Llega a 71.000 la cifra de víctimas en China

El último recuento duplicó la cantidad de muertos y desaparecidos. Más de 200 rescatistas quedaron sepultados por un desplazamiento de tierra.

HERIDA. Una sobreviviente recorre una calle antes rodeada de edificios. REUTERS
HERIDA. Una sobreviviente recorre una calle antes rodeada de edificios. REUTERS
19 Mayo 2008
PEKIN/DUJIANGYAN, China.- El último recuento cifra en 71.000 la cantidad de víctimas por el terremoto en China, entre muertos, sepultados y desaparecidos. Ese número fue dado a conocer por el más alto responsable de Sichuan, la provincia más afectada, aunque la cantidad reconocida oficialmente es de 34.073 fallecidos, precisa el diario español "El Mundo".

Además, más de 200 socorristas han quedado sepultados por deslizamientos de tierra y aludes de lodo y rocas ocurridos desde el sábado. Las víctimas son miembros de los equipos de rescate y trabajadores que estaban reparando carreteras que conducen a aldeas aisladas.

Dos excavadoras y otros seis vehículos también se perdieron como consecuencia de los corrimientos de tierra, causados por fuertes réplicas del terremoto. Mientras, las tropas y los equipos de socorro no han podido acceder a 77 aldeas aisladas debido a los problemas de comunicación y transporte.

El Ministerio de Exteriores informó que Pekín ha autorizado a la Cruz Roja China a invitar a algunos equipos médicos extranjeros para que trabajen en las zonas devastadas.

Días de duelo
Desde el corazón de Pekín hasta el devastado suroeste del país, China realizó esta mañana tres minutos de silencio que dieron comienzo a tres días de duelo nacional por las víctimas del sismo.

A la hora en que una semana antes se había producido el devastador terremoto sonaron las sirenas de todo el país marcando una pausa en la frenética actividad de las grandes ciudades.

En Pekín, miles de personas, muchas de ellas vestidas de negro, se congregaron en la plaza Tiananmen enarbolando banderas y coreando eslóganes de apoyo a las víctimas, mientras se paralizaban los intercambios en la Bolsa. Poco antes, soldados habían izado la bandera nacional para dejarla después a media asta.

En la ciudad de Dijiangyan, devastada por el sismo, 60 familiares de niños que murieron pusieron velas e incienso ante las ruinas de una de las miles de escuelas derrumbadas. También se paralizó la bolsa de Hong Kong, y los jugadores en los casinos de Macau congelaron las apuestas en las mesas.

Ola de emoción
La catástrofe despertó una ola de emoción en este país de 1.300 millones personas, miles de las cuales se ofrecieron para las tareas de socorro o para hacerse cargo de los niños que quedaron huérfanos, cuyo número se teme que sea muy elevado.

Esta es la primera vez que el país realiza un duelo nacional debido a un desastre natural. Incluso el recorrido de la antorcha olímpica fue suspendido en señal de respeto.

Durante tres días no habrá programas de entretenimiento y en la frenética Shanghai las autoridades ordenaron que cines, karaokes y otros establecimientos de ocio cierren sus puertas.

Los diarios y los sitios web renunciaron al color, y sólo aparecieron en blanco y negro. (DPA-AFP-NA-Especial)

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