“Fue una experiencia de terror; a mi esposo y a mi hijo los ataron”

La esposa de un docente de la UNT contó cómo los atacaron tres delincuentes en su casa de barrio Jardín para robarles el automóvil.

ATEMORIZADA. Gregoria de Fanjul relata cómo fue el asalto. LA GACETA/ FRANCO VERA
ATEMORIZADA. Gregoria de Fanjul relata cómo fue el asalto. LA GACETA/ FRANCO VERA
02 Julio 2008
Roberto Fanjul esperaba, en la puerta de su casa, en España al 2.900, que su hijo homónimo se subiera el Ford Fiesta para partir a dictar clases en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. Fue sorprendido por tres hombres armados que lo redujeron y lo hicieron ingresar al interior de la vivienda. En poco más de diez minutos, después de aterrorizar a toda la familia, se llevaron el vehículo de la víctima, cuatro celulares, las alianzas del matrimonio, dos armas y aproximadamente $ 200 en efectivo.
“Fue una experiencia de terror. A mi esposo y a mi hijo los ataron, y a mí, que estaba en cama, me dijeron que me tapara la cara. A los gritos nos dijeron que les diéramos las joyas y el dinero. No podíamos hacerles entender que no teníamos esas cosas porque mi marido es docente universitario”, aseguró Gregoria de Fanjul.
La mujer de la víctima explicó que los asaltantes se fueron cuando escucharon que uno de los celulares de la vivienda comenzó a sonar. “Antes habían revuelto todo para buscar objetos de valor que no teníamos. No sé de dónde sacaron que podían llevarse un gran botín”, explicó.
Gregoria de Fanjul, al igual que el resto de los vecinos de ese sector del barrio Jardín, se quejaron de la falta de policías en la zona. “No se le puede echar la culpa a la Cumbre del Mercosur. Aquí desde hace mucho tiempo que no vemos a un policía”, explicó la mujer. Juan Carlos Heredia quedó sorprendido por el hecho que conmocionó al vecindario. “Nos dimos cuenta cuando aparecieron en el lugar cuatro motos de la Policía. Esta es una prueba más de que los ladrones no respetan a nadie. Asaltaron una casa que está a menos de dos cuadras de la División Homicidios”, explicó.
Gustavo Ramírez, jubilado, indicó que el barrio Jardín se transformó en tierra de nadie. “Son comunes los arrebatos, especialmente durante la mañana, cuando las mujeres esperan el ómnibus en las primeras cuadras de la calle Viamonte. Hace un par de años, dos uniformados recorrían las calles en bicicleta y no vivíamos esta situación. No sé qué esperan para reimplementar este servicio”, expresó.
La investigación del asalto que sufrió la familia Fanjul quedó en manos del personal de la sección Robos y Hurtos de la Dirección General de Investigaciones. Dirigidos por Humberto Ruezgas y José Luis Salas, cuentan con algunos indicios para atrapar a los asaltantes.

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