19 Junio 2008 Seguir en 
GAZA, Palestina.- La anunciada tregua entre Israel y el grupo palestino Hamas, negociada con la mediación de Egipto, entró hoy en vigencia, tras meses de sangrienta violencia. Pese a esto, ambas partes expresaron dudas acerca la duración que podría tener el cese al fuego.
Justo antes de que entrara en vigor el pacto, un ataque israelí con misiles mató a cinco palestinos e hirió a varios otros en el centro de la Franja de Gaza. Además, decenas de cohetes palestinos de corto alcance y bombas de mortero cayeron en el sur de Israel sin provocar daños serios.
"Lo que ellos llaman calma es frágil y posiblemente dure poco. Hamas y otros grupos terroristas no han cambiado ni se han convertido en amantes de la paz", manifestó el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que reiteró la amenaza de invadir Gaza si la tregua fracasa.
Hamas -que tomó el control de la Franja hace un año luego de expulsar a las fuerzas del presidente palestino, Mahmoud Abbas- sostiene que, para suspender las hostilidades, Israel debería suavizar un bloqueo impuesto sobre ese empobrecido territorio.
Israel permitirá el ingreso de un número levemente superior de cargamentos de bienes a partir del domingo, siempre que el pacto siga vigente. Los palestinos desean que se restaure el flujo total de importaciones. Sin embargo, su grupo armado, la Brigada Izz El-Din al Qasam, manifestó que la tregua no es un regalo gratuito para el estado hebreo, al que advirtió contra cualquier ataque.
Aunque Hamas se rehusa a reconocer a Israel, sus negociaciones indirectas a través de El Cairo podrían ayudarle a ganar legitimidad en Occidente y a reconciliarse con Abbas, quien participa de negociaciones de paz con Olmert, patrocinadas por Estados Unidos.
El líder de Hamas Ismail Haniyeh expresó su confianza en que todas las facciones respetarán el acuerdo "por un sentido de responsabilidad nacional". En un tono inusualmente conciliador, reconoció que este período dará tranquilidad a los israelíes que sufren por los proyectiles lanzados desde Gaza. La tregua más reciente en Gaza, en noviembre de 2006, fracasó rápidamente. (Reuters-AFP-NA)
Justo antes de que entrara en vigor el pacto, un ataque israelí con misiles mató a cinco palestinos e hirió a varios otros en el centro de la Franja de Gaza. Además, decenas de cohetes palestinos de corto alcance y bombas de mortero cayeron en el sur de Israel sin provocar daños serios.
"Lo que ellos llaman calma es frágil y posiblemente dure poco. Hamas y otros grupos terroristas no han cambiado ni se han convertido en amantes de la paz", manifestó el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que reiteró la amenaza de invadir Gaza si la tregua fracasa.
Hamas -que tomó el control de la Franja hace un año luego de expulsar a las fuerzas del presidente palestino, Mahmoud Abbas- sostiene que, para suspender las hostilidades, Israel debería suavizar un bloqueo impuesto sobre ese empobrecido territorio.
Israel permitirá el ingreso de un número levemente superior de cargamentos de bienes a partir del domingo, siempre que el pacto siga vigente. Los palestinos desean que se restaure el flujo total de importaciones. Sin embargo, su grupo armado, la Brigada Izz El-Din al Qasam, manifestó que la tregua no es un regalo gratuito para el estado hebreo, al que advirtió contra cualquier ataque.
Aunque Hamas se rehusa a reconocer a Israel, sus negociaciones indirectas a través de El Cairo podrían ayudarle a ganar legitimidad en Occidente y a reconciliarse con Abbas, quien participa de negociaciones de paz con Olmert, patrocinadas por Estados Unidos.
El líder de Hamas Ismail Haniyeh expresó su confianza en que todas las facciones respetarán el acuerdo "por un sentido de responsabilidad nacional". En un tono inusualmente conciliador, reconoció que este período dará tranquilidad a los israelíes que sufren por los proyectiles lanzados desde Gaza. La tregua más reciente en Gaza, en noviembre de 2006, fracasó rápidamente. (Reuters-AFP-NA)







