Los obispos advierten que hay debilidad institucional

Consideraron que la situación social es muy delicada y afirmaron que no serán mediadores en el largo conflicto.

06 Junio 2008
BUENOS AIRES.- El vicepresidente segundo de la Comisión Episcopal Argentina, monseñor Agustín Radrizzani, consideró que la situación social es muy delicada y, luego de reclamar la plena vigencia de las instituciones para recomenzar el diálogo con el campo, dijo que no es un signo de debilidad ceder para terminar un conflicto.
La Comisión Permanente, integrada por 22 obispos, debatió ayer la postura eclesiástica. En conjunto se presentó el documento en la sede episcopal, donde los obispos descartaron ser mediadores en el conflicto. En la conferencia de prensa, que reemplazó a la simple lectura del documento por parte del vocero Jorge Oesterheld, Bergoglio respondió secundado por la Comisión Ejecutiva que integran el vicepresidente primero, monseñor Luis Villalba (Tucumán). Radrizzani, y el secretario general, monseñor Sergio Fenoy.
Por su parte, el obispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, criticó la dificultad crónica de no vivir en la concordia, y sostuvo que para consolidar la paz es imprescindible defender las posiciones sin enconos ni empecinamientos.
En otro de los puntos que incluyó el comunicado, la Iglesia criticó con dureza el conflicto Gobierno-campo al sostener que ha puesto de manifiesto falencias profundas de nuestra vida republicana. Los obispos advirtieron también que la persistencia misma del conflicto y la aparente imposibilidad de resolverlo constituyen un signo de debilidad institucional.
“Es preciso que tomemos conciencia de que situaciones como esta nos menoscaban como comunidad, nos aíslan del mundo y perjudican especialmente a los más pobres”, concluyó la nota. (NA)

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