Cuba cierra una disputa con la Argentina
Luego de años de negativas, Raúl Castro dispuso otorgarle el pasaporte a la madre de la prestigiosa médica disidente Hilda Molina. Inesperada decisión, enmarcada en las reformas que encara en nuevo gobierno isleño. La ruptura de Hilda con el régimen de Fidel. La campaña de los Kirchner.
22 Mayo 2008 Seguir en 
LA HABANA.- El gobierno de Cuba autorizó a Hilda Morejón, la madre de la médica disidente Hilda Molina, a viajar a la Argentina para reunirse con su familia, tres años después de que el caso desató un conflicto diplomático entre La Habana y Buenos Aires, y en momentos en que la isla está flexibilizando restricciones.
"La entrega del pasaporte estaba pendiente desde hace dos años, y ahora hemos comenzado los trámites para el permiso de salida", declaró ayer Molina a la prensa en su domicilio. Su nuera, la argentina Verónica Scarpatti, de visita familiar en Cuba, le está ayudando a cuidar a su madre enferma, de 89 años, y viajaría con ella, posiblemente el sábado, en caso se le conceda el permiso. Durante 14 años el régimen isleño le negó a Morejón el permiso para visitar a su nieto, el médico Roberto Quiñones, que desde 1994 reside en Buenos Aires junto con su esposa y sus dos hijos, a quienes la anciana no conoce.
Pelea con el jefe
Molina, neurocirujana, de 65 años, es fundadora y ex directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren), una institución modelo de la medicina cubana. La también ex diputada al Parlamento renunció a su cargo en 1994 y al gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) por lo que calificó entonces de diferencias políticas y éticas con Fidel Castro. La controversia se origino porque Fidel había dispuesto que el Ciren atendiera sólo a pacientes extranjeros.
Patrimonio nacional
Desde entonces se le negó una y otra vez la posibilidad de salir de la isla, con el argumento de que el ser una prestigiosa neurocirujana la convierte en patrimonio nacional. La autorización, que fue elogiada por el gobierno argentino, se concreta en momentos en que el presidente Raúl Castro, hermano menor de Fidel, lleva adelante un conjunto de reformas que incluye el levantamiento de lo que consideró un exceso de prohibiciones y la apertura al comercio de artículos del hogar y personales, como celulares y computadoras.
Molina declaró que ahora iba a tratar de conseguir su propio pasaporte y el permiso de viaje como una ciudadana común. Entre tanto, Quiñones agradeció desde Buenos Aires el gesto de distensión del gobierno comunista y anticipó que su abuela podría permanecer en Argentina al menos seis meses. "Ha habido un cambio de actitud positivo con respecto al viaje de la abuela, que yo como miembro de la familia estoy autorizado a agradecer públicamente, personalmente a Raúl Castro, por este gesto de piedad y de humanidad que ha tenido", dijo a Radio Mitre. Quiñones, que también es neurocirujano, añadió que aún no hay novedades en torno al caso de su madre, pero se mostró optimista al respecto.
