27 Junio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente del PJ, Néstor Kirchner, reclamó a los diputados peronistas y aliados que tengan coraje y piensen en el pueblo, para que voten el proyecto del Gobierno de retenciones móviles. "Pido a los compañeros, y a los que no son compañeros, que tienen hoy la oportunidad de legislar en el Congreso, que nunca más tengamos que sentir la vergüenza de algunas leyes que se sancionaron entre gallos y media noche en la Argentina, como la flexibilización laboral", sostuvo.
El ex presidente retomó ayer las críticas contra los ruralistas, a los que vinculó con la oligarquía, con los cortes de rutas y con la quema de campos que amenazaron con desabastecer el país. También apuntó contra la clase política para referirse a la oposición en su conjunto, a la que reclamó que deje de lado la hipocresía y que apoye las retenciones.
Kirchner pronunció un duro discurso pidiendo el apoyo al proyecto del gobierno de su esposa, Cristina Fernández, al inaugurar el 25 congreso nacional del gremio de la Asociación Bancaria, junto al titular del gremio, Juan José Zanola; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; y los diputados oficialistas Carlos Kunkel y José María Díaz Bancalari.
El pedido se produjo un día después de que el ex presidente decidiera suspender una reunión que había convocado a todos los diputados y senadores del PJ y del oficialista Frente para la Victoria, con el objetivo de alinearlos detrás del proyecto del Gobierno.
Sin embargo, según trascendió desde la bancada oficialista, una treintena de legisladores oficialistas estarían reclamando al Gobierno que acepte modificaciones ante las presiones ejercidas por los sectores del campo y la oposición.
A ellos, Kirchner les respondió esta vez con un encuentro que fue directamente televisado, aunque cerrado a la prensa: "hoy la Presidenta les está pidiendo que la apoyen, para ahondar la institucionalización democrática y profundizar la redistribución en Argentina".
Kirchner también lanzó un fuerte mensaje a la clase media: "le digo que es fundamental que tenga conciencia que su aliado natural es el trabajador, no la oligarquía".
Luego, pidió a todos los argentinos que ayuden al Gobierno: "seamos solidarios con nosotros mismos, no tengamos miedo al atropello". Volvió a defender las retenciones, al afirmar que con ellas se podrá mantener una mesa digna de los argentinos.
En ese marco, Kirchner dijo, directamente: "a los diputados y a todos los que están allá: tengan coraje, pónganla (sic), jueguen con fuerza, piensen en el pueblo".
"Muchos le decían a Cristina: ?dales todo lo que te piden?, pero ella dijo que iba a defender los intereses del pueblo", dijo tras señalar que, como prometió en la campaña, la Presidenta mantiene sus convicciones".
En las comisiones
En otro ámbito, y mientras Kirchner se despachaba contra todos, el plenario de debate sobre el proyecto de ley oficial de retenciones móviles a las exportaciones de granos escuchó por primera vez ayer una mayoría de posturas a su favor en las comisiones de trabajo del Congreso de la Nación.
En lo que fue la cuarta jornada consecutiva de análisis de las comisiones de Agricultura y Presupuesto y Hacienda, el secretario de Agricultura, Javier De Urquiza, y el titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), Ricardo Echegaray, realizaron una férrea defensa de las retenciones móviles y de la actual orientación de las políticas oficiales hacia el sector.
"Hay dos herramientas fundamentales en la política económica del Gobierno nacional: las retenciones a la exportación y las compensaciones", afirmó De Urquiza, originando todo tipo de abucheos y gestos de disconformidad entre los ruralistas que presenciaban la reunión, entre ellos, el entrerriano Alfredo De Angeli.
Entre desprolijidades de organización y algunos gritos, el funcionario nacional destacó la voluntad de la Presidenta de hacer acuerdos sectoriales con las provincias, y enfatizó que desde 2003 a 2007 todos los índices del sector agropecuario han aumentado. "El mundo está demandando alimentos, por lo que el Gobierno nacional ha definido una estrategia de política económica para buscar un desacople entre los precios internacionales y el mercado interno", explicó. (DyN-NA)
El ex presidente retomó ayer las críticas contra los ruralistas, a los que vinculó con la oligarquía, con los cortes de rutas y con la quema de campos que amenazaron con desabastecer el país. También apuntó contra la clase política para referirse a la oposición en su conjunto, a la que reclamó que deje de lado la hipocresía y que apoye las retenciones.
Kirchner pronunció un duro discurso pidiendo el apoyo al proyecto del gobierno de su esposa, Cristina Fernández, al inaugurar el 25 congreso nacional del gremio de la Asociación Bancaria, junto al titular del gremio, Juan José Zanola; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; y los diputados oficialistas Carlos Kunkel y José María Díaz Bancalari.
El pedido se produjo un día después de que el ex presidente decidiera suspender una reunión que había convocado a todos los diputados y senadores del PJ y del oficialista Frente para la Victoria, con el objetivo de alinearlos detrás del proyecto del Gobierno.
Sin embargo, según trascendió desde la bancada oficialista, una treintena de legisladores oficialistas estarían reclamando al Gobierno que acepte modificaciones ante las presiones ejercidas por los sectores del campo y la oposición.
A ellos, Kirchner les respondió esta vez con un encuentro que fue directamente televisado, aunque cerrado a la prensa: "hoy la Presidenta les está pidiendo que la apoyen, para ahondar la institucionalización democrática y profundizar la redistribución en Argentina".
Kirchner también lanzó un fuerte mensaje a la clase media: "le digo que es fundamental que tenga conciencia que su aliado natural es el trabajador, no la oligarquía".
Luego, pidió a todos los argentinos que ayuden al Gobierno: "seamos solidarios con nosotros mismos, no tengamos miedo al atropello". Volvió a defender las retenciones, al afirmar que con ellas se podrá mantener una mesa digna de los argentinos.
En ese marco, Kirchner dijo, directamente: "a los diputados y a todos los que están allá: tengan coraje, pónganla (sic), jueguen con fuerza, piensen en el pueblo".
"Muchos le decían a Cristina: ?dales todo lo que te piden?, pero ella dijo que iba a defender los intereses del pueblo", dijo tras señalar que, como prometió en la campaña, la Presidenta mantiene sus convicciones".
En las comisiones
En otro ámbito, y mientras Kirchner se despachaba contra todos, el plenario de debate sobre el proyecto de ley oficial de retenciones móviles a las exportaciones de granos escuchó por primera vez ayer una mayoría de posturas a su favor en las comisiones de trabajo del Congreso de la Nación.
En lo que fue la cuarta jornada consecutiva de análisis de las comisiones de Agricultura y Presupuesto y Hacienda, el secretario de Agricultura, Javier De Urquiza, y el titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), Ricardo Echegaray, realizaron una férrea defensa de las retenciones móviles y de la actual orientación de las políticas oficiales hacia el sector.
"Hay dos herramientas fundamentales en la política económica del Gobierno nacional: las retenciones a la exportación y las compensaciones", afirmó De Urquiza, originando todo tipo de abucheos y gestos de disconformidad entre los ruralistas que presenciaban la reunión, entre ellos, el entrerriano Alfredo De Angeli.
Entre desprolijidades de organización y algunos gritos, el funcionario nacional destacó la voluntad de la Presidenta de hacer acuerdos sectoriales con las provincias, y enfatizó que desde 2003 a 2007 todos los índices del sector agropecuario han aumentado. "El mundo está demandando alimentos, por lo que el Gobierno nacional ha definido una estrategia de política económica para buscar un desacople entre los precios internacionales y el mercado interno", explicó. (DyN-NA)










