17 Junio 2008 Seguir en 
NUEVA YORK.- El petróleo retrocedió ayer debido a que el mayor productor de petróleo, Arabia Saudita, pareció listo para aumentar la producción a su nivel más alto en décadas a fin de enfriar una escalada de precios que ha amenazado el crecimiento económico global.
La caída a terreno negativo se produjo luego de un breve avance a un récord cercano a los U$S 140 el barril, impulsado por la debilidad del dólar y el cierre de emergencia de una plataforma de petróleo en el Mar del Norte.
Luego de la escalada de ayer, "la gente está revaluando la situación, destacando que podríamos recibir más barriles de la OPEP, conscientes de que los sauditas celebrarán una cumbre de productores y consumidores este fin de semana", dijo Andy Lebow, analista de petróleo de MF Global de Nueva York.
El crudo ligero y dulce estadounidense para entrega en julio cerró con una baja de 25 centavos de dólar, a U$S 134,61 el barril, por debajo del récord de U$S 139,89 marcado previamente en la sesión. El crudo Brent de Londres retrocedió 40 centavos, a U$S 134,71.
Los precios del petróleo han trepado alrededor del 40% en una negociación muy volátil desde el inicio del año y se han casi septuplicado desde 2002, propulsados por la demanda creciente de China y otros países en vías de desarrollo.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, precisó el fin de semana que Arabia Saudita, bajo la presión de naciones consumidoras para que bombee más suministros, estaba listo para aumentar su producción a 9,7 millones de barriles por día en julio. Esa acción representaría un alza de 550.000 barriles por día, o de más del 6% desde mayo, y llevaría la producción saudita a su mayor tasa mensual desde agosto de 1981.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Sam Bodman, afirmó que su país, el mayor consumidor mundial de energía que ya fue duramente golpeado por los crecientes precios de la gasolina y la caída del mercado inmobiliario, saludaría la medida. Los planes sauditas surgen antes de una reunión de consumidores y productores prevista para el domingo para encontrar una solución a los precios récord del petróleo, que han causado protestas en Asia y Europa.
Sin embargo, algunos analistas consideraron que la medida podría no ser suficiente como para frenar la escalada del petróleo. (Reuters)
La caída a terreno negativo se produjo luego de un breve avance a un récord cercano a los U$S 140 el barril, impulsado por la debilidad del dólar y el cierre de emergencia de una plataforma de petróleo en el Mar del Norte.
Luego de la escalada de ayer, "la gente está revaluando la situación, destacando que podríamos recibir más barriles de la OPEP, conscientes de que los sauditas celebrarán una cumbre de productores y consumidores este fin de semana", dijo Andy Lebow, analista de petróleo de MF Global de Nueva York.
El crudo ligero y dulce estadounidense para entrega en julio cerró con una baja de 25 centavos de dólar, a U$S 134,61 el barril, por debajo del récord de U$S 139,89 marcado previamente en la sesión. El crudo Brent de Londres retrocedió 40 centavos, a U$S 134,71.
Los precios del petróleo han trepado alrededor del 40% en una negociación muy volátil desde el inicio del año y se han casi septuplicado desde 2002, propulsados por la demanda creciente de China y otros países en vías de desarrollo.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, precisó el fin de semana que Arabia Saudita, bajo la presión de naciones consumidoras para que bombee más suministros, estaba listo para aumentar su producción a 9,7 millones de barriles por día en julio. Esa acción representaría un alza de 550.000 barriles por día, o de más del 6% desde mayo, y llevaría la producción saudita a su mayor tasa mensual desde agosto de 1981.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Sam Bodman, afirmó que su país, el mayor consumidor mundial de energía que ya fue duramente golpeado por los crecientes precios de la gasolina y la caída del mercado inmobiliario, saludaría la medida. Los planes sauditas surgen antes de una reunión de consumidores y productores prevista para el domingo para encontrar una solución a los precios récord del petróleo, que han causado protestas en Asia y Europa.
Sin embargo, algunos analistas consideraron que la medida podría no ser suficiente como para frenar la escalada del petróleo. (Reuters)







