09 Junio 2008 Seguir en 
MADRID/BARCELONA, España.- Los transportistas de mercancías de España iniciaron hoy una huelga por tiempo indefinido que se está sintiendo en casi todo el país, en reclamo de ayudas urgentes para afrontar la crisis que atraviesan por el encarecimiento de los combustibles.
La principal consecuencia de la medida de fuerza es el colapso de las rutas en puntos neurálgicos del país, especialmente en las circunvalaciones de las grandes ciudades, que llegó a tener unos 14 kilómetros de embotellamiento.
Los transportistas protagonizaron algunos incidentes menores en la frontera noreste de España con Francia, La Jonquera, donde dos camiones portugueses fueron apedreados.
El cruce fronterizo no está cerrado, aunque los transportistas mantienen cortes intermitentes en el acceso de dos rutas en la provincia de Girona, por lo que hay importantes demoras como consecuencia de la marcha lenta. Otro de los puntos fronterizos bloqueados es el paso de la provincia de Irún hacia Francia.
También hay complicaciones en Valencia, donde se encuentra cortado el acceso al puerto de la ciudad y Valladolid, con más de cuatro kilómetros de embotellamientos.
Escasez de productos
Al paro de transportistas de España, convocado por Fenadismer, la segunda patronal del sector a nivel nacional, se adhirieron también asociaciones de Portugal y Francia.
La protesta, que se suma a la de los pescadores y agricultores, que también sufren las consecuencias de la suba del precio de los carburantes, hace temer por el abastecimiento a mediano plazo de los mercados de las principales ciudades del país.
La consecuencia más inmediata sería la escasez de productos frescos, especialmente de pescado, ya que las flotas pesqueras del Cantábrico y de Cataluña no saldrán a faenar hoy.
Mientras, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene una reunión con los representantes del sector, después de que el viernes fracasaran las negociaciones, pese a que el secretario de Transporte, Juan Miguel Sánchez, anunció un paquete de decisiones para contener la crisis.
Esos anuncios, según Fenadismer, no responden al principal reclamo del sector, que es el establecimiento de un precio mínimo. Los transportistas dicen que les cuesta un 35% más llenar el depósito de combustible que hace un año. (Télam)
La principal consecuencia de la medida de fuerza es el colapso de las rutas en puntos neurálgicos del país, especialmente en las circunvalaciones de las grandes ciudades, que llegó a tener unos 14 kilómetros de embotellamiento.
Los transportistas protagonizaron algunos incidentes menores en la frontera noreste de España con Francia, La Jonquera, donde dos camiones portugueses fueron apedreados.
El cruce fronterizo no está cerrado, aunque los transportistas mantienen cortes intermitentes en el acceso de dos rutas en la provincia de Girona, por lo que hay importantes demoras como consecuencia de la marcha lenta. Otro de los puntos fronterizos bloqueados es el paso de la provincia de Irún hacia Francia.
También hay complicaciones en Valencia, donde se encuentra cortado el acceso al puerto de la ciudad y Valladolid, con más de cuatro kilómetros de embotellamientos.
Escasez de productos
Al paro de transportistas de España, convocado por Fenadismer, la segunda patronal del sector a nivel nacional, se adhirieron también asociaciones de Portugal y Francia.
La protesta, que se suma a la de los pescadores y agricultores, que también sufren las consecuencias de la suba del precio de los carburantes, hace temer por el abastecimiento a mediano plazo de los mercados de las principales ciudades del país.
La consecuencia más inmediata sería la escasez de productos frescos, especialmente de pescado, ya que las flotas pesqueras del Cantábrico y de Cataluña no saldrán a faenar hoy.
Mientras, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene una reunión con los representantes del sector, después de que el viernes fracasaran las negociaciones, pese a que el secretario de Transporte, Juan Miguel Sánchez, anunció un paquete de decisiones para contener la crisis.
Esos anuncios, según Fenadismer, no responden al principal reclamo del sector, que es el establecimiento de un precio mínimo. Los transportistas dicen que les cuesta un 35% más llenar el depósito de combustible que hace un año. (Télam)







