Un avión cubano trae a la madre de Hilda Molina

A los 89 años, Morejón conocerá a sus bisnietos. La anciana se reencontrará con su nieto Roberto Quiñones, hijo de la neurocirujana disidente del régimen de tiempos de Fidel Castro.

24 Mayo 2008
LA HABANA.- Hilda Morejón Serantes, madre de la médica disidente cubana Hilda Molina, arribará finalmente esta noche a la Argentina para reencontrarse con su nieto y sus bisnietos. "¡Ya tiene el permiso de salida!", anunció ayer en La Habana la nuera de Molina, Verónica Scarpati. La autorización que precisan los cubanos para viajar fuera de la isla vale unos U$S 180, y se fija además el tiempo de estancia en el exterior.
Scarpati, de nacionalidad argentina y esposa de Roberto Quiñones, hijo de Molina y también médico, había viajado el lunes a Cuba para ayudar en el cuidado de Morejón (89 años) y acompañará a la anciana en el viaje a Buenos Aires en un vuelo de la empresa Cubana de Aviación. El avión que trae a la abuela de Quiñones, que en noviembre de 1994 salió de Cuba con su esposa embarazada y desde entonces viene reclamando que La Habana autorice a su madre y a su abuela a viajar a la Argentina para conocer a sus hijos, estaría llegando a las 22.
Tanto el Gobierno nacional como Quiñones y Molina han agradecido al mandatario cubano, Raúl Castro, por el permiso concedido a Morejón, que le fue negado sistemáticamente mientras Fidel Castro estuvo en el poder. Hilda Molina se mostró confiada en que, al igual que su madre, ella también podrá viajar pronto a la Argentina para reencontrarse con su hijo. "Si Dios nos ayudó en esto, nos va a seguir ayudando", dijo al referirse a la posibilidad de que Raúl Castro le conceda el permiso para viajar a Buenos Aires.

Aferrada a la vida
Molina señaló que su madre está aferrada desesperadamente a la vida para poder lograr abrazar a su nieto. "Ella quiere ver cómo viven, conocer la escuela de su bisnieto, aunque está un poco triste porque se separa de mí", comentó.
El caso Molina afectó la relación entre La Habana y Buenos Aires al punto tal que el propio Néstor Kirchner llegó a entregarle hace dos años una carta a Fidel pidiéndole por la médica, sobre la que nunca tuvo respuesta.
El gobierno cubano negó a Molina desde hace 14 años el permiso para viajar, La prestigiosa neurocirujana de 65 años ocupó hasta 1994 la dirección del importante Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren). También fue miembro de la Asamblea Nacional. Pero renunció a los cargos luego de que Fidel Castro decidió que el Ciren iba a ser destinado exclusivamente para el tratamiento de pacientes extranjeros. (AFP-NA-DYN)

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