Entrevista con la senadora
En 2004, el entonces presidente Néstor Kirchner intercedió personalmente ante Fidel a favor de la salida del país de la médica. A la campaña se sumaron el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el Vaticano. Aquella gestión fue retomada por el gobierno de Cristina Fernández, pero ya ante Raúl Castro. Quiñones agradeció ayer públicamente al gobierno argentino "por comprender con sensibilidad nuestro pedido". Concretamente, agradeció a la presidenta el hecho de "haber comprendido con sensibilidad que nuestro pedido era netamente familiar, un pedido humano". Quiñones recordó que Cristina Fernández lo recibió junto con su esposa y su hijo mayor, Roberto Carlos, en abril de 2004, cuando era senadora. "Nos dijo entonces que estaba dispuesta a ayudar en lo que fuera posible, siempre y cuando no se lastimara ni perjudicara las buenas relaciones que hay entre los dos países", señaló. "Ella nos dijo que era una admiradora del pueblo de Cuba, a lo que yo en su momento le contesté que no tenía ningún problema con su pueblo, que me sentía hijo de Cuba, y que esto era una situación que escapaba de nuestra lógica". También agradeció las gestiones del canciller Jorge Taiana y de sus colaboradores. (DPA-Reuter-Télam)
"La entrega del pasaporte estaba pendiente desde hace dos años, y ahora hemos comenzado los trámites para el permiso de salida", declaró ayer Molina a la prensa en su domicilio. Su nuera, la argentina Verónica Scarpatti, de visita familiar en Cuba, le está ayudando a cuidar a su madre enferma, de 89 años, y viajaría con ella, posiblemente el sábado, en caso se le conceda el permiso. Durante 14 años el régimen isleño le negó a Morejón el permiso para visitar a su nieto, el médico Roberto Quiñones, que desde 1994 reside en Buenos Aires junto con su esposa y sus dos hijos, a quienes la anciana no conoce.
Pelea con el jefe
Molina, neurocirujana, de 65 años, es fundadora y ex directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren), una institución modelo de la medicina cubana. La también ex diputada al Parlamento renunció a su cargo en 1994 y al gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) por lo que calificó entonces de diferencias políticas y éticas con Fidel Castro. La controversia se origino porque Fidel había dispuesto que el Ciren atendiera sólo a pacientes extranjeros.
Patrimonio nacional
Desde entonces se le negó una y otra vez la posibilidad de salir de la isla, con el argumento de que el ser una prestigiosa neurocirujana la convierte en patrimonio nacional. La autorización, que fue elogiada por el gobierno argentino, se concreta en momentos en que el presidente Raúl Castro, hermano menor de Fidel, lleva adelante un conjunto de reformas que incluye el levantamiento de lo que consideró un exceso de prohibiciones y la apertura al comercio de artículos del hogar y personales, como celulares y computadoras.
Molina declaró que ahora iba a tratar de conseguir su propio pasaporte y el permiso de viaje como una ciudadana común. Entre tanto, Quiñones agradeció desde Buenos Aires el gesto de distensión del gobierno comunista y anticipó que su abuela podría permanecer en Argentina al menos seis meses. "Ha habido un cambio de actitud positivo con respecto al viaje de la abuela, que yo como miembro de la familia estoy autorizado a agradecer públicamente, personalmente a Raúl Castro, por este gesto de piedad y de humanidad que ha tenido", dijo a Radio Mitre. Quiñones, que también es neurocirujano, añadió que aún no hay novedades en torno al caso de su madre, pero se mostró optimista al respecto.
Entrevista con la senadora
En 2004, el entonces presidente Néstor Kirchner intercedió personalmente ante Fidel a favor de la salida del país de la médica. A la campaña se sumaron el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el Vaticano. Aquella gestión fue retomada por el gobierno de Cristina Fernández, pero ya ante Raúl Castro. Quiñones agradeció ayer públicamente al gobierno argentino "por comprender con sensibilidad nuestro pedido". Concretamente, agradeció a la presidenta el hecho de "haber comprendido con sensibilidad que nuestro pedido era netamente familiar, un pedido humano". Quiñones recordó que Cristina Fernández lo recibió junto con su esposa y su hijo mayor, Roberto Carlos, en abril de 2004, cuando era senadora. "Nos dijo entonces que estaba dispuesta a ayudar en lo que fuera posible, siempre y cuando no se lastimara ni perjudicara las buenas relaciones que hay entre los dos países", señaló. "Ella nos dijo que era una admiradora del pueblo de Cuba, a lo que yo en su momento le contesté que no tenía ningún problema con su pueblo, que me sentía hijo de Cuba, y que esto era una situación que escapaba de nuestra lógica". También agradeció las gestiones del canciller Jorge Taiana y de sus colaboradores. (DPA-Reuter-Télam)
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