Subsidio de Salud del Ipsst. Y esto es porque la interpretación de los vocales de la Cámara Contencioso Administrativo, Sala I, establece que, si bien las prestaciones de traslado aéreo y alojamiento necesarios para los controles médicos de un paciente discapacitado no son propiamente prestaciones de un servicio de salud, como por ejemplo lo sería la entrega de un medicamento o una práctica quirúrgica, no puede obviarse el hecho de que tales pretensiones (traslado aéreo y alojamiento) guardan íntima relación con el derecho a la salud de modo tal que su vulneración traería consigo riesgos ciertos de deterioro de la salud, toda vez que estas representan erogaciones que sobrepasan la capacidad adquisitiva de los progenitores. Y es en dicho contexto, donde el Estado provincial, en su carácter de garante de la salud, debe brindar protección especial a las personas con discapacidad, cubriendo en forma integral aquellas prestaciones que sean necesarias a los efectos de salvaguardar las vidas humanas y la salud de la población en pos de una mayor inserción social y calidad de vida. Es mi deseo que el fallo en cuestión sirva de precedente en todos aquellos casos de personas afectadas de graves dolencias y que realicen tratamientos médicos en centros lejanos, para que puedan usufructuar el traslado aéreo en caso de ser necesario. Un ejemplo sería el de aquellos niños que padecen severos grados de artritis con cuadros frecuentes de fiebres y que deben concurrir periódicamente a la Capital Federal, por estar allí los profesionales del área.
Juan Manuel Posse
San Juan 2.099
S. M. de Tucumán
San Juan 2.099
S. M. de Tucumán
PERROS
Quiero referirme a las personas cuyos perros ensucian las veredas y otros sitios de nuestra ciudad. Esta gente no entiende lo que es vivir en democracia, porque ignora y hace caso omiso de que sus derechos terminan donde comienzan los de los demás, principio fundamental en toda sociedad civilizada. Si hacemos una encuesta, todos responderían con total seguridad que esos animales tienen inteligencia. Si fuera así, pregunto, ¿por qué no les enseñan a hacer sus necesidades en el baño de sus viviendas y no utilizar la vía pública para tal fin? O en todo caso podrían ocuparse de limpiar ellos lo que sus perros ensucian, sin trasladarles a otros vecinos la responsabilidad y el trabajo de la limpieza de sus veredas. Como estoy seguro de que estas personas no van a darse por aludidas, les dejo a los funcionarios municipales la responsabilidad de hacer cumplir la ordenanza correspondiente que prohíbe esta práctica, algo que ya se hizo una mala costumbre en nuestra ciudad.
Fernando M. Berardinelli
Guatemala 21
S. M. de Tucumán
Guatemala 21
S. M. de Tucumán
ARROYO EL TEJAR
El 14/06 se publicó en esta sección una carta titulada “Monteros”, en la que se hablaba del arroyo El Tejar y de la falta de mantenimiento. Dicho comentario tuvo efecto positivo, ya que se está realizando la limpieza del arroyo, pero -siempre hay un pero- la máquina que hace el trabajo está destruyendo gran parte del adoquinado y el cordón cuneta de las calles que están a la vera del arroyo, como así también los árboles que fueron colocados por los vecinos de la zona, con el fin de forestar el lugar. ¿Acaso no hay personas idóneas para cumplir con el trabajo? ¿Los encargados de planificar las obras no consideraron que la máquina es muy pesada para esas tareas? Ahora deberemos esperar que vuelvan a forestar y a arreglar lo que se rompió.
CUMBRE
Quienes vivimos en zonas aledañas a los lugares que fueron elegidos para la Cumbre del Mercosur sabíamos que tendríamos obligaciones extraordinarias por el evento. Dispuestos a cumplirlas, llamé al 103 para pedir instrucciones. Luego, en el 4204227 me informaron que la calle Honduras primera cuadra y la avenida Soldati al 700, donde están mi casa y mi estudio, no serían cortadas y que podríamos circular sin restricciones. El domingo se montó el “cerrojo”, sin cortes en esos lugares, al igual que el lunes a primera hora. Pero al mediodía cambiaron las órdenes: me impidieron pasar y me dijeron que en Avellaneda y Guatemala me darían una credencial para poder ir a mi casa. La promesa del ministro de Seguridad de la provincia de “restringir al mínimo posible los inconvenientes de la vida diaria de la ciudad” resultó vana. Jamás fuimos censados, como dijo la Policía y como era su obligación hacerlo. Un trabajo respetuoso de los vecinos imponía prever una zona más amplia, visitarnos y darnos credenciales, aunque después la restricción fuera menor, y no al revés como resultó finalmente.
PODA Y PAVIMENTO
Los vecinos del pasaje Boulogne Sur Mer, comprendido entre Coronel Zelaya y avenida Ernesto Padilla, del barrio San Bernardo, les solicitamos a las autoridades de la Municipalidad que poden los inmensos árboles que hay en la zona y que afectan la iluminación de las calles. Además, cabe acotar que las ramas de los ejemplares se recuestan sobre el tendido eléctrico, por lo que, en la época de lluvia y cuando hay viento, nos quedamos sin suministro de energía en nuestras casas. También solicitamos la pavimentación de dicho pasaje, ya que, por el estado de las calles, cuando llueve, se torna intransitable. Cabe consignar que a las arterias adyacentes y paralelas a dicho pasaje las están están pavimentando de nuevo.
BARRIO OJO DE AGUA
Cómo me gustaría que en mi calle, en mi barrio, se celebrara una fiesta de la comunidad, o que estuviera en la ruta diaria que debe recorrer el gobernador. Quizás de ese modo se colocarían las luces que hasta hoy faltan. Lamentablemente, muchas zonas de la ciudad se tornaron inseguras, pero mi barrio, el Ojo de Agua y sus alrededores, es noticia frecuente por los asaltos, robos y ataques de los amigos de lo ajeno, de los que les gusta vivir bien pero no honradamente, sino a costa de los demás. Si bien es cierto que la entrada del barrio -la calle Pablo Rojas Paz- y las dos primeras cuadras están bien iluminadas, a las del interior y a la plaza les faltan luminarias o están quemadas. A estas no solamente no se les hacen los controles de rutina, sino que tampoco se atienden los numerosos reclamos de los vecinos. Esto me consta porque en la intersección de Rojas Paz y Las Piedras, por donde transito casi todas las noches, hace dos meses y medio se quemó la luminaria. Lo mismo ocurrió en la plaza. Hace aproximadamente un mes logré comunicarme con Alumbrado Público de la Municipalidad y radiqué el correspondiente reclamo, asentado bajo el Nº 150299. Pero hasta la fecha todo sigue igual.
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
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