“Esta no es exactamente la celebración que tenía planeada”

En un discurso dirigido a sus simpatizantes, Hillary comprometió su apoyo a Barack Obama. No habló de derrota sino de suspender su campaña. Alusión a los prejuicios en contra de las mujeres.

REPROCHE. Hillary dijo que aún existen prejuicios en contra de la mujer. REUTERS
REPROCHE. Hillary dijo que aún existen prejuicios en contra de la mujer. REUTERS
08 Junio 2008
WASHINGTON- En un multitudinario acto celebrado en Washington, Hillary Clinton anunció ayer el final de su campaña por la nominación demócrata a la presidencia de Estados Unidos y su respaldo al senador Barack Obama. “Esta no es exactamente la celebración que tenía planeada. Pero con toda seguridad me gusta la compañía”, dijo en un tono entre sarcástico y triste, y recibió la primera ovación del auditorio en el Museo Nacional de la capital del país, a pocas cuadras de la Casa Blanca, a cuyo sillón aspiró hasta ayer.
La senadora no hizo referencia a su posible incorporación a la fórmula conjunta con Obama, que, según sondeos, es el deseo de la mayoría de los demócratas.
El entusiasmo de los asistentes al acto y las más recientes muestras de respaldo al senador negro fueron en cierta manera una demostración de lo que Clinton puede aportar. Con 18 millones de votos en sus arcas, la senadora es consciente de su poder en el Partido Demócrata.

La cuestión de los sexos
En otro momento de sus discurso de casi media hora, Hillary remarcó que aún existen barreras y prejuicios en contra de las mujeres, en un intento por justificar su fallida campaña. No obstante, dejó claro su total apoyo a Obama y pidió a sus seguidores que hagan lo mismo. “La manera de continuar nuestra lucha para alcanzar los objetivos que defendemos es hacer todo lo que podamos para que Obama sea el próximo presidente de Estados Unidos”, sentenció.
Incluso utilizó el ya famoso lema de la campaña de su rival. “Hoy me pongo al lado del senador Obama para decir ‘¡sí, podemos!’, y les pido que se unan a mí”, exclamó. No escatimó elogios para el senador de 46 años que se enfrentará en noviembre con el candidato republicano, John McCain, para definir quién será el sucesor de George W. Bush a partir de enero.

Dos hitos
La senadora contuvo la emoción y mostró por momentos una amplia sonrisa, especialmente cuando destacó sus logros en la campaña y a lo largo de 40 años de vida política, en medio de aplausos. Pero la frase que cosechó la mayor ovación fue la referida a los hitos que marcaron los dos nominados demócratas. “Cuando comenzamos, todos se preguntaban si una mujer puede ser comandante en jefe; creo que les hemos respondido bien. Y a los que se preguntaron si un negro puede ser realmente nuestro presidente, Obama les ha respondido”, precisó. “Haremos historia juntos”, concluyó. Clinton se tomará ahora unas vacaciones con su familia por un tiempo y en un lugar no determinados. Su marido, el ex presidente Bill Clinton, y su hija, Chelsea, estuvieron presentes en el acto pero no la acompañaron en el escenario. (DPA)

También hubo abucheos para el senador negro

WASHINGTON.- En las más de 15 veces que Hillary pronunció el nombre de su adversario, los aplausos no lograron acallar los enérgicos abucheos de muchos de sus partidarios que todavía se muestran reacios a votar a Obama en los comicios del 4 de noviembre. Un 60% de los votantes de Clinton tiene previsto seguir con el senador demócrata, pero un 17% pretende cambiar su voto a favor del republicano John McCain. Y casi un 22% de los partidarios de la senadora desea abstenerse.
“Claro que estoy decepcionado”, admitió David Helfenbein, un joven de 21 años que viajó desde Nueva York para presenciar el último discurso de la campaña de su candidata. David todavía no decidió si acatará el llamado de su líder a apoyar al senador negro. Y no descarta la opción de votar por McCain o la de abstenerse.
Regine también duda. Aparentemente, lo tiene todo para ser una partidaria del senador por Illinois que tanto sedujo a los jóvenes. Tiene 27 años y es afroamericana. Aún así, se niega a revelar si apoyará al que podría convertirse en el primer presidente negro de su país. La veterana Terry O’Neill tampoco se muestra dispuesta a votar por Obama. “Hillary se ganó mi apoyo y ahora le toca a Obama ganárselo también”, explicó. Cristina Antelo, de 31 años, tampoco lo tiene claro. Se declara demócrata, pero por ser cubano-estadounidense espera que Obama fije su posición sobre sus relaciones con la isla para darle su apoyo. (Reuter)

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