21 Junio 2008 Seguir en 
MONTECRISTI.- ¿Deberían las mujeres tener derecho constitucional de exigir un orgasmo? La asambleísta María Soledad Vela sostiene que sí, pero su propuesta de incluir el disfrute sexual como un derecho femenino en la Carta Magna recibió una oleada de críticas y burlas que eclipsaron el trabajo de la Asamblea Constituyente, que está reescribiendo las bases legales de la nación andina.
“En ciertos sectores ha causado risa, ironía y todo eso, pero muchos otros están recapacitando sobre lo que realmente implica una relación sexual saludable y disfrutable”, dijo la política. El tradicional machismo de la sociedad ecuatoriana, profundamente religiosa, ha forzado a las mujeres a servir sexualmente a los hombres, asegura Vela, de 45 años, dos hijos.
El amigo afligido
Su propuesta ni siquiera llegó al pleno de la Asamblea. Incluso algunos colegas de Vela ridiculizaron públicamente su propuesta. Uno de ellos contó que un amigo se le acercó muy preocupado y le dijo: “me espera cadena perpetua si aprueban el artículo”. Otro asambleísta de la oposición, también ginecólogo, opinó que el derecho al placer sexual es válido, pero no en la Constitución. “La mujer tiene derecho al placer sexual, pero debe acudir a su médico, no a la Constitución”, concluyó.
De todos modos, la idea de Vela ha originado la idea entre la población de que la Asamblea, controlada por el gobierno de Rafael Correa, está inmersa en debates ridículos y no centrada en resolver los problemas del día a día. Según sondeos, el respaldo a la Constituyente cayó a un 35% en mayo, del 62% en noviembre, cuando inició su labor en medio de grandes expectativas entre la empobrecida población de este país petrolero. La Asamblea actúa provisoriamente como Parlamento. (Reuter)
“En ciertos sectores ha causado risa, ironía y todo eso, pero muchos otros están recapacitando sobre lo que realmente implica una relación sexual saludable y disfrutable”, dijo la política. El tradicional machismo de la sociedad ecuatoriana, profundamente religiosa, ha forzado a las mujeres a servir sexualmente a los hombres, asegura Vela, de 45 años, dos hijos.
El amigo afligido
Su propuesta ni siquiera llegó al pleno de la Asamblea. Incluso algunos colegas de Vela ridiculizaron públicamente su propuesta. Uno de ellos contó que un amigo se le acercó muy preocupado y le dijo: “me espera cadena perpetua si aprueban el artículo”. Otro asambleísta de la oposición, también ginecólogo, opinó que el derecho al placer sexual es válido, pero no en la Constitución. “La mujer tiene derecho al placer sexual, pero debe acudir a su médico, no a la Constitución”, concluyó.
De todos modos, la idea de Vela ha originado la idea entre la población de que la Asamblea, controlada por el gobierno de Rafael Correa, está inmersa en debates ridículos y no centrada en resolver los problemas del día a día. Según sondeos, el respaldo a la Constituyente cayó a un 35% en mayo, del 62% en noviembre, cuando inició su labor en medio de grandes expectativas entre la empobrecida población de este país petrolero. La Asamblea actúa provisoriamente como Parlamento. (Reuter)







