09 Junio 2008 Seguir en 
TOKIO, Japón.- Un japonés apasionado a los dibujos animados y a los videojuegos, que el domingo asesinó a siete personas en un ataque de locura en un barrio residencial de Tokio, había anunciado con detalles su matanza en internet, trascendió hoy.
Miles de pobladores acudían esta mañana al altar improvisado en el lugar de la tragedia, en el barrio electrónico de Akihabara, situado en el noreste de Tokio. Tomohiro Kato, de 25 años, era empleado temporal de una fábrica de piezas de automóviles. En la mañana de ayer recorrió los 100 kilómetros que separan su ciudad de la capital del país, al volante de un camión de alquiler.
Después se dirigió a Akihabara, invadida en un día de descanso por miles de japoneses y de turistas extranjeros atraídos por las tiendas de electrónica y de los videojuegos. Lanzó su vehículo contra los peatones que deambulaban por las calles y luego salió armado con un cuchillo y apuñaló a varias personas aterrorizadas.
Siete de ellas murieron y otras 10 resultaron heridas. Kato declaró a la Policía estar "cansado de vivir" y afirmó haber ido a Tokio "para matar, a quien fuese". El detenido, que tenía aparantemente pasión por la subcultura de los mangas y de los videojuegos, confesó también haber relatado con detalle su periplo mortal en internet.
"Lanzaré mi vehículo contra la gente y si resulta inútil, saldré con un cuchillo. Adiós a todos", anunció en un mensaje difundido varias horas antes de la matanza. En otra página web, dejó un mensaje con un título premonitorio: "un desastre en Akihabara". Ahí, advertía que se produciría una tragedia el 7 de junio.
Según su patrón, Kato trabajó hasta el 4 de junio, fecha en que se ausentó sin dar razones. "Tenía una muy buena actitud y no daba problemas", declaró a los periodistas Naoyuki Hashimoto, portavoz de la fábrica Kando Auto Works. (AFP-NA)
Miles de pobladores acudían esta mañana al altar improvisado en el lugar de la tragedia, en el barrio electrónico de Akihabara, situado en el noreste de Tokio. Tomohiro Kato, de 25 años, era empleado temporal de una fábrica de piezas de automóviles. En la mañana de ayer recorrió los 100 kilómetros que separan su ciudad de la capital del país, al volante de un camión de alquiler.
Después se dirigió a Akihabara, invadida en un día de descanso por miles de japoneses y de turistas extranjeros atraídos por las tiendas de electrónica y de los videojuegos. Lanzó su vehículo contra los peatones que deambulaban por las calles y luego salió armado con un cuchillo y apuñaló a varias personas aterrorizadas.
Siete de ellas murieron y otras 10 resultaron heridas. Kato declaró a la Policía estar "cansado de vivir" y afirmó haber ido a Tokio "para matar, a quien fuese". El detenido, que tenía aparantemente pasión por la subcultura de los mangas y de los videojuegos, confesó también haber relatado con detalle su periplo mortal en internet.
"Lanzaré mi vehículo contra la gente y si resulta inútil, saldré con un cuchillo. Adiós a todos", anunció en un mensaje difundido varias horas antes de la matanza. En otra página web, dejó un mensaje con un título premonitorio: "un desastre en Akihabara". Ahí, advertía que se produciría una tragedia el 7 de junio.
Según su patrón, Kato trabajó hasta el 4 de junio, fecha en que se ausentó sin dar razones. "Tenía una muy buena actitud y no daba problemas", declaró a los periodistas Naoyuki Hashimoto, portavoz de la fábrica Kando Auto Works. (AFP-NA)







