Les robaron hasta el coche y los pañales del bebé
Una peluquería de Banda del Río Salí fue desvalijada y ese atraco se suma a una serie de episodios que tiene intranquilos a los vecinos. Los asaltantes les quitan los celulares a los jóvenes que llegan desde El Naranjo o Garmendia. Dejan sin luz una escuela.
02 Julio 2008 Seguir en 
"Me dejaron en la ruina". Las palabras de María Luna lo dicen todo. El lunes por la noche, sujetos ingresaron a su peluquería, ubicada en la intersección de las avenidas José María Paz e Independencia, Banda del Río Salí, y le robaron todos los elementos de trabajo y hasta el coche de su bebé. "Ahora voy a tener que pedir cosas prestadas para poder seguir trabajando; debo empezar de nuevo", dijo entre lágrimas la mujer.
En este caso en particular, los ladrones esperaron la noche para forzar una puerta e ingresar al local. De allí, además de máquinas de corte, planchitas, sillas y tijeras, los delincuentes sustrajeron el andador y la mochila con pañales y ropa del hijo de la dueña de la peluquería. "Eso es lo que más bronca me da. Un cochecito no les sirve, o mejor dicho, les darán dos pesos o un ?porro? por ese artículo. El daño que generan es mucho mayor", agregó Luna.
Ese transitado sector de la vecina ciudad, en los últimos tiempos, se transformó, según los vecinos, en una zona roja. "Acá no hay comerciante que no haya sufrido un robo o un asalto. Estamos en las manos de Dios, ya que nadie nos protege", aseguró, indignado, el vecino Luis Durán.
A mordidas
Otro habitante del barrio, Jorge Mansilla, dijo que en ese sector de la Banda del Río Salí se producen distintos hechos, pero lo que más le preocupa es el arrebato de los celulares a los adolescentes. "Los chicos que vienen de lugares como El Naranjo, Garmendia y Las Piedritas, cuando se bajan del ómnibus, se comunican con sus padres para decirles que llegaron bien. Pero en esos momentos, aparece cualquier chico y les muerde la mano para que suelten el teléfono, lo agarran y salen corriendo", explicó.
Antonio González comentó que los delincuentes no sólo muerden a sus víctimas, sino que también, en algunos casos, las golpean. "Los días en el que funciona la feria en la cancha del club Atlético Concepción, este es un festival de arrebatos. A las pobres viejitas las ?aporrean? feo para quitarles lo que llevan en la mano. No les importa que sea un monedero o una bolsa con verduras", expresó.
Luis Castro aseguró que se generan estos robos por la falta de presencia policial. "Ahora que vino LA GACETA, seguro que tendremos un efectivo parado en la esquina. Pasarán las semanas y a ese agente lo trasladarán hacia otro punto y todo comenzará de nuevo. Esta es una historia de nunca acabar. Esperamos que algún día se solucione", señaló el vendedor ambulante.
Sin clases
A diez cuadras de esa esquina, los más de 1.000 alumnos de la escuela República del Perú tuvieron problemas para estudiar, ya que delincuentes robaron 300 metros de cables del interior del local, por lo que quedó sin energía eléctrica.
Según consta en la denuncia policial, una o varias personas ingresaron al establecimiento educativo a través de un boquete que hicieron en la pared. Además de cables, hurtaron las celosías de metal de por lo menos seis grados.
"No es la primera vez que la escuela sufre un robo, o mejor dicho, ya perdimos la cuenta de los delitos que padecimos. En una oportunidad, al descubrir que sólo podían apropiarse de mapas, los terminaron ensuciando con materia fecal. Los tuvimos que quemar", aseguró una fuente del establecimiento educativo que pidió que su nombre se mantuviera en reserva para evitar problemas con sus superiores.
Refuerzos
El jefe de la Unidad Regional Este, comisario Luis Abel Soria, reconoció que hubo varios hechos delictivos en la zona, por lo que decidió reforzar la presencia policial.
"Además de personal de la comisaría de Banda del Río Salí, se encuentran realizando tareas de prevención los hombres del Grupo de Infantería y de la Brigada de Investigaciones Este. Nunca dejamos de custodiar la ciudad", aseguró.
