07 Junio 2008 Seguir en 
LA ORCHILA, Venezuela.- El Gobierno venezolano realizó ayer una prueba de misiles en el mar del Caribe, en una operación que requirió un importante despligue de fuerza militar. Las prácticas se concretaron justamente en momentos en que las relaciones entre Washington y el presidente izquierdista Hugo Chávez parecen estar más tensas.
Cinco aviones rusos Sukhoi -adquiridos por Venezuela- sobrevolaron la base militar en la isla La Orchila, lanzando una bomba de media tonelada y disparando un misil. Mientras tanto, un bote patrullero disparó un Otomat al mismo objetivo en tierra.
El comandandante de la Fuerza Aérea de ese país, Luis José Berroterán, dijo que el recien adquirido equipamento militar ayudaría a su país a rechazar potenciales invasiones. Esa maniobra de activar un misil desde una nave costera no se realizaba en Venezuela desde hacía 13 años.
Chávez acusa frecuentemente a Estados Unidos de conspirar para adueñarse de las reservas petroleras de la nación caribeña, y últimamente afirmó que la actitud de la Casa Blanca es similar a agresión entre Irán e Irak. De hecho, La Orchila fue sobrevolada el pasado 17 de mayo por un avión estadounidense sin autorización, lo que generó una nota de protesta de Caracas a Washington.
La prueba se constituyó en el primer despliegue del equipo comprado a Rusia y a China hace unos meses, usando los ingresos récord de la renta petrolera. El presidente George Bush ha criticado el equipamiento militar de Chávez, argumentando que podría desestabilizar la región.
Venezuela posee el cuarto mayor presupuesto militar de América Latina, aunque analistas dicen que ese gasto es relativamente bajo en relación con su Producto Interno Bruto. El incremento de los fondos bélicos en Sudamérica ha impulsado una carrera armamentista regional, pero los gastos parecen estar justificados luego de años de abandono.
Las tensiones se mantienen entre Estados Unidos, Venezuela y su vecina Colombia -aliada a EEUU-, que acusa a Chávez de apoyar a la guerrilla izquierdista de ese país en su lucha contra el Gobierno. (Reuters-Especial)
Cinco aviones rusos Sukhoi -adquiridos por Venezuela- sobrevolaron la base militar en la isla La Orchila, lanzando una bomba de media tonelada y disparando un misil. Mientras tanto, un bote patrullero disparó un Otomat al mismo objetivo en tierra.
El comandandante de la Fuerza Aérea de ese país, Luis José Berroterán, dijo que el recien adquirido equipamento militar ayudaría a su país a rechazar potenciales invasiones. Esa maniobra de activar un misil desde una nave costera no se realizaba en Venezuela desde hacía 13 años.
Chávez acusa frecuentemente a Estados Unidos de conspirar para adueñarse de las reservas petroleras de la nación caribeña, y últimamente afirmó que la actitud de la Casa Blanca es similar a agresión entre Irán e Irak. De hecho, La Orchila fue sobrevolada el pasado 17 de mayo por un avión estadounidense sin autorización, lo que generó una nota de protesta de Caracas a Washington.
La prueba se constituyó en el primer despliegue del equipo comprado a Rusia y a China hace unos meses, usando los ingresos récord de la renta petrolera. El presidente George Bush ha criticado el equipamiento militar de Chávez, argumentando que podría desestabilizar la región.
Venezuela posee el cuarto mayor presupuesto militar de América Latina, aunque analistas dicen que ese gasto es relativamente bajo en relación con su Producto Interno Bruto. El incremento de los fondos bélicos en Sudamérica ha impulsado una carrera armamentista regional, pero los gastos parecen estar justificados luego de años de abandono.
Las tensiones se mantienen entre Estados Unidos, Venezuela y su vecina Colombia -aliada a EEUU-, que acusa a Chávez de apoyar a la guerrilla izquierdista de ese país en su lucha contra el Gobierno. (Reuters-Especial)
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