25 Junio 2008 Seguir en 
LA PAZ.- Un día después de que cinco prefectos (gobernadores) rebeldes declararon que desconocen el referendo revocatorio de mandatos convocado para agosto, el presidente, Evo Morales, instó a las Fuerzas Armadas y a la Policía hacer respetar la Constitución. Asimismo, advirtió a los prefectos de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Cochabamba que deben atenerse a las leyes vigentes. La Carta política encomienda a las Fuerzas Armadas, que dependen del jefe de Estado, asegurar el imperio de la Constitución; y a la Policía, garantizar el cumplimiento de las leyes en todo el territorio nacional.
Los líderes regionales habían pedido también adelantar las elecciones generales, a condición de que no puedan presentarse ni el presidente ni los prefectos. Esta idea parece no cuajar en el marco institucional. Y respecto del desmarque de los rebeldes a la convocatoria a referendo de revocación de mandatos, Morales aclaró que no fue él quien pidió dicha consulta, sino la misma oposición en el Parlamento.
Una ley intachable
La ley de revocatoria, votada en enero, abarca a presidente, vicepresidente y los nueve prefectos. En el caso de Morales, para ser cesado en su cargo tiene que haber un porcentaje de votos superior al que él obtuvo en la elección de diciembre de 2005, que fue del 53,74%. En rigor, se trata de la única norma intachable de todas las votadas en este proceso. Sin embargo, la renuencia de los prefectos rebeldes deja a Bolivia nuevamente dividida. El núcleo del conflicto es el forcejeo entre el gobierno por imponer un proyecto de Constitución de tipo indigenista y estatista que la oposición considera ilegítimo, y cuatro de los nueve departamentos de Bolivia, que quieren su autonomía. (Télam)
Los líderes regionales habían pedido también adelantar las elecciones generales, a condición de que no puedan presentarse ni el presidente ni los prefectos. Esta idea parece no cuajar en el marco institucional. Y respecto del desmarque de los rebeldes a la convocatoria a referendo de revocación de mandatos, Morales aclaró que no fue él quien pidió dicha consulta, sino la misma oposición en el Parlamento.
Una ley intachable
La ley de revocatoria, votada en enero, abarca a presidente, vicepresidente y los nueve prefectos. En el caso de Morales, para ser cesado en su cargo tiene que haber un porcentaje de votos superior al que él obtuvo en la elección de diciembre de 2005, que fue del 53,74%. En rigor, se trata de la única norma intachable de todas las votadas en este proceso. Sin embargo, la renuencia de los prefectos rebeldes deja a Bolivia nuevamente dividida. El núcleo del conflicto es el forcejeo entre el gobierno por imponer un proyecto de Constitución de tipo indigenista y estatista que la oposición considera ilegítimo, y cuatro de los nueve departamentos de Bolivia, que quieren su autonomía. (Télam)







