21 Mayo 2008 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- Barack Obama alcanzó un hito importante para convertirse en el candidato presidencial demócrata en Estados Unidos, pero su rival Hillary Clinton se rehusa a rendirse.
Los dos candidatos se repartieron las victorias en las votaciones de ayer: Obama ganó cómodamente en Oregón y Clinton aplastó al favorito en Kentucky. Así las cosas, el senador alcanzó la mayoría de delegados comprometidos y se acerca a la nominación.
Obama espera que esto marque el fin de la prolongada campaña y pone su atención en un posible enfrentamiento con el republicano John McCain, en la elección general de noviembre.
Sin embargo, Clinton no dio señales de estar preparada para rendirse y prometió a sus partidarios en Kentucky que seguiría luchando hasta que las votaciones demócratas terminen, el 3 de junio.
"Seguiré defendiendo nuestra opción hasta que tengamos a un nominado, quienquiera que sea. Tenemos que elegir al que esté mejor posicionado para ganar en noviembre y mejor preparado para enfrentar los enormes desafíos de estos difíciles tiempos", declaró la senadora por Nueva York y ex primera dama.
Los superdelegados
Incluso después de que se cuenten los votos de ayer, Obama estará a 70 delegados de los 2.026 necesarios para ganar la nominación presidencial en la convención demócrata en agosto.
Pese a esto, él espera que el hito en la cantidad de delegados comprometidos lo ayude a conseguir más superdelegados indecisos, funcionarios del partido que pueden apoyar a cualquier candidato.
Obama afirma que esos superdelegados, que han estado apoyando a su campaña en gran cantidad en las últimas semanas, deberían respaldarlo a él porque ganó la mayoría de los delegados en las votaciones estatales.
Clinton dice que deberían analizarlo, porque ella se considera una rival más fuerte frente a McCain. Sus victorias en los grandes estados como Pensilvania y Ohio le dan una base de apoyo más amplia.
Restan tres votaciones internas: Puerto Rico, el 1 de junio; y Montana y Dakota del Sur, el 3, con 86 delegados en juego.
Clinton aún espera conseguir a los delegados de Michigan y Florida, donde ganó las votaciones que no fueron reconocidas por el partido nacional. Eso reduciría la ventaja de su rival. (Reuters)
Los dos candidatos se repartieron las victorias en las votaciones de ayer: Obama ganó cómodamente en Oregón y Clinton aplastó al favorito en Kentucky. Así las cosas, el senador alcanzó la mayoría de delegados comprometidos y se acerca a la nominación.
Obama espera que esto marque el fin de la prolongada campaña y pone su atención en un posible enfrentamiento con el republicano John McCain, en la elección general de noviembre.
Sin embargo, Clinton no dio señales de estar preparada para rendirse y prometió a sus partidarios en Kentucky que seguiría luchando hasta que las votaciones demócratas terminen, el 3 de junio.
"Seguiré defendiendo nuestra opción hasta que tengamos a un nominado, quienquiera que sea. Tenemos que elegir al que esté mejor posicionado para ganar en noviembre y mejor preparado para enfrentar los enormes desafíos de estos difíciles tiempos", declaró la senadora por Nueva York y ex primera dama.
Los superdelegados
Incluso después de que se cuenten los votos de ayer, Obama estará a 70 delegados de los 2.026 necesarios para ganar la nominación presidencial en la convención demócrata en agosto.
Pese a esto, él espera que el hito en la cantidad de delegados comprometidos lo ayude a conseguir más superdelegados indecisos, funcionarios del partido que pueden apoyar a cualquier candidato.
Obama afirma que esos superdelegados, que han estado apoyando a su campaña en gran cantidad en las últimas semanas, deberían respaldarlo a él porque ganó la mayoría de los delegados en las votaciones estatales.
Clinton dice que deberían analizarlo, porque ella se considera una rival más fuerte frente a McCain. Sus victorias en los grandes estados como Pensilvania y Ohio le dan una base de apoyo más amplia.
Restan tres votaciones internas: Puerto Rico, el 1 de junio; y Montana y Dakota del Sur, el 3, con 86 delegados en juego.
Clinton aún espera conseguir a los delegados de Michigan y Florida, donde ganó las votaciones que no fueron reconocidas por el partido nacional. Eso reduciría la ventaja de su rival. (Reuters)
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