07 Mayo 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- Con mucho humor, arrancó el lunes la nueva temporada de "Peter Capusotto y sus videos", emisión que llegó a medir 2.1 puntos de rating, alcanzando así el promedio más alto del día de Canal 7.
Creado y producido por Diego Capusotto y Pedro Saborido, el ciclo que hace rato pasó a ser una suerte de estandarte adolescente, no se durmió en los laureles. Por el contrario, apostó a nuevos personajes, como El loco Daisy May Queen; Tic Jagger, "el nervio del rock" y Maxi Pequenino, un manager de sólo siete años, que da consejos para jóvenes emprendedores del rock.
Las perlitas de la noche fueron, sin dudas, Nicolino Roche (un músico afectado por el consumo excesivo de ansiolíticos), Bombita Rodríguez, "el Palito Ortega montonero" y Quiste Sebáceo, un cantante satánico que no logra ser tomado en serio por su constante zezeo a la hora de hablar.
Claro que los ya clásicos personajes como Luis Almirante Brown, Fabián Crema y el genial Pomelo también tendrán lugar en esta nueva temporada del programa, que promete ser tan buena como su antecesora. Entre los copetes que introducen a cada situación grabada, el Capusotto presentador da rienda suelta a todos los tics de los animadores de la tele, como cuando en medio una de sus parrafadas advierte que "empezó Tinelli", y entonces se levanta y se va.
Por eso, y aun con sus vaivenes, el programa es un remanso de creatividad e ingenio que rompe con el molde de una TV local que cada vez más parece condenada a los mimos bailes. Cada alocución a borbotones que busca ratificar que el rock es grande, que se mete en el universo de esa cultura, y que juega a desmitificar cada uno de sus lugares comunes, terminan por conformar un ámbito donde la complicidad, la crítica y el gusto común caminan por la misma senda, según señaló. Como un ejemplo de esa atmósfera que permite la desazón, la burla y la celebración, el primer video de la cuarta temporada fue el extraño y notable hallazgo de una actuación de Deep Purple en la mansión PlayBoy, de Hugh Hefner. (Télam)
Creado y producido por Diego Capusotto y Pedro Saborido, el ciclo que hace rato pasó a ser una suerte de estandarte adolescente, no se durmió en los laureles. Por el contrario, apostó a nuevos personajes, como El loco Daisy May Queen; Tic Jagger, "el nervio del rock" y Maxi Pequenino, un manager de sólo siete años, que da consejos para jóvenes emprendedores del rock.
Las perlitas de la noche fueron, sin dudas, Nicolino Roche (un músico afectado por el consumo excesivo de ansiolíticos), Bombita Rodríguez, "el Palito Ortega montonero" y Quiste Sebáceo, un cantante satánico que no logra ser tomado en serio por su constante zezeo a la hora de hablar.
Claro que los ya clásicos personajes como Luis Almirante Brown, Fabián Crema y el genial Pomelo también tendrán lugar en esta nueva temporada del programa, que promete ser tan buena como su antecesora. Entre los copetes que introducen a cada situación grabada, el Capusotto presentador da rienda suelta a todos los tics de los animadores de la tele, como cuando en medio una de sus parrafadas advierte que "empezó Tinelli", y entonces se levanta y se va.
Por eso, y aun con sus vaivenes, el programa es un remanso de creatividad e ingenio que rompe con el molde de una TV local que cada vez más parece condenada a los mimos bailes. Cada alocución a borbotones que busca ratificar que el rock es grande, que se mete en el universo de esa cultura, y que juega a desmitificar cada uno de sus lugares comunes, terminan por conformar un ámbito donde la complicidad, la crítica y el gusto común caminan por la misma senda, según señaló. Como un ejemplo de esa atmósfera que permite la desazón, la burla y la celebración, el primer video de la cuarta temporada fue el extraño y notable hallazgo de una actuación de Deep Purple en la mansión PlayBoy, de Hugh Hefner. (Télam)







