10 Junio 2008 Seguir en 
Bogota.- El gobierno de Colombia salió, por primera vez en meses, a rescatar palabras del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por su exhortación a las FARC a liberar a los secuestrados, una posibilidad que, en palabras del ex rehén Luis Eladio Pérez, está muy cerca. A su vez, EEUU señaló que considera positivo el pedido de Chávez, pero que espera que las expresiones deriven en hechos concretos. “Son realmente buenas palabras”, dijo el vocero presidencial. “Instamos a Venezuela a seguir esas buenas palabras con acciones concretas”, agregó.
El domingo, en su programa televisivo, el mandatario venezolano pidió la liberación sin condiciones de los secuestrados, y señaló: “a estas alturas en América Latina está fuera de orden un movimiento guerrillero”.
El ministro del Interior colombiano, Carlos Holguín, se mostró sorprendido y a la vez satisfecho por el pedido público que hizo Chávez a las FARC. Su par de Defensa, Juan Manuel Santos, consideró que esa noticia “puede ser magnífica si esa postura se traduce en hechos”. Holguín afirmó que hasta ahora, para las FARC, Chávez era su gran defensor y aliado y evaluó que por ello “es tan sorprendente y muy satisfactorio que haya actuado de esa manera”. “Ojalá lo oigan las FARC y América latina entera y sea una contribución más al desarrollo de la región, sin apelar por ningún motivo al terrorismo”, añadió.
Las palabras del presidente venezolano fueron también elogiadas por Santos, aunque en un tono más medido. El ministro de Defensa colombiano remarcó: “si el pedido se traduce en hechos, es una noticia magnífica para la política de seguridad democrática que sostiene nuestro país, porque significa que el fin de las FARC está más cerca”.
Por su parte, el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Fabián Marulanda, calificó de sensato y racional el llamado de Chávez. “Lo único que uno podría pensar es que todo esto corresponda a un deseo muy sincero y a un cambio en la mentalidad no solamente del presidente Chávez, sino de muchas otras personas que, de una u otra manera, le han venido haciendo el juego a la subversión”, afirmó.
Curiosamente, uno de los jefes de las FARC, Iván Márquez, aseguró en un escrito que el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, pretende asesinar a Chávez y al mandatario de Ecuador, Rafael Correa. (Télam-Reuter)
El domingo, en su programa televisivo, el mandatario venezolano pidió la liberación sin condiciones de los secuestrados, y señaló: “a estas alturas en América Latina está fuera de orden un movimiento guerrillero”.
El ministro del Interior colombiano, Carlos Holguín, se mostró sorprendido y a la vez satisfecho por el pedido público que hizo Chávez a las FARC. Su par de Defensa, Juan Manuel Santos, consideró que esa noticia “puede ser magnífica si esa postura se traduce en hechos”. Holguín afirmó que hasta ahora, para las FARC, Chávez era su gran defensor y aliado y evaluó que por ello “es tan sorprendente y muy satisfactorio que haya actuado de esa manera”. “Ojalá lo oigan las FARC y América latina entera y sea una contribución más al desarrollo de la región, sin apelar por ningún motivo al terrorismo”, añadió.
Las palabras del presidente venezolano fueron también elogiadas por Santos, aunque en un tono más medido. El ministro de Defensa colombiano remarcó: “si el pedido se traduce en hechos, es una noticia magnífica para la política de seguridad democrática que sostiene nuestro país, porque significa que el fin de las FARC está más cerca”.
Por su parte, el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Fabián Marulanda, calificó de sensato y racional el llamado de Chávez. “Lo único que uno podría pensar es que todo esto corresponda a un deseo muy sincero y a un cambio en la mentalidad no solamente del presidente Chávez, sino de muchas otras personas que, de una u otra manera, le han venido haciendo el juego a la subversión”, afirmó.
Curiosamente, uno de los jefes de las FARC, Iván Márquez, aseguró en un escrito que el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, pretende asesinar a Chávez y al mandatario de Ecuador, Rafael Correa. (Télam-Reuter)







