Las internas están en la cornisa

El Gobierno respondió con dureza al pedido de la Iglesia, para que Cristina hiciera un gesto de grandeza. Dudan que la Presidenta pueda despegarse de las ideas de Kirchner. Por Angel Anaya - Columnista.

07 Junio 2008
BUENOS AIRES.- La interna del poder está muy indecisa, hasta el momento, frente a la declaración de la Iglesia solicitándole un “magnánimo” diálogo con el campo. Una exhortación que desusadamente explicó el cardenal Jorge Bergoglio en conferencia de prensa, que ha sido interpretada como un gesto a imitar por la Presidenta. Pero sin hesitar, el ministro Aníbal Fernández la calificó de “irrespetuosa”, a la vez que en el cuartel general del ex presidente hubo diálogos imprevistos y atrevidas discrepancias, con otro no irreductible de Kirchner.
Mientras tanto, Cristina volvía a flagelar a quienes “pueden estar sin  trabajar tres meses porque son ricos”, su vieja metáfora de los piquetes de la abundancia. Sin embargo, esos rasgos de severa incomunicación frente a lo impredecible, permiten vislumbrar una alternativa a poco que la comisión de enlace agraria (de las cuatro entidades) resuelva, en las próximas horas, una alternativa contemporizadora, aunque no sea la rendición incondicional que tampoco sugiere la Iglesia.
Esta fórmula es la prevista por la declaración episcopal, severa, pero muy alejada del exabrupto del ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.
¿Podrá la Presidenta alejarse del pensamiento belicista de su esposo que mereció una observación temerosa de Hugo Moyano?  Esta es la pregunta del millón, pues tras ella algunos abrigan el temor de una repetición del caso Kostequi-Santillán que haga del conflicto un drama multiplicador.

La presencia de Binner
La decisión de Cristina puede ser muy otra de la hierática retórica de su acto del jueves, a juzgar por la rapidez con que concedió la audiencia solicitada por el gobernador Hermes Binner para sugerirle “grandeza” ante el “camino peligroso que estamos transitando”, y que hace del nuestro dos países.
El mandatario socialista santafesino ha eludido, repetidamente, todo retrato con la oposición, inclusive el de Rosario el 25 de Mayo, con una rara sabiduría política que lo ha colocado en el horizonte más interesante del futuro espectro democrático.
Pero no basta recibir a Binner, cuya carta a la Presidenta es un testimonio ciceroniano de suavidad en los medios, pero fuerza en las cosas. Algo habrá que decirle, aunque no concurre como mediador sino, y más bien, espontáneo consejero.

Un poco extraño
El santafesino tiene un perfil extraño, pues a la vez que proviene del viejo tronco democrático del  socialismo histórico que encarnó Alfredo Palacios, cuenta con amplio sufragio en las clases medias, y en los próximos días asistirá a la inauguración del monumento al “Che” Guevara, el epígono singular del contradictorio nacionalismo argentino que se viste de cubano para luchar contra el “imperio” invocando la patria. Los “Diarios de Motocicleta”, comienzos del  joven revolucionario que llegó a ser el juez y ejecutor implacable de “La Cabaña”, se vende aquí notablemente por estos días, homenajeros como otra exuberancia porteñista. De nuestra Sucursal) 

Comentarios