Berlusconi obtuvo un respaldo inesperado

Ganó la derecha. Resultados parciales proyectan la victoria del líder de 71 años en ambas cámaras del Parlamento, lo que le permitirá encarar reformas. Walter Veltroni reconoció su derrota. Se vienen meses difíciles, advirtió el ganador, que asumirá por tercera vez el gobierno.

CARISMATICO. Silvio Berlusconi, ex primer ministro y magnate de los medios de comunicación, frustró las expectativas de los centroizquierdistas.REUTERS
CARISMATICO. Silvio Berlusconi, ex primer ministro y magnate de los medios de comunicación, frustró las expectativas de los centroizquierdistas.REUTERS
15 Abril 2008
ROMA.- El líder de la oposición, el conservador Silvio Berlusconi, se convertirá una vez más en jefe de gobierno de Italia, según los resultados provisionales de las elecciones parlamentarias, que le garantizan mayoría en ambas cámaras. Su rival de centroizquierda, Walter Veltroni, reconoció ayer su derrota en los comocios celebrados en Italia el domingo y el lunes.
Los últimos resultados parciales dan cuenta de una victoria de la coalición "Pueblo de la Libertad" (PDL) de Berlusconi en el Senado con el 47% de los votos, contra un 38% del Partido Democrático (PD), que encabeza el ex alcalde de Roma. Sobre la base de estos resultados provisionales, Berlusconi obtendría 167 mandatos en el Senado, frente a 137 senadores de la centroizquierda en el recinto de 315 bancas. En la Cámara Baja, Berlusconi alcanzó el 46,5% de los sufragios, en tanto que Veltroni llegó al 38%, lo que implicaría 340 bancas para el primero y 241 para el segundo, sobre un total de 630 escaños.
Con estos números, que cocuerdan con las últimas encuestas de opinión, Berlusconi tiene asegurado un tercer mandato, que se sumará a los conseguidos tras las elecciones parlamentarias de 1994 y 2001.
Ayer se refirió a la gran responsabilidad de volver a gobernar el país y se manifestó dispuesto a trabajar conjuntamente con la oposición en las reformas necesarias. "Tenemos por delante meses difíciles, que nos demandarán mucho esfuerzo", dijo.

Un estilo singular
A pesar de sus 71 años y de tener que batallar contra un rival que encarna una nueva generación de políticos, y de haber enviado soldados a Irak en contra de la opinión pública, o de haber aprobado leyes muy controvertidas que lo favorecían personalmente, Berlusconi ganó. Su regreso al poder confirma que una buena parte de los italianos admira su estilo. Para muchos, su lenguaje antipolítico, incorrecto, su forma de ser, sus bromas, su sentido del humor, sus chistes sobre las mujeres, no cuentan tanto como el hecho de haberse convertido de la nada en uno los hombres más ricos de Europa. "El berlusconismo no es fenómeno pasajero; dura desde hace muchos años, aún después de su último gobierno (2001-06), que fue criticado", sostiene el politólogo Marc Lazar, autor de varios libros sobre Italia.

Emblema a dos puntas
Berlusconi es el emblema tanto de las debilidades como de las ambiciones de los italianos. La impopularidad alcanzada en 20 meses por el gobierno de centro izquierda de Romano Prodi alimentó la admiración de sectores de la población que ven a Berlusconi como un ejemplo a seguir: pequeños empresarios, profesionales independientes, ejecutivos, amas de casa. "Se presenta como el defensor de la pequeña burguesía y de lo políticamente incorrecto", escribió recientemente el diario Il Corriere della Sera. Su mayor popularidad la alcanza en el norte, la región más rica e industrializada del país, a la que le debe su éxito. Y es a ese norte pudiente, enfrentado a la globalización y a la crisis económica de la península, al que deberá responder cuando asuma el gobierno.

Reflexiones peninsulares
DESDE QUE INGRESO en la política con un triunfo, en 1994, Berlusconi siempre recurrió a la misma retórica: que sólo él puede curar a Italia de las enfermedades derivadas de "la combinación de burócratas y comunistas".

SACAR LA BASURA de las calles de Nápoles, mantener la aerolínea de bandera Alitalia en manos nacionales y construir un puente entre Sicilia y el continente fueron las prioridades declaradas por el futuro jefe de gobierno en esta campaña.

NO ESTA CLARO cómo hará Berlusconi para reactivar la economía. La situación en este campo se refleja en un crecimiento cercano a cero, inflación creciente, un alto déficit fiscal, competitividad en caída y baja confianza del consumidor.

LA TASA DE PERTICIPACION fue del 80,4% en las votaciones, es decir tres puntos y medio menos que en 2006, pero entre las más altas de Europa. El padrón electoral italiano contabiliza unos 47 millones de ciudadanos.

MUCHOS de los que eligieron el fin de semana el gobierno número 62 de Italia desde el fin de la II Guerra Mundial se mostraban escépticos sobre la posibilidad de una recuperación económica y de la estabilidad política. "Me da igual quién gane. Solo quiero un gobierno que dure", dijo Francesco Antonazzi, de 54 años. (DPA)

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