26 Junio 2008 Seguir en 
Santa Cruz.- La policía retomó la estación de peaje del aeropuerto internacional de Santa Cruz, ocupada ayer por la derechista Unión Juvenil Cruceñista (UJC), y detuvo siete personas que luego fueron liberadas por presión de otros miembros de esa agrupación.
Con el argumento de la autonomía, los miembros de la UJC asaltaron la estación de peaje para que sus fondos dejen de fluir hacia el Estado nacional y vayan al gobierno departamental (provincial) de Santa Cruz. “El 4 de mayo así lo decidió el pueblo, de que Santa Cruz sea autónomo, entonces todos los retenes (peajes) del departamento tienen que pasar a manos del gobierno departamental”, dijo un miembro del grupo de choque al Canal 11 de televisión. Señaló que habían tomado ese peaje de la carretera norte y que habían dejado pasar a todos los vehículos sin que pagaran peaje mientras ese dinero no vaya a las arcas de la Prefectura (Gobernación) de Santa Cruz.
Quemaron un patrullero
Minutos después los efectivos policiales llegaron al lugar y retomaron el control del peaje con el uso de la fuerza. Los unionistas fueron reprimidos con gases lacrimógenos. Tras la detención por la policía de cinco miembros de la UJC, sus compañeros intentaron tomar la comisaría en que estaban alojados y quemaron un patrullero, encabezados por Alfredo Saucedo, vicepresidente esa organización juvenil, grupo de choque que responde al Comité Cívico pro Santa Cruz.
“¡Suéltenlo pues!”, “¡autonomía!”, “¡lárguenlos a toditos!”, “¡no sean cobardes!” gritaban los unionistas mientras amenazaban a los policías con tomar por la fuerza el recinto policial si no se liberaba a sus compañeros. Ante la violencia de los activistas, la policía arremetió nuevamente con gases lacrimógenos y dispersó a los jóvenes.
La ministra de Justicia de Bolivia, Celima Torrico, aseguró que las acciones violentas de la UJC son parte de la aplicación ilegal del estatuto autonómico de Santa Cruz. “Esa actitud de violencia está en los estatutos que están aplicando, no se puede aceptar estos hechos de amedrentamiento y racismo.
Hay normas de cobro de peajes que se tienen que respetar”, manifestó Torrico. Por otra parte, la UJC inició una campaña de toma de varias instituciones públicas nacionales de Santa Cruz, para que su administración y sus recursos pasen a manos de la Prefectura (Gobernación).
Los cargos
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, acusó a la UJC de practicar el terrorismo y el vandalismo contra la democracia y el estado de derecho. “Esa organización no actúa en el escenario político porque sólo ejerce el matonaje propio de una pandilla”, afirmó. Por otra parte, adelantó que presentará una denuncia formal en la Fiscalía, por atentado contra la propiedad pública y resistencia a la autoridad. Se trata de la primera ocupación violenta que la UJC reivindica en beneficio del gobierno autónomo cruceño que conduce Rubén Costas. (Télam)
Con el argumento de la autonomía, los miembros de la UJC asaltaron la estación de peaje para que sus fondos dejen de fluir hacia el Estado nacional y vayan al gobierno departamental (provincial) de Santa Cruz. “El 4 de mayo así lo decidió el pueblo, de que Santa Cruz sea autónomo, entonces todos los retenes (peajes) del departamento tienen que pasar a manos del gobierno departamental”, dijo un miembro del grupo de choque al Canal 11 de televisión. Señaló que habían tomado ese peaje de la carretera norte y que habían dejado pasar a todos los vehículos sin que pagaran peaje mientras ese dinero no vaya a las arcas de la Prefectura (Gobernación) de Santa Cruz.
Quemaron un patrullero
Minutos después los efectivos policiales llegaron al lugar y retomaron el control del peaje con el uso de la fuerza. Los unionistas fueron reprimidos con gases lacrimógenos. Tras la detención por la policía de cinco miembros de la UJC, sus compañeros intentaron tomar la comisaría en que estaban alojados y quemaron un patrullero, encabezados por Alfredo Saucedo, vicepresidente esa organización juvenil, grupo de choque que responde al Comité Cívico pro Santa Cruz.
“¡Suéltenlo pues!”, “¡autonomía!”, “¡lárguenlos a toditos!”, “¡no sean cobardes!” gritaban los unionistas mientras amenazaban a los policías con tomar por la fuerza el recinto policial si no se liberaba a sus compañeros. Ante la violencia de los activistas, la policía arremetió nuevamente con gases lacrimógenos y dispersó a los jóvenes.
La ministra de Justicia de Bolivia, Celima Torrico, aseguró que las acciones violentas de la UJC son parte de la aplicación ilegal del estatuto autonómico de Santa Cruz. “Esa actitud de violencia está en los estatutos que están aplicando, no se puede aceptar estos hechos de amedrentamiento y racismo.
Hay normas de cobro de peajes que se tienen que respetar”, manifestó Torrico. Por otra parte, la UJC inició una campaña de toma de varias instituciones públicas nacionales de Santa Cruz, para que su administración y sus recursos pasen a manos de la Prefectura (Gobernación).
Los cargos
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, acusó a la UJC de practicar el terrorismo y el vandalismo contra la democracia y el estado de derecho. “Esa organización no actúa en el escenario político porque sólo ejerce el matonaje propio de una pandilla”, afirmó. Por otra parte, adelantó que presentará una denuncia formal en la Fiscalía, por atentado contra la propiedad pública y resistencia a la autoridad. Se trata de la primera ocupación violenta que la UJC reivindica en beneficio del gobierno autónomo cruceño que conduce Rubén Costas. (Télam)







