10 Junio 2008 Seguir en 
LIUBLIANA, Eslovenia.- El presidente estadounidense, George W. Bush, llegó anoche a Eslovenia para iniciar una gira de despedida en la que pedirá a la Unión Europea (UE) sanciones financieras más eficaces contra Irán y reclamará a China negociaciones serias sobre el Tíbet.
La iniciativa del mandatario, quien en menos de ocho meses abandonará la Casa Blanca, comenzará hoy con una cumbre entre la UE y Estados Unidos, y proseguirá en Alemania, Italia, el Vaticano, Francia y Gran Bretaña.
Durante la cumbre, los países harán un llamado a China para que se comprometa a llevar con seriedad las negociaciones reanudadas con el gobierno del Tíbet.
"Nos congratulamos por la decisión de China de contactarse con representantes del Dalai Lama. Alentamos a ambas partes a avanzar rápidamente para establecer un diálogo constructivo y que logre resultados", subrayaron, en un comunicado. El texto también exige que se abstengan de todo recurso a la violencia.
Lo que realmente preocupa
Sin embargo, lo que realmente preocupa a Bush es la crisis nuclear iraní, por lo que aprovechará la cumbre para presionar a la UE para que endurezca sus posiciones con las instituciones financieras de Irán, señaló el enviado especial de Estados Unidos, Boyden Gray.
"Hay actividades bancarias iraníes que podrían ser limitadas; podría haber restricciones suplementarias para reforzar las sanciones", especuló. El vocero lamentó la burocracia que los países europeos necesitan para tomar decisiones semejantes.
Estados Unidos desea que la UE endurezca su actitud hacia el banco comercial iraní Melli Bank e impida trabajar a sus sucursales europeas, en Londres, París y Hamburgo. Los países están dispuestos a hacerlo y estudian nuevas sanciones, pero esperan que las grandes potencias presenten su cooperación en el terreno nuclear al régimen de Teherán.
Otro tema que la cumbre verá es la situación en Zimbabwe antes de la segunda ronda de la elección presidencial. Europeos y estadounidenses pretenden pedir al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el envío de observadores a ese país, para impedir violaciones de derechos humanos.
Además, Bush señaló que desea hablar de la excesiva dependencia de los países industrializados a los hidrocarburos, considerando la fuerte suba de los precios del petróleo. El viaje del presidente estadounidense, el último por Europa en su cargo, terminará el 16 de junio. (AFP-NA-DPA)
La iniciativa del mandatario, quien en menos de ocho meses abandonará la Casa Blanca, comenzará hoy con una cumbre entre la UE y Estados Unidos, y proseguirá en Alemania, Italia, el Vaticano, Francia y Gran Bretaña.
Durante la cumbre, los países harán un llamado a China para que se comprometa a llevar con seriedad las negociaciones reanudadas con el gobierno del Tíbet.
"Nos congratulamos por la decisión de China de contactarse con representantes del Dalai Lama. Alentamos a ambas partes a avanzar rápidamente para establecer un diálogo constructivo y que logre resultados", subrayaron, en un comunicado. El texto también exige que se abstengan de todo recurso a la violencia.
Lo que realmente preocupa
Sin embargo, lo que realmente preocupa a Bush es la crisis nuclear iraní, por lo que aprovechará la cumbre para presionar a la UE para que endurezca sus posiciones con las instituciones financieras de Irán, señaló el enviado especial de Estados Unidos, Boyden Gray.
"Hay actividades bancarias iraníes que podrían ser limitadas; podría haber restricciones suplementarias para reforzar las sanciones", especuló. El vocero lamentó la burocracia que los países europeos necesitan para tomar decisiones semejantes.
Estados Unidos desea que la UE endurezca su actitud hacia el banco comercial iraní Melli Bank e impida trabajar a sus sucursales europeas, en Londres, París y Hamburgo. Los países están dispuestos a hacerlo y estudian nuevas sanciones, pero esperan que las grandes potencias presenten su cooperación en el terreno nuclear al régimen de Teherán.
Otro tema que la cumbre verá es la situación en Zimbabwe antes de la segunda ronda de la elección presidencial. Europeos y estadounidenses pretenden pedir al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el envío de observadores a ese país, para impedir violaciones de derechos humanos.
Además, Bush señaló que desea hablar de la excesiva dependencia de los países industrializados a los hidrocarburos, considerando la fuerte suba de los precios del petróleo. El viaje del presidente estadounidense, el último por Europa en su cargo, terminará el 16 de junio. (AFP-NA-DPA)







