Sarkozy se aferró al timón de la UEy ya provocó la primera crisis interna

Arranque accidentado. Con su polémico estilo, el mandatario francés asumió la presidencia temporaria del bloque europeo. Choque con el responsable de la cartera de Comercio del bloque de 27 países. Polonia dijo "no" a la reforma pactada en Lisboa.

DEBUT. Sarkozy pronuncia su primer discurso como titular del bloque. A su lado, el portugués José Manuel Barroso, jefe del Ejecutivo de la UE.REUTERS
DEBUT. Sarkozy pronuncia su primer discurso como titular del bloque. A su lado, el portugués José Manuel Barroso, jefe del Ejecutivo de la UE.REUTERS
02 Julio 2008
París.- En su primer día de presidencia pro tempore de la Unión Europea (UE), Nicolas Sarkozy ya protagonizó un duro cruce con el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, quien reiteró sus críticas contra el mandatario francés. "Estoy decepcionado por lo que dijo Sarkozy. En un momento como éste, cuando la UE entra en una negociación difícil, necesitamos unidad, no división. Los hechos que describió no son exactos y las críticas no están justificadas", dijo Mandelson en París.
Sarkozy había afirmado que no permitiría un acuerdo en la Organización Mundial del Comercio (OMC) que sacrifique la producción agrícola "en aras del liberalismo mundial" y que, según él, implicaría la supresión de unos 100.000 empleos.
Entre tanto, reina la incertidumbre por el "no" irlandés al Tratado de Lisboa y por las amenazas de Polonia y de República Checa de no ratificar el tratado.
La Torre Eiffel fue iluminada con los colores azul y dorado de la bandera de la UE. Con ese bucólico marco de fondo, Eslovenia le pasó la presidencia del bloque a Francia por los próximos seis meses.
Previamente, Sarkozy habló por televisión para explicar sus prioridades con un lenguaje pedagógico y simple. Evitando los términos técnicos, el mandatario buscó seducir a sus compatriotas, cada vez más escépticos sobre los beneficios de formar parte de la UE. "Algo no está nada bien" con la UE, dijo en su mensaje.

Primer cimbronazo
"El proceso europeo es largo y en seis meses no podré cambiar todo, pero buscaré provocar un cimbronazo", agregó. Como ratificación de sus palabras, una noticia sacudió a Europa apenas una hora después: Polonia no firmará el Tratado de Lisboa, luego de que el texto fue rechazado en Irlanda. "Por el momento, la cuestión del tratado no tiene sentido", dijo el presidente polaco, Lech Kaczynski. En Polonia, la aprobación del Tratado se transformó en un tema de política interna. El acuerdo fue ratificado por el Parlamento polaco en abril, pero el presidente es quien debe firmar en última instancia los tratados internacionales, según la Constitución polaca, y nada puede obligarlo a hacerlo.
Kaczynski se sumó así a sus pares de Alemania y de República Checa, que también buscan demorar la ratificación final del Tratado, cuya finalidad es agilizar el funcionamiento de un bloque que en los últimos años creció de 15 a 27 miembros. La decisión supone un revés para Sarkozy y para sus declarados deseos de dirigir la UE hacia una nueva era de unidad.
Sarkozy admitió que deberá ocupar mucho tiempo para intentar salvar el Tratado. Pero aclaró que quiere también resultados concretos cuestiones, como inmigración, defensa, medio ambiente y energía. "Esas eran las prioridades antes del ?no? irlandés y del ?no? polaco de ayer", admitió. También le advirtió a Kaczynski que se está arriesgando a evitar que el bloque acepte nuevos miembros como Croacia o Ucrania. (Télam-Reuter)

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