25 Mayo 2008 Seguir en 
LA RIOJA, (De nuestro enviado especial, Juan Manuel Montero).-Susana Trimarco experimentó una mezcla de sensaciones. Por un lado, serenidad, ya que está casi confirmado que el cuerpo de Marita Verón no está en Villa Unión, este pequeño pueblo riojano. Por otro lado, fastidio. Piensa que la usaron para destapar negocios turbios en esta parte de la provincia, en los que se mezclan el poder político, la trata de personas y el tráfico de droga.
Ayer, personal del Escuadrón 54 de Gendarmería Nacional reinició las excavaciones en la zona de la gruta de la Difunta Correa, a 20 kilómetros del pueblo, y comenzó a demoler el santuario de San Eugenio, uno de los santos más venerados de la zona.
Pero fue el propio párroco, el padre Eduardo, quien aceptó que se destruyera el monolito. "Es hora de que se sepa la verdad y que, si realmente hay alguien enterrado allí pueda ser sepultado cristianamente para que descanse en paz", dijo el sacerdote cuando el juez Alfredo Ramos lo consultó. Utilizando un martillo mecánico, picos y palas los gendarmes dieron inicio a un trabajo que demandará al menos tres días. Es que se debe demoler una plataforma con base de arcilla, pero recubierta de cemento y piedras.
Sospechas
¿Qué se busca allí? En principio, el cuerpo de Marita, ya que el operativo fue solicitado por Trimarco tras recibir un dato de un informante. Pero la leyenda popular en Villa Unión indica que debajo de la gruta de San Eugenio está enterrada Olga, una prostituta mendocina a la que habrían matado a tiros durante una fiesta en un prostíbulo llamado Oasis. El crimen se habría perpetrado hace unos 12 años. El prostíbulo estaba emplazado a pocos metros de donde hoy se levanta la gruta de San Eugenio. "Si todos los vecinos hablan es porque algo de cierto debe haber. Excaven y averigüemos", le dijo el padre Eduardo al juez Ramos.
Los gendarmes creen que la búsqueda se extenderá hasta el miércoles. Si durante las excavaciones se encontraran restos, se suspenderán los trabajos hasta la llegada de antropólogos forenses.
Manuel, un vecino de Villa Unión de 65 años que pidió reserva de su apellido ("uno sabe a lo que se expone") indicó que Olga era el centro de una fiesta en la que participaron políticos y policías, hasta que discutió con uno de ellos y lo amenazó con revelar públicamente negocios ilegales. El homicida, según el informante, no se fijó en quiénes lo acompañaban y, con una pistola, ultimó a la mujer. Días después se inició la construcción de la gruta. Lo que luego sorprendió es que el relleno (de arena arcillosa) fue colocado de noche. "Nadie quería que se supiera lo que había en el medio", expresó Manuel.
Luego, personal de Vialidad Provincial alisó la superficie, y se construyó un enorme tapa de cemento, de 15 metros de diámetro, sobre la cual finalmente se erigieron la gruta y una cruz. "Si encontramos algo, habrá que iniciar una nueva investigación, primero para descubrir de quién son los restos, y luego para determinar cómo, cuándo y quienes mataron a esta persona", reflexionó el juez Ramos.
Todo un símbolo
Trimarco abandonó ayer La Rioja junto a sus abogados, Carlos Garmendia y Elizabeth Noli, al comisario Julio Fernández, de la División Trata de Personas. La mujer se mostró satisfecha de haber podido descartar otra pista en su incansable búsqueda de Marita, quien presuntamente está en manos de una red de proxenetas.
Trimarco tal vez no lo sabe pero San Eugenio, llamado "El Poeta", fue torturado y asesinado en el año 627 por defender creencias, contrarias a las del emperador Domiciano. Luego, el cadáver fue ocultado durante siglos. Pero quienes lo amaban jamás abandonaron su búsqueda, hasta que hallaron los restos que hoy son venerados en la abadía de Saint-Denis, unos kilómetros al norte de París. La lucha por saber la verdad por parte de los fieles de San Eugenio no se detuvo, y al final ellos también vieron cumplidos sus sueños. Como Trimarco, que sueña con encontrar viva a Marita y para eso pelea todos los días.
