21 Junio 2008 Seguir en 
El precio internacional del barril de petróleo crudo subió ayer y debilitó un dólar que podría afirmarse si suben las tasas de interés. Sin embargo, esto leS impedirá salir del estancamiento a los Estados Unidos. El dólar perdió 9,6% contra el euro y 7,3% contra el yen desde septiembre 2007, cuando la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), en Washington, comenzó a bajar los intereses.La de ayer fue una rueda negra para los mercados.
El mundo fluctúa entre el crecimiento o la inflación, a partir de la expansión que, con fuerte emisión de las monedas, inundó a las Bolsas del mundo.
Los mercados bursátiles siguen cayendo desde la crisis de las hipotecas de los EE.UU y, en todos los centros financieros, es evidente la fragilidad de los instrumentos.
Castigos
Los inversores optaron por castigar a las acciones, a los bonos y a las divisas de los países que muestran índices de inflación galopante. Este se refleja desde las pizarras, cuando las tasas a largo plazo son más altas que las de corto, lo que anticipa que habrá más inflación.
Trascendió que no habría cambios en las tasas por parte de la Reserva Federal en Washington, mientras Europa, desde su Banco Central, vigila la expectativa de inflación en el área, y su titular Jean-Claude Trichet sugiere levantar el costo del crédito en julio.
En esta complejidad de las finanzas globales, la Argentina muestra retiro de depósitos, problemas en la cadena de pagos y la puja doméstica por el ingreso, al que lamentablemente descuida.
Esto provoca, por ejemplo, que los barcos atracados en los muelles argentinos que se cargan ahora -si pueden y si consiguen granos- fueron vendidos mucho antes en los mercados de futuros, donde se forman los precios y se trasladan los riesgos.
Por eso, la retención móvil al campo conspira contra los contratos de los mercados a término -que absorben las variables del clima, cosechas, datos, monedas y otros- y también agregaron los índices locales manipulados.







