Myanmar permite el ingreso de la ayuda extranjera

La Junta Militar se comprometió ante la ONU a aceptar el ingreso de todos los cooperantes. Miles de toneladas de alimentos no podían ser descargadas.

COMO PUDIERON. Las víctimas reconstruyeron sus chozas sobre las calles anegadas. REUTERS
COMO PUDIERON. Las víctimas reconstruyeron sus chozas sobre las calles anegadas. REUTERS
23 Mayo 2008
RANGUN, Myanmar.- La junta militar de Myanmar se comprometió hoy a permitir el ingreso de todos los cooperantes extranjeros para que auxilien a las víctimas del ciclón "Nargis", después de tres semanas durante las que se acusó al Gobierno de impedir la llegada de ayuda humanitaria.

Así lo prometió el jefe de la junta militar, general Than Shwe, al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki- moon, durante una entrevista que mantuvieron en Naypyitaw, capital del país.

"Tuve una conversación muy buena con el jefe de la junta: ha aceptado que todos los cooperantes puedan entrar al país, independientemente de su nacionalidad", indicó el representante de la ONU al término de la entrevista, la primera que Shwe concede a un dirigente extranjero desde el paso del ciclón, el 2 y 3 de mayo, que dejó 134.000 muertos y desaparecidos.

Un alto funcionario de Naciones Unidas que participó en la reunión aseguró que Shwe acordó que los cooperantes accedan al delta del Irrawaddy, la zona más afectada, donde hay miles de sobrevivientes a la espera de ayuda.

Conferencia de donantes
Las autoridades militares de la ex Birmania habían denegado hasta ahora la entrada a la mayoría de los cooperantes extranjeros. Sólo unos cuantos recibieron permiso para viajar a la metrópolis portuaria de Rangún. Las organizaciones recibieron con alegría y prudencia la noticia.

De no producirse, la conferencia de donantes del domingo carecerá de sentido. En ese encuentro, el gobierno de Myanmar aspira a reunir U$S 11.000 millones para la reconstrucción de las zonas afectadas.

Existen dudas respecto de los motivos del cambio de postura de Shwe: "tal vez Ban Ki-moon logró convencerlo de lo que está ocurriendo o lo amenazó con no seguir adelante con la conferencia", especulan.

En las zonas del desastre sólo pudieron trabajar hasta el momento trabajadores birmanos de la ONU y de otras organizaciones. Además, la junta militar restringió severamente el aterrizaje de aviones con ayuda.

Frente a las costas de Myanmar se encuentran todavía anclados los buques de guerra de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido con miles de toneladas de ayuda, que hasta el momento no podían ser descargadas. (DPA-Reuters)

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