Ayer, personal del Escuadrón 54 de Gendarmería Nacional reinició las excavaciones en la zona de la gruta de la Difunta Correa, a 20 kilómetros del pueblo, y comenzó a demoler el santuario de San Eugenio, uno de los santos más venerados de la zona.
Pero fue el propio párroco, el padre Eduardo, quien aceptó que se destruyera el monolito. "Es hora de que se sepa la verdad y que, si realmente hay alguien enterrado allí pueda ser sepultado cristianamente para que descanse en paz", dijo el sacerdote cuando el juez Alfredo Ramos lo consultó. Utilizando un martillo mecánico, picos y palas los gendarmes dieron inicio a un trabajo que demandará al menos tres días. Es que se debe demoler una plataforma con base de arcilla, pero recubierta de cemento y piedras.
Sospechas
¿Qué se busca allí? En principio, el cuerpo de Marita, ya que el operativo fue solicitado por Trimarco tras recibir un dato de un informante. Pero la leyenda popular en Villa Unión indica que debajo de la gruta de San Eugenio está enterrada Olga, una prostituta mendocina a la que habrían matado a tiros durante una fiesta en un prostíbulo llamado Oasis. El crimen se habría perpetrado hace unos 12 años. El prostíbulo estaba emplazado a pocos metros de donde hoy se levanta la gruta de San Eugenio. "Si todos los vecinos hablan es porque algo de cierto debe haber. Excaven y averigüemos", le dijo el padre Eduardo al juez Ramos.
Los gendarmes creen que la búsqueda se extenderá hasta el miércoles. Si durante las excavaciones se encontraran restos, se suspenderán los trabajos hasta la llegada de antropólogos forenses.
Manuel, un vecino de Villa Unión de 65 años que pidió reserva de su apellido ("uno sabe a lo que se expone") indicó que Olga era el centro de una fiesta en la que participaron políticos y policías, hasta que discutió con uno de ellos y lo amenazó con revelar públicamente negocios ilegales. El homicida, según el informante, no se fijó en quiénes lo acompañaban y, con una pistola, ultimó a la mujer. Días después se inició la construcción de la gruta. Lo que luego sorprendió es que el relleno (de arena arcillosa) fue colocado de noche. "Nadie quería que se supiera lo que había en el medio", expresó Manuel.
Luego, personal de Vialidad Provincial alisó la superficie, y se construyó un enorme tapa de cemento, de 15 metros de diámetro, sobre la cual finalmente se erigieron la gruta y una cruz. "Si encontramos algo, habrá que iniciar una nueva investigación, primero para descubrir de quién son los restos, y luego para determinar cómo, cuándo y quienes mataron a esta persona", reflexionó el juez Ramos.
Todo un símbolo
Trimarco abandonó ayer La Rioja junto a sus abogados, Carlos Garmendia y Elizabeth Noli, al comisario Julio Fernández, de la División Trata de Personas. La mujer se mostró satisfecha de haber podido descartar otra pista en su incansable búsqueda de Marita, quien presuntamente está en manos de una red de proxenetas.
Trimarco tal vez no lo sabe pero San Eugenio, llamado "El Poeta", fue torturado y asesinado en el año 627 por defender creencias, contrarias a las del emperador Domiciano. Luego, el cadáver fue ocultado durante siglos. Pero quienes lo amaban jamás abandonaron su búsqueda, hasta que hallaron los restos que hoy son venerados en la abadía de Saint-Denis, unos kilómetros al norte de París. La lucha por saber la verdad por parte de los fieles de San Eugenio no se detuvo, y al final ellos también vieron cumplidos sus sueños. Como Trimarco, que sueña con encontrar viva a Marita y para eso pelea todos los días.