El comisario dijo sus hombres detuvieron a varios menores de edad por haber cometido distintos tipos de ilícitos, especialmente arrebatos. "Muchos de ellos, al ser reincidentes, fueron puestos a disposición de los jueces de Menores, mientras que otros, por problemas de adicción, fueron entregados a la Dirección de Minoridad", explicó.
Soria señaló, además, que desde hace varias semanas mantiene reuniones con los vecinos para conocer cuál es la problemática de la zona. "Estamos trabajando bastante en materia de prevención y por ello se conseguirán buenos resultados", concluyó.
En este caso en particular, los ladrones esperaron la noche para forzar una puerta e ingresar al local. De allí, además de máquinas de corte, planchitas, sillas y tijeras, los delincuentes sustrajeron el andador y la mochila con pañales y ropa del hijo de la dueña de la peluquería. "Eso es lo que más bronca me da. Un cochecito no les sirve, o mejor dicho, les darán dos pesos o un ?porro? por ese artículo. El daño que generan es mucho mayor", agregó Luna.
Ese transitado sector de la vecina ciudad, en los últimos tiempos, se transformó, según los vecinos, en una zona roja. "Acá no hay comerciante que no haya sufrido un robo o un asalto. Estamos en las manos de Dios, ya que nadie nos protege", aseguró, indignado, el vecino Luis Durán.
A mordidas
Otro habitante del barrio, Jorge Mansilla, dijo que en ese sector de la Banda del Río Salí se producen distintos hechos, pero lo que más le preocupa es el arrebato de los celulares a los adolescentes. "Los chicos que vienen de lugares como El Naranjo, Garmendia y Las Piedritas, cuando se bajan del ómnibus, se comunican con sus padres para decirles que llegaron bien. Pero en esos momentos, aparece cualquier chico y les muerde la mano para que suelten el teléfono, lo agarran y salen corriendo", explicó.
Antonio González comentó que los delincuentes no sólo muerden a sus víctimas, sino que también, en algunos casos, las golpean. "Los días en el que funciona la feria en la cancha del club Atlético Concepción, este es un festival de arrebatos. A las pobres viejitas las ?aporrean? feo para quitarles lo que llevan en la mano. No les importa que sea un monedero o una bolsa con verduras", expresó.
Luis Castro aseguró que se generan estos robos por la falta de presencia policial. "Ahora que vino LA GACETA, seguro que tendremos un efectivo parado en la esquina. Pasarán las semanas y a ese agente lo trasladarán hacia otro punto y todo comenzará de nuevo. Esta es una historia de nunca acabar. Esperamos que algún día se solucione", señaló el vendedor ambulante.
Sin clases
A diez cuadras de esa esquina, los más de 1.000 alumnos de la escuela República del Perú tuvieron problemas para estudiar, ya que delincuentes robaron 300 metros de cables del interior del local, por lo que quedó sin energía eléctrica.
Según consta en la denuncia policial, una o varias personas ingresaron al establecimiento educativo a través de un boquete que hicieron en la pared. Además de cables, hurtaron las celosías de metal de por lo menos seis grados.
"No es la primera vez que la escuela sufre un robo, o mejor dicho, ya perdimos la cuenta de los delitos que padecimos. En una oportunidad, al descubrir que sólo podían apropiarse de mapas, los terminaron ensuciando con materia fecal. Los tuvimos que quemar", aseguró una fuente del establecimiento educativo que pidió que su nombre se mantuviera en reserva para evitar problemas con sus superiores.
Refuerzos
El jefe de la Unidad Regional Este, comisario Luis Abel Soria, reconoció que hubo varios hechos delictivos en la zona, por lo que decidió reforzar la presencia policial.
"Además de personal de la comisaría de Banda del Río Salí, se encuentran realizando tareas de prevención los hombres del Grupo de Infantería y de la Brigada de Investigaciones Este. Nunca dejamos de custodiar la ciudad", aseguró.
El comisario dijo sus hombres detuvieron a varios menores de edad por haber cometido distintos tipos de ilícitos, especialmente arrebatos. "Muchos de ellos, al ser reincidentes, fueron puestos a disposición de los jueces de Menores, mientras que otros, por problemas de adicción, fueron entregados a la Dirección de Minoridad", explicó.
Soria señaló, además, que desde hace varias semanas mantiene reuniones con los vecinos para conocer cuál es la problemática de la zona. "Estamos trabajando bastante en materia de prevención y por ello se conseguirán buenos resultados", concluyó.
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