01 Julio 2008 Seguir en 
SANTIAGO.- La Justicia condenó ayer a los máximos jerarcas de la desaparecida policía secreta de la dictadura militar (1973-1990) por el asesinato del ex comandante en jefe del Ejército Carlos Prats y de su esposa, Sofía Cuthbert, perpetrado en 1974 en Buenos Aires.
El ex general Manuel Contreras, otrora temido jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), fue sentenciado a doble cadena perpetua por liderar ambos homicidios, y a 20 años de prisión por el delito de asociación ilícita. Además, fueron condenados con penas de 15 a 20 años de cárcel los lugartenientes de Contreras, los también ex generales Pedro Espinoza y Raúl Iturriaga.
La resolución, que debe ser ratificada por la Corte de Apelaciones, fue dictada por el juez Alejandro Solís, que también penalizó a otros seis ex agentes de la DINA en el caso.
Domingo sangriento
El asesinato de Prats y de su esposa fue la primera operación internacional de la DINA, que también perpetró atentados en Roma y en Washington contra opositores al régimen de Augusto Pinochet. La operación comenzó el viernes 28 de septiembre de 1974, cuando el estadounidense Michael Townley, agente de la DINA, ingresó al garaje del general Prats y colocó una bomba debajo de la caja de velocidades del Fiat 125 que usaba el militar. dos días después, al regresar Prats y su esposa a su casa, en Malabia 3305, Townley detonó el explosivo por control remoto. Según el informe policial de la época, los restos del automóvil se hallaban esparcidos en un radio de 50 metros y se veían restos humanos calcinados.
Townley, que participó luego en Washington en el atentado en el que murieron el ex embajador chileno Orlando Letelier y su secretaria estadounidense, fue capturado y hoy se halla acogido al sistema de protección a testigos.
“Esta condena hace justicia por todo lo que vivieron nuestros padres”, dijo Angélica Prats, una de las hijas del ex comandante en jefe del Ejército chileno. Su hermana Cecilia lamentó por su parte que Pinochet haya muerto -en diciembre de 2006- sin haber sido juzgado por los crímenes cometidos durante la dictadura que encabezó tras el sangriento golpe militar, el 11 de setiembre de 1973.
Durante la dictadura, más de 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas por los servicios de Inteligencia organizados por Pinochet. Otras 50.000 fueron torturadas, incluidos niños, según informes oficiales. Actualmente, más de 600 ex represores están condenados o inculpados por cientos de casos. Sólo Contreras suma más de cien condenas, no todas ratificadas. (AFP-NA-Reuter)
El ex general Manuel Contreras, otrora temido jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), fue sentenciado a doble cadena perpetua por liderar ambos homicidios, y a 20 años de prisión por el delito de asociación ilícita. Además, fueron condenados con penas de 15 a 20 años de cárcel los lugartenientes de Contreras, los también ex generales Pedro Espinoza y Raúl Iturriaga.
La resolución, que debe ser ratificada por la Corte de Apelaciones, fue dictada por el juez Alejandro Solís, que también penalizó a otros seis ex agentes de la DINA en el caso.
Domingo sangriento
El asesinato de Prats y de su esposa fue la primera operación internacional de la DINA, que también perpetró atentados en Roma y en Washington contra opositores al régimen de Augusto Pinochet. La operación comenzó el viernes 28 de septiembre de 1974, cuando el estadounidense Michael Townley, agente de la DINA, ingresó al garaje del general Prats y colocó una bomba debajo de la caja de velocidades del Fiat 125 que usaba el militar. dos días después, al regresar Prats y su esposa a su casa, en Malabia 3305, Townley detonó el explosivo por control remoto. Según el informe policial de la época, los restos del automóvil se hallaban esparcidos en un radio de 50 metros y se veían restos humanos calcinados.
Townley, que participó luego en Washington en el atentado en el que murieron el ex embajador chileno Orlando Letelier y su secretaria estadounidense, fue capturado y hoy se halla acogido al sistema de protección a testigos.
“Esta condena hace justicia por todo lo que vivieron nuestros padres”, dijo Angélica Prats, una de las hijas del ex comandante en jefe del Ejército chileno. Su hermana Cecilia lamentó por su parte que Pinochet haya muerto -en diciembre de 2006- sin haber sido juzgado por los crímenes cometidos durante la dictadura que encabezó tras el sangriento golpe militar, el 11 de setiembre de 1973.
Durante la dictadura, más de 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas por los servicios de Inteligencia organizados por Pinochet. Otras 50.000 fueron torturadas, incluidos niños, según informes oficiales. Actualmente, más de 600 ex represores están condenados o inculpados por cientos de casos. Sólo Contreras suma más de cien condenas, no todas ratificadas. (AFP-NA-Reuter)







