19 Junio 2008 Seguir en 
ESTRASBURGO, Francia.- El Europarlamento aprobó ayer en Estrasburgo (este de Francia) la polémica ley de expulsión de inmigrantes clandestinos de la Unión Europea (UE), que establece un período de detención de hasta 18 meses y una prohibición por cinco años para volver a entrar en Europa. Criticada por el Vaticano, la izquierda y organizaciones de defensa de los derechos humanos, la ley no prohíbe la expulsión de menores. Por su parte, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció que impulsará un frente latinoamericano para rechazar la iniciativa, que calificó de vergonzosa.
El texto, resultado de un compromiso entre la Eurocámara y los 27 Estados miembro de la UE, fue aprobado por 367 votos a favor, 206 en contra y 109 abstenciones gracias a una alianza entre conservadores, liberales y euroescépticos y a las divisiones de los socialistas.
Cuestión de tiempo
Denominada “Directiva Retorno”, la normativa unifica las reglas de expulsión de los clandestinos hallados en territorio europeo, con una detención máxima de 18 meses para quienes no quieran partir por propia iniciativa y una prohibición de cinco años de regresar a la UE. “El acuerdo pone fin a algo difícilmente comprensible como es que en la Unión Europea haya lugares donde los inmigrantes pueden ser retenidos indefinidamente”, destacó el eurodiputado español del Partido Popular Europeo (PPE), Agustín Díaz de Mera, cuyo grupo apoyó la ley. España, con 40 días, es junto con Francia y Chipre uno de los países en los que el período de retención es más corto para los ilegales. Ese plazo supera los 6 meses en Hungría, Bélgica o Polonia; alcanza los 18 meses en Alemania y ni siquiera tiene límites en el Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Irlanda u Holanda. (AFP-NA)
El texto, resultado de un compromiso entre la Eurocámara y los 27 Estados miembro de la UE, fue aprobado por 367 votos a favor, 206 en contra y 109 abstenciones gracias a una alianza entre conservadores, liberales y euroescépticos y a las divisiones de los socialistas.
Cuestión de tiempo
Denominada “Directiva Retorno”, la normativa unifica las reglas de expulsión de los clandestinos hallados en territorio europeo, con una detención máxima de 18 meses para quienes no quieran partir por propia iniciativa y una prohibición de cinco años de regresar a la UE. “El acuerdo pone fin a algo difícilmente comprensible como es que en la Unión Europea haya lugares donde los inmigrantes pueden ser retenidos indefinidamente”, destacó el eurodiputado español del Partido Popular Europeo (PPE), Agustín Díaz de Mera, cuyo grupo apoyó la ley. España, con 40 días, es junto con Francia y Chipre uno de los países en los que el período de retención es más corto para los ilegales. Ese plazo supera los 6 meses en Hungría, Bélgica o Polonia; alcanza los 18 meses en Alemania y ni siquiera tiene límites en el Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Irlanda u Holanda. (AFP-NA)
NOTICIAS RELACIONADAS







