23 Junio 2008 Seguir en 
ASUNCION. - El presidente paraguayo, Nicanor Duarte Frutos, presentó su renuncia al cargo casi dos meses antes del final de su mandato, esperando que el Congreso la acepte para poder jurar como senador la próxima semana.
Duarte, quien debía entregar la presidencia el 15 de agosto a su sucesor electo, Fernando Lugo, acudió personalmente a la sede del Poder Legislativo junto a sus principales colaboradores para hacer entrega del texto de dimisión al titular del Congreso, Miguel Saguier.
Saguier convocó para el martes una sesión conjunta de las cámaras para aprobar o rechazar la renuncia, aunque varios opositores adelantaron que no asistirán a la cita.
Los partidos Liberal, Patria Querida, Encuentro Nacional y País Solidario y al menos dos oficialistas planean dejar sin quórum la sesión para evitar que Duarte pueda jurar como senador, cargo para el cual fue electo en abril.
El nuevo Congreso entrará en funciones el 1 de julio pero si Duarte sigue ocupando la presidencia se vería imposibilitado de asumir la banca, pues la Constitución prohíbe la superposición de funciones.
En un mensaje a la nación luego de hacer pública su determinación de abandonar el cargo, Duarte dijo que su decisión de ocupar un escaño en el Senado "no responde a una búsqueda de blindaje" o de ampararse en fueros para no enfrentar procesos judiciales.
El mandatario enfrenta una investigación fiscal por el origen de los fondos de su campaña para la presidencia que podría concluir en un proceso judicial.
Los detractores de Duarte sostienen que no debió ser candidato a senador porque la carta magna lo obliga a dedicarse exclusivamente a sus funciones y porque la Constitución ya prevé que ocupe una escaño en la Cámara Alta.
En Paraguay, todos los presidentes que dejan el cargo se convierten en senadores vitalicios con voz pero sin voto en las deliberaciones de la asamblea. (Reuters)
Duarte, quien debía entregar la presidencia el 15 de agosto a su sucesor electo, Fernando Lugo, acudió personalmente a la sede del Poder Legislativo junto a sus principales colaboradores para hacer entrega del texto de dimisión al titular del Congreso, Miguel Saguier.
Saguier convocó para el martes una sesión conjunta de las cámaras para aprobar o rechazar la renuncia, aunque varios opositores adelantaron que no asistirán a la cita.
Los partidos Liberal, Patria Querida, Encuentro Nacional y País Solidario y al menos dos oficialistas planean dejar sin quórum la sesión para evitar que Duarte pueda jurar como senador, cargo para el cual fue electo en abril.
El nuevo Congreso entrará en funciones el 1 de julio pero si Duarte sigue ocupando la presidencia se vería imposibilitado de asumir la banca, pues la Constitución prohíbe la superposición de funciones.
En un mensaje a la nación luego de hacer pública su determinación de abandonar el cargo, Duarte dijo que su decisión de ocupar un escaño en el Senado "no responde a una búsqueda de blindaje" o de ampararse en fueros para no enfrentar procesos judiciales.
El mandatario enfrenta una investigación fiscal por el origen de los fondos de su campaña para la presidencia que podría concluir en un proceso judicial.
Los detractores de Duarte sostienen que no debió ser candidato a senador porque la carta magna lo obliga a dedicarse exclusivamente a sus funciones y porque la Constitución ya prevé que ocupe una escaño en la Cámara Alta.
En Paraguay, todos los presidentes que dejan el cargo se convierten en senadores vitalicios con voz pero sin voto en las deliberaciones de la asamblea. (Reuters